Getafe (Madrid), 7 sep (EFE).- Claudio Giráldez, entrenador del Celta, aseguró este lunes, tras el empate frente al Getafe (1-1), que se marcha del Coliseum con la sensación de haber "perdido dos puntos" y criticó la precipitación de su equipo durante los últimos veinte minutos, cuando jugó en superioridad numérica pero atacó "sin cerebro y sin acierto técnico".
"Me voy con la sensación de haber perdido dos puntos. Hemos acabado con superioridad numérica y, cuando hemos atacado con cerebro en igualdad, hemos estado muy bien. Ha sido imposible para ellos robarnos la pelota y hemos ganado ventajas ante su bloque bajo", analizó.
Giráldez lamentó la falta de claridad del Celta en los últimos metros y señaló el gol de Satriano como ejemplo de los pequeños errores que están penalizando a su equipo.
"Ahora mismo estamos en ese momento en el que no vemos la portería con facilidad, no encontramos posibilidades de tiro y nos falta acierto en situaciones sencillas. El resumen es el primer gol que nos hacen, con un balón que nosotros mismos metemos dentro del área. Son pequeños detalles en los que se nos van los partidos", explicó.
El técnico se mostró especialmente descontento con la respuesta de sus jugadores después de la expulsión de Zaid Romero en el minuto 67.
"Hemos tenido prisas para atacar, hemos entrado en su ritmo, en las interrupciones, en atacar demasiado rápido y en permitir que se estiraran con faltas regaladas. Hemos perdido un poco la cabeza", reconoció.
"También me pregunto por qué con uno más no hemos sido capaces de interpretar el partido. Lo comentamos incluso durante la pausa de hidratación, pero hemos intentado marcar en cinco segundos ante un equipo ordenado que maneja muy bien los centros laterales. Dejamos de hacer los giros, de superar su segunda línea de presión y de buscar los intervalos. Hemos jugado sin cerebro... Y sin cerebro y sin acierto técnico...", añadió.
También afirmó que la ausencia de victorias después de cinco jornadas no le pesa personalmente, aunque admitió que sí pudo influir en sus futbolistas durante el tramo final.
"Creo que al jugador le ha pesado a partir de la superioridad numérica. No suele haber atajos para llegar a las victorias. Llegan después de hacer las cosas bien, de no cometer faltas, de no entrar en tanganas cuando el rival tiene uno menos, de no volverte loco y regalar faltas en ataque", señaló.
"Cuando nos hemos acordado de que estaba el Getafe enfrente, hemos atacado bien; cuando nos hemos olvidado, hemos jugado con corazón y hemos atacado muy mal los últimos veinte minutos", agregó.
Sobre Hugo González, titular y protagonista del gol del empate con el córner que remató Starfelt, indicó que sus características encajaban en el encuentro.
"Sabíamos que iba a haber muy pocos espacios entre líneas y él se maneja muy bien ahí. Ha podido finalizar alguna acción más, pero ha trabajado bien y nos ha dado lo que sabemos. Hay que tener paciencia porque lleva dos partidos con nosotros esta temporada y todavía tiene poca experiencia en la élite", afirmó.
El entrenador del Celta reclamó a su equipo mayor atrevimiento para finalizar las jugadas, especialmente en Balaídos, aunque también pidió naturalidad para aceptar los momentos de sufrimiento.
"En casa hay que asumir que a veces toca estar en bloque bajo y no pasa nada. También tenemos que finalizar más, tanto en casa como fuera. Nos falta esa osadía. Con la afición es más importante llegar al área, rematar y ser más vertiginosos en ataque", manifestó.
Por último, Giráldez consideró que disputar el encuentro a las 19:00 horas y con 35 grados perjudicó al espectáculo y elevó el riesgo de lesiones, aunque rechazó utilizar el calor como justificación.
"No es lo ideal. Se perjudica el espectáculo, el ritmo de los jugadores e incluso existe riesgo de lesiones. Son situaciones que no dependen de mí y tratamos de adaptarnos. No puede servir como excusa por no haber ganado el partido, que es lo que debíamos hacer", concluyó. EFE




