La Paz, 3 sep (EFE).- El Gobierno de Bolivia confirmó este jueves que el acuerdo del programa financiero por 1.900 millones de dólares con el Fondo Monetario Internacional (FMI) fue enviado por el presidente Rodrigo Paz al Parlamento nacional para su análisis y eventual aprobación.
El ministro de Economía y Finanzas Públicas, Christian Morales, dijo a los medios que el proyecto de Ley 723, destinado a "respaldar el programa de reformas económicas", fue enviado al Legislativo "la anterior semana" y que en estos días se envió "información complementaria" para que los parlamentarios inicien su análisis.
Morales apuntó que se permitirá que todos los parlamentarios tengan "acceso al acuerdo" y conozcan sus alcances.
"Las divisas que vayamos a obtener del FMI van a permitir elevar la posición de las reservas (internacionales) que tiene el país, garantizar el flujo de divisas hacia el mercado y continuar con la estabilización del tipo de cambio", agregó.
Según el proyecto enviado al Parlamento, el acuerdo otorga a Bolivia 1.369 millones de derechos especiales de giro (DEG), equivalentes a 1.900 millones de dólares, para que el país andino enfrente los "persistentes" desequilibrios fiscales y externos que le han afectado en los últimos años.
El plazo de repago de la deuda es "hasta 10 años a partir de cada desembolso", con una tasa de interés de 3,47 %, que podrá variar "de acuerdo a la cotización de los DEG".
Asimismo, estableció que el periodo de amortización será "a partir de los cuatro años y seis meses", con un plazo de desembolso de hasta 36 meses.
El pasado 29 de julio, Bolivia y el FMI oficializaron este acuerdo, que también ayudará a captar un financiamiento adicional de otros organismos multilaterales por unos 5.000 millones de dólares.
Entre las acciones comprometidas, está continuar con la "racionalización" del gasto público, preservar el "financiamiento monetario cero" del déficit fiscal y "fortalecer la gobernanza y autonomía" operativa del Banco Central de Bolivia (BCB), según se informó en julio.
El acuerdo con el FMI se anunció en el contexto de una crisis económica que comenzó a manifestarse en 2023 con la falta de divisas, la disminución de las reservas internacionales netas (RIN) y una inflación elevada.
Desde la llegada de Rodrigo Paz a la Presidencia boliviana en noviembre pasado, el país no ha superado del todo la falta de dólares, si bien en los últimos meses se tomaron medidas como el inicio de la devolución de ahorros en divisas, luego de dos años de restricciones de los retiros y transacciones en esa moneda.
Además, desde fines de junio se implementó un régimen de tipo de cambio flexible que reemplaza al esquema fijo que rigió durante 15 años, una medida que permitió sumar divisas para las RIN, según informó esta semana el BCB.
Al 14 de agosto de este año, el nivel de las reservas llegó a 4.255 millones de dólares. EFE


