Alfredo Valenzuela
Écija (Sevilla), 3 sep (EFE).- El hallazgo de un nuevo mosaico romano, del que se conservan unos 40 metros cuadrados, en el sótano del propio Ayuntamiento de Écija (Sevilla), hace que esta ciudad, con veinte hallados solo en los últimos 25 años, de los que se conservan 400 metros cuadrados, sea una de las urbes con más mosaicos del Imperio.
Así lo ha explicado a EFE el arqueólogo municipal de Écija, Sergio García-Dils, quien ha matizado que esos 400 metros cuadrados de mosaicos que se conservan en la ciudad corresponderían a una superficie original de mosaicos de unos mil metros cuadros, lo que se explica con que la Écija romana era colonia, máximo rango estatutario, y allí residían numerosos propietarios, enriquecidos por el comercio del aceite de oliva.
García-Dils ha dirigido este verano la excavación en el sótano del edificio histórico que es la sede central del Ayuntamiento de Écija y en el que han sido encontrados, en una superficie de 250 metros cuadros, el mencionado mosaico de 40 metros cuadrados, restos de unas termas, basamentos de columnas de gran tamaño y unos 2.000 fragmentos cerámicos que están siendo estudiados y que han ayudado a datar el mosaico en la primera mitad del siglo III.
Según el arqueólogo, la Écija romana era "una ciudad a la última, con acceso a las modas", lo que se refleja en las figuras, los juegos geométricos y la calidad de estos mosaicos, además de que poseía su propio taller estable de teselas -solían ser itinerantes, como los artesanos que los componían-, algunas de las cuales son de pasta vítrea, lo que les otorga luz propia con unos colores llamativos y brillantes.
En Écija se halló hace años un mosaico de doble lectura -si se observa de un lado se ve un sátiro y si se mira desde el lado opuesto se ve un sileno, un tipo de composición de los que sólo se han hallado cinco en todo el Imperio romano -tres en la península italiana, uno en Luxemburgo y este de Écija-, una muestra más de la riqueza que ostentó la ciudad romana hasta la crisis irreversible de mediados del siglo III.
El número de teselas conservadas en Écija es millonario, ya que un decímetro cuadrado de decoración geométrica de una de estas composiciones consta de unas cien, que en el caso de la parte figurativa -animales, plantas, seres mitológicos y humanos, entre otras- se eleva a las 400 por decímetro cuadrado.
García-Dils ha asegurado que lo verdaderamente costoso era el diseño y confección del mosaico, y que las teselas eran un material barato, porque se extraían de los residuos que generaban las obras: "Lo del reciclaje no es algo de ahora, en la ciudad romana todo se reciclaba, desde los restos de vidrio hasta los de mármol".
También en la excavación de este verano ha sido hallado un pavimento doméstico de taracea de mármol, con trozos de mármoles procedentes de toda la cuenca del Mediterráneo, lo que da idea también del nivel de riqueza del propietario que lo disfrutó.
De lo caro que era uno de estos pavimentos da idea que en Écija, a lo largo de su historia arqueológica, se hayan encontrado solo dos frente a restos de casi un centenar de mosaicos.
Al mosaico hallado este verano en el Ayuntamiento, en una excavación que se inició en abril y cuyas trabajos aún no han concluido, se le efectuó una consolidación en el mismo lugar en el que se encontró, con la aplicación de resinas y colas, posteriormente fue extraído en varios paneles y después se regularizó su base, unas tareas que prosiguen en un edificio municipal cedido expresamente a los arqueólogos.
La restauradora Azahara Lora y los arqueólogos Carmen Andújar y Pedro Gómez, todos naturales de Écija, han integrado el equipo dirigido por García-Dils que ahora culmina el proceso de restauración para que el mosaico pase a formar parte de los fondos del museo de la ciudad o quede integrado en el interior del edificio consistorial. EFE
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