
La ONG Human Rights Watch (HRW) ha destacado este martes como "un paso positivo y largamente postergado" la decisión coordinada de Reino Unido, Francia y Canadá de implementar un veto anunciado al comercio con los asentamientos israelíes en territorio ocupado de Cisjordania.
"La decisión de Reino Unido, Francia y Canadá de prohibir el comercio con los asentamientos ilegales de Israel es un paso positivo y largamente postergado, así como una medida de cumplimiento del Derecho Internacional", ha declarado el subdirector para Oriente Medio y el Norte de África de HRW, Adam Coogle.
El responsable de la ONG ha considerado la medida como indicador de que "un número creciente de gobiernos está dispuesto a acompañar las declaraciones de condena con medidas concretas, a medida que las autoridades israelíes intensifican la limpieza étnica, el apartheid y otros abusos graves en Cisjordania".
Al hilo, Coogle ha reclamado que "otros gobiernos e instituciones --entre ellos, destacadamente, la Unión Europea como principal socio comercial de Israel-- deberían seguir este ejemplo", así como "suspender los acuerdos comerciales preferenciales con Israel, detener las transferencias de armas, proteger al Tribunal Penal Internacional y exigir que se rindan cuentas por los crímenes atroces que Israel sigue cometiendo en el Territorio Palestino Ocupado".
Human Rights Watch ha reaccionado así al veto comercial de Londres, París y Ottawa contra los asentamientos israelíes, una medida coordinada para prohibir la importación de productos procedentes de asentamientos ilegales que ha sido considerada "correcta" pero "insuficiente" por parte del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) y respondida por parte de Israel con sanciones a doce políticos británicos.

