Las galletitas craqueladas de limón se convirtieron en un clásico de la pastelería casera por una razón muy simple: son fáciles de hacer, rinden mucho y tienen una textura única. Su exterior se quiebra durante el horneado gracias al azúcar impalpable, mientras que el interior permanece tierno y húmedo.
Además, el limón aporta un sabor fresco que equilibra el dulzor y las convierte en una opción perfecta para la merienda o para guardar en un frasco y disfrutar durante varios días.
Ingredientes para las galletitas craqueladas de limón
- 200 g de harina
- 100 g de azúcar
- 100 g de manteca
- 1 huevo
- 1 cucharadita de polvo de hornear
- Ralladura de 1 limón
- Jugo de ½ limón
- Azúcar impalpable, cantidad necesaria
Cómo hacer galletitas craqueladas de limón en 7 pasos
- Precalentar el horno a 180 °C y preparar una placa con papel manteca.
- Batir la manteca con el azúcar hasta obtener una crema suave y homogénea.
- Agregar el huevo, la ralladura y el jugo de limón, e integrar bien.
- Incorporar la harina y el polvo de hornear previamente tamizados hasta formar una masa uniforme.
- Formar bolitas del mismo tamaño con las manos.
- Rebozarlas en azúcar impalpable, cubriéndolas por completo.
- Hornear durante 12 a 15 minutos, hasta que los bordes apenas comiencen a dorarse.

El secreto para que queden bien craqueladas
La clave de esta receta está en cubrir generosamente cada bolita con azúcar impalpable. Durante el horneado, la masa se expande y rompe esa capa exterior, creando las clásicas grietas blancas que les dan nombre.
Otro consejo importante es no cocinar las galletitas de más. Deben salir del horno cuando el centro todavía esté tierno, ya que terminarán de afirmarse mientras se enfrían.
Cuánto duran y cómo conservarlas
Una vez frías, las galletitas pueden guardarse en un frasco hermético durante 4 o 5 días sin perder su textura. También se pueden congelar antes del horneado: basta con formar las bolitas, llevarlas al freezer y rebozarlas en azúcar impalpable justo antes de cocinarlas.


