Granada, 5 sep (EFE).- El 27 Congreso Español de Ornitología, que reúne en Granada a más de 400 investigadores y conservacionistas de España y Portugal, ha generado una base de datos para conocer cuántas aves se han extinguido por la acción del ser humano de manera previa y más allá de las registradas en las listas oficiales.

Han presentado esta herramienta durante la cita, que también es el octavo Congreso Ibérico, que se celebra desde el pasado miércoles en Granada y que combina la participación de investigadores, responsables de administraciones y ornitólogos.

El investigador de la Universidad de Vic-Universitat Central de Catalunya Ferrán Sayol Altarriba, Premio Bernis Investigador Novel de esta cita, ha ofrecido una conferencia para analizar la extinción de las aves y sus consecuencias para la pérdida de diversidad funcional y evolutiva.

La cita ha destacado que, para saber cuántas especies de aves se han extinguido por acción humana, los cálculos oficiales como la lista Roja de la UICN se quedan cortos.

Las extinciones causadas por el ser humano empezaron mucho antes de los primeros registros escritos, y la mayoría de las especies desaparecidas sólo se conocen por restos subfósiles, sin información detallada sobre su morfología ni su ecología.

Esta laguna impide reconstruir cómo eran las comunidades de aves antes del impacto humano y, por tanto, calcular cuánta biodiversidad se ha perdido en realidad.

Para cubrir esos huecos, la organización de este congreso ha generado Avotrex, una base de datos abierta que recopila los rasgos morfológicos y ecológicos de todas las aves extinguidas desde el Pleistoceno tardío, combinando la literatura científica con medidas tomadas en colecciones de historia natural.

Utilizando la morfología como aproximación a la función ecológica, se cuantifica la diversidad funcional y filogenética que se ha perdido en el conjunto de las aves del mundo.

Los resultados obtenidos hasta ahora muestran que las extinciones no han afectado a las especies al azar sino que se han concentrado en las islas y en aquellas con rasgos singulares, como las aves no voladoras.

Las especies introducidas tampoco compensan la diversidad perdida, sino que homogenizan funcionalmente las comunidades insulares.

Esta cita científica, que termina este domingo, está organizada por SEO/BirdLife y SPEA (BirdLife en Portugal) con la colaboración especial de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Granada.

Se trata además de un evento neutro en CO2 por lo que se calculará la huella de carbono derivada de las emisiones por consumos energéticos y desplazamientos para compensarla. EFE

mro/erv/ess