A los 84 años, Harrison Ford mantiene una relación particular con uno de los oficios que definieron su trayectoria.

El actor que interpretó a Han Solo, Indiana Jones y otros personajes emblemáticos del cine construyó una trayectoria de 62 años y cerca de USD 6.000 millones en la taquilla estadounidense.

Hasta el momento, Ford y Sylvester Stallone son los únicos actores de la historia que consiguieron estrenar una película en el primer puesto de la taquilla durante seis décadas consecutivas.

El actor estadounidense habló sobre su carrera, su manera de trabajar y los cambios en la industria audiovisual (Instagram/@backstagecast)

En una entrevista con Backstage Magazine, repasó distintos momentos de su extensa carrera, desde sus primeros pasos sobre un escenario universitario hasta su consolidación como una de las figuras más reconocibles de Hollywood. Además, habló sobre la serie Shrinking, su forma de construir personajes y la relación con otros intérpretes.

Una definición práctica del trabajo actoral

Ford resumió su vínculo con la profesión con una frase que contradice cualquier interpretación excesivamente intelectual del oficio. “No pienso mucho en la actuación”, afirmó durante la conversación con Backstage.

Para el intérprete, actuar consiste principalmente en responder a las circunstancias de cada escena y trabajar en función de la historia. “Actuar es aprovechar una situación y tratar de concentrarse en la tarea en cuestión, que es contar la historia a través del personaje”, explicó.

Harrison Ford habló sobre su manera de entender la actuación, desde sus primeros trabajos hasta sus papeles más reconocidos (REUTERS)

Esa concepción también aparece en su descripción del trabajo cotidiano en un rodaje. Ford definió la actuación como una actividad esencialmente práctica: “Actuar es resolver problemas. Eso es lo que hacemos en el set. Nos ponemos de pie y resolvemos los problemas”.

También destacó la presión que implica trabajar con un tiempo limitado. Según explicó, la energía, la paciencia y las oportunidades disponibles durante una jornada de filmación tienen un límite. Esa condición es precisamente uno de los aspectos que más disfruta de su profesión.

El desafío de interpretar a Paul Rhoades en Shrinking

Esta manera de entender el trabajo se refleja en uno de sus papeles recientes. En Shrinking, Ford interpreta a Paul Rhoades, un terapeuta que atraviesa las primeras etapas del Parkinson. Para preparar el personaje, consultó con neurólogos y especialistas con el objetivo de comprender las manifestaciones de la enfermedad.

El actor señaló que cada paciente atraviesa el Parkinson de una manera diferente y explicó que la serie presenta períodos puntuales de la vida de Paul, sin mostrar todo el desarrollo de la enfermedad.

Harrison Ford y Michael J. Fox compartieron una escena durante el rodaje de la cuarta temporada de Shrinking (Apple TV/REUTERS)

Esa característica también plantea un desafío interpretativo. “No quiero hacer algo sentimental, estúpido o erróneo”, afirmó sobre la responsabilidad que implica el papel.

Durante el rodaje de la cuarta temporada, Ford compartió una escena con Michael J. Fox, quien también convive con Parkinson. Sobre su compañero de elenco, expresó que “es muy perspicaz. Está muy presente en todo momento. Tiene un talento enorme”.

Del deseo de esconderse a construir personajes desde sí mismo

Uno de los momentos más significativos de la conversación surgió cuando recordó sus primeras experiencias teatrales. En 1964 interpretó al señor Antrobus en The Skin of Our Teeth, una obra presentada en el Red Barn Theatre del Ripon College. Aquella experiencia marcó su relación con la actuación.

El personaje llevaba un bigote postizo, talco en la cabeza y una almohada debajo de la camisa. Para Ford, ese aspecto físico representó una posibilidad de ocultarse detrás de un personaje y encontrar un espacio de pertenencia entre personas con intereses similares.

El actor estadounidense rememoró sus comienzos sobre los escenarios y la influencia que tuvieron esas primeras experiencias en su carrera (REUTERS)

Con el tiempo, esa relación cambió. “Al principio, fue genial poder esconderme tras un personaje. Pero más adelante, a medida que aprendía más sobre él, me di cuenta de que no necesitaba esconderme”, señaló.

Según explicó, comenzó a entender que podía utilizar aquello que llevaba consigo para construir una interpretación. “Solo necesitaba aportar lo que llevaba en el corazón y en la mente, porque eso era lo que tenía para ofrecer”, agregó.

La actuación como una construcción

La experiencia previa de Ford como carpintero también aparece en su manera de explicar el trabajo actoral. Antes de convertirse en una estrella de Hollywood, esa profesión le permitió contar con una fuente de ingresos que redujo la presión de aceptar cualquier papel.

Esa etapa terminó influyendo en su visión sobre la construcción de un personaje. Ford explicó: “Cada personaje es una receta, diseñada específicamente para centrarse en un argumento”.

La experiencia de Ford como carpintero también influyó en la manera en que entiende la construcción de un personaje (REUTERS)

El actor comparó el proceso con levantar una estructura: primero debe existir una base sólida y después se incorporan los distintos elementos. La metáfora conecta su experiencia como carpintero con una forma de trabajo basada en construir progresivamente una interpretación.

De Star Wars al Hollywood actual

El actor llegó a Star Wars después de haber trabajado con George Lucas en American Graffiti. Mientras se desempeñaba como carpintero, Lucas le pidió que leyera líneas durante las audiciones.

El papel de Han Solo terminó modificando su trayectoria profesional y lo convirtió en uno de los protagonistas más reconocibles del cine estadounidense.

Atribuyó parte de esa oportunidad al contexto de la industria en aquella época. Al referirse al cine de los años 70, lo definió como “la época dorada” y sostuvo que existía una conexión particular entre la sociedad y el espíritu de aquel momento.

El papel de Han Solo marcó un punto de inflexión en la carrera de Harrison Ford y lo convirtió en una figura reconocida internacionalmente (REUTERS)

Sin embargo, consideró que el escenario actual ofrece oportunidades propias. Destacó especialmente el crecimiento del streaming y su capacidad para desarrollar personajes durante períodos prolongados.

En ese contexto, realizó una valoración llamativa sobre los intérpretes contemporáneos: “Creo que probablemente hay mucho más talento entre los actores actuales que durante mi época”, declaró.

La conversación también abordó la inteligencia artificial y su utilización en el cine. Ford recordó que su imagen fue rejuvenecida mediante tecnología para una parte de Indiana Jones y el dial del destino, a partir de registros de su rostro correspondientes a distintas etapas de su vida.

Sobre el futuro de su legado, mantuvo la misma postura directa que atravesó buena parte de la entrevista: “Lo que pase después de mi muerte no es asunto mío”.