La madrugada del domingo terminó convirtiéndose en una carrera contra el tiempo en Río Gallegos. A las 5.45, Agustina Ríos, de 22 años, estaba en un boliche ubicado sobre la autovía cuando les dijo a sus amigos que iba al baño. Fue la última vez que la vieron.
Después de ese momento, su teléfono se apagó. La denuncia por su desaparición activó un operativo que durante casi 22 horas involucró a efectivos de la Comisaría Segunda y de la División de Investigaciones hasta que, finalmente, el caso tuvo un giro dramático: un amigo la encontró en una cantera del barrio Los Lolos con una grave herida en el cuello.
En la escena, los investigadores encontraron manchas de sangre y un cuchillo que fue secuestrado y enviado a peritar por la División Criminalística. Los especialistas deberán determinar si ese elemento estuvo relacionado con la lesión que sufrió Agustina y si existen rastros que permitan reconstruir lo ocurrido.
Por otro lado, los médicos también detectaron otras escoriaciones en el cuerpo de la joven. En un primer momento, algunas marcas hicieron pensar en un posible forcejeo. Sin embargo, el informe preliminar del médico forense no descartó que determinadas lesiones pudieran haber sido autoinfligidas, detalló La Opinión Austral.
Esa posibilidad abrió una segunda línea de investigación y obligó a los autoridades a mantener abiertas todas las hipótesis.
Mientras la Justicia intenta determinar qué fue lo que ocurrió en el tiempo que estuvo desaparecida, la joven se recupera en el Hospital Regional, donde fue trasladada y la operaron de urgencia.
Las 22 horas que todavía nadie pudo explicar
Por estas horas, los investigadores buscan establecer si la joven se trasladó por sus propios medios hacia la cantera o si alguien la llevó hasta ese lugar. También intentan determinar si existió una agresión, quién pudo haber estado con ella y qué sucedió durante las casi 22 horas en las que permaneció ausente.
Las declaraciones recogidas hasta ahora presentan contradicciones y puntos que todavía deben ser aclarados.
El comisario Cristián Garay, jefe de la Regional Sur, confirmó que Agustina permanece estable y bajo atención médica. “Ha aparecido, que es lo fundamental. Ahora toca a la parte judicial establecer bien cuáles fueron los motivos y qué es lo que ha sucedido en este tiempo que ha estado ausente”, señaló.
Cámaras, celular y una declaración clave
El Juzgado de Instrucción N° 3 tomó intervención en el expediente y ordenó una serie de medidas para intentar reconstruir el recorrido de la joven.
Peritos psicológicos y autoridades judiciales se presentaron en el hospital para tomarle declaración a Agustina. Su testimonio podría convertirse en una pieza central para determinar qué ocurrió durante las horas en las que estuvo ausente.
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Además, los investigadores analizarán las cámaras de seguridad del trayecto, realizarán un peritaje técnico sobre el teléfono celular secuestrado y confrontarán las declaraciones de las personas que estuvieron con ella durante esa madrugada.
Por ahora, la causa continúa abierta y no descarta ninguna de las hipótesis.