
La Fiorentina destituyó a Fabio Grosso después de un arranque sin puntos en la Serie A, una decisión que llegó tras tres derrotas consecutivas. El club comunicó este domingo la salida del entrenador italiano, que había asumido a principios de junio y tenía contrato hasta el 30 de junio de 2028. Fue quien avaló la incorporación a préstamo del argentino Franco Mastantuono desde el Real Madrid.
La medida se produjo luego de la caída como local ante Torino, un encuentro que amplificó las dudas sobre la continuidad del técnico. La derrota también dejó bajo atención la actuación de Mastantuono en el fútbol italiano, ya que el mediapunta fue reemplazado durante el entretiempo después de desperdiciar una ocasión clara apenas comenzó el partido.
“ACF Fiorentina comunica que Fabio Grosso ha sido relevado hoy de sus funciones como entrenador del Primer Equipo masculino”, comunicó la Viola en sus redes sociales. Con ese mensaje, la institución puso fin a un ciclo breve que había comenzado con el objetivo de conducir a un plantel que venía de atravesar una temporada irregular y que no logró responder en las primeras fechas del nuevo campeonato.
La Fiorentina perdió 4-0 ante Roma en su estreno liguero y luego sufrió otra derrota por 3-0 frente al recién ascendido Frosinone. El resultado ante Torino completó la secuencia adversa, aunque el conjunto violeta había tomado ventaja al inicio del segundo tiempo gracias a un gol del argentino Mateo Pellegrino antes de que el rival revirtiera el marcador para imponerse 2-1.
Tras el tropiezo ante Torino, el entrenador fue consultado sobre una posible renuncia. Fabio Grosso respondió: “El fútbol me ha planteado muchos retos, y lo bonito de este deporte es saber disfrutar de las satisfacciones que llegan incluso ante las dificultades. Les di la mano a los muchachos porque lo dieron todo en la cancha. Nunca pensé en renunciar”, según replicaron los sitios FiorentinaUno y ViolaNews.
El exfutbolista, campeón del mundo con Italia en 2006, tomó el mando después de la salida de Paolo Vanoli. El anterior técnico había conseguido la permanencia de la Fiorentina tras hacerse cargo del plantel a mitad de la temporada pasada, pero la dirigencia optó por iniciar una nueva etapa con Grosso para el comienzo del actual certamen.

La apuesta no encontró resultados en las primeras jornadas. La falta de unidades dejó al entrenador sin margen para sostenerse en el puesto, pese a que su vínculo contemplaba una permanencia mucho más extensa en el banco de suplentes de la institución de Florencia. Antes de llegar a la Viola, Grosso había iniciado su recorrido como entrenador en las categorías inferiores de Juventus. Más adelante dirigió a Bari, Olympique de Lyon, Frosinone y Sassuolo, entre otros equipos, y logró ascensos a la máxima categoría italiana con sus pasos por los dos últimos equipos mencionados.
La situación de Mastantuono también quedó atravesada por el mal inicio colectivo. El argentino, de 19 años, había comenzado su experiencia en la Fiorentina cedido por el Real Madrid y vivió un debut adverso frente a Roma, partido en el que estuvo 63 minutos en cancha antes de presenciar desde el banco el cierre de la goleada por 4-0. El mediocampista no pudo ocultar su enojo después de aquella derrota. Su reacción en el banco de suplentes reflejó la frustración por el resultado y por el desarrollo de un encuentro en el que el conjunto capitalino consolidó su diferencia durante el tramo final, cuando el futbolista argentino ya había dejado el campo.
Ante Frosinone, Mastantuono completó los 90 minutos, aunque el equipo volvió a perder sin convertir goles. Frente a Torino, el volante ofensivo tuvo una oportunidad clara a los dos minutos de juego, pero no logró aprovecharla y fue sustituido en el entretiempo, una modificación que llamó la atención en un partido decisivo para el futuro de Grosso.
La Fiorentina deberá reordenarse antes de su siguiente compromiso por la Serie A. El equipo se enfrentará a Venezia este viernes desde las 14.45, en un encuentro que marcará el inicio de una nueva etapa tras la salida de Grosso, mientras que la institución deberá definir quién conducirá al equipo para afrontar el desafío de modificar el panorama del club.




