
En la historia del rock mexicano, pocos grupos pudieron encarnar la diversión y la sensibilidad con tanto acierto como Fobia. Formados en 1987, encontraron bajo el liderazgo de su guitarrista Paco Huidobro y la voz profunda y versatil de Leonardo de Lozanne una fórmula que se alimentó de su propia curiosidad por buscar nuevos caminos, pero también del resto de miembros, Javier Ramírez “El Cha!” en el bajo, e Iñaki Vázquez en los teclados.
La banda tuvo su razón de ser en un momento de cambio: mientras los 80 empezaban a languidecer cultural y estéticamente, los 90 lo hacían. Además, el auge de bandas como Caifanes, Maldita Vecindad, Neón, Café Tacvba o Los Amantes de Lola llevó a que México se encontrara en posición de desarrollar un discurso capaz de competir con el de Argentina o España, las potencias en cuanto a rock en español se refería en ese momento.
Y esa noción de cambio definió su carrera desde el primer día. De dos discos, Fobia (1990) y Un Mundo Feliz (1991), influídos por la new wave con letras divertidas como las de El Microbito y Camila (y con momentos ligados al post-punk más siniestro como en su canción El Crucifijo), pasaron a experimentar más en Leche (1993), que no gozó de tan buenas ventas pero dejó en evidencia la valentía para abordar otro tipo de sonoridades, como en Los Cibernoides, Fiebre o Miel de Escorpión.
La fama internacional llegó con Amor Chiquito (1995), donde el sonido pop rock de sus inicios permeó algunas de sus apuestas creativas de Leche, dando forma a su disco más vendido y recordado, del que se desprendieron clásicos como Veneno Vil, Vivo, Hipnotízame, Descontrol o Revolución Sin Manos. La gira promocional —en la que Jay De La Cueva se sumó como baterista— los trajo a Colombia por primera vez en una de las primeras ediciones de Rock Al Parque.
No mucho después, Fobia se disolvió entre diferencias internas y el deseo de sus miembros de abordar nuevos proyectos. De Lozanne emprendió una carrera en solitario, mientras que Iñaki, Chá y Jay de la Cueva formaron Moderatto, que se transformó en un fenómeno internacional durante los 2000.
En 2003, Fobia se reunió y publicó Rosa Venus (2005), donde quedó plasmada su madurez creativa. Desde entonces la actividad de la banda ha sido intermitente, con idas y venidas de sus miembros —Chá, Iñaki y Jay no participaron en Destruye Hogares (2012), conciertos de aniversario o de reinterpretación de su catálogo como su notable MTV Unplugged en 2020, y atención a sus proyectos paralelos.
Fobia se sumó en 2026 al cartel del Festival Cordillera, en el mismo parque que les vio dar sus conciertos de mayor convocatoria en 1995 y 2011, como parte de Rock Al Parque. En la antesala de su presentación en el escenario principal a partir de las 5:45 p. m., el próximo sábado 12 de septiembre, Javier Ramírez “El Cha!”, habló con Infobae Colombia de la experiencia festivalera, la incorporación de un nuevo músico para suplir la salida de Jay de la Cueva en 2024, la fascinación artística de la banda plasmada en una aplicación movil, y la actualidad de un grupo consciente de su legado y más agradecido que nunca por seguir activos.
¿Cómo se están preparando para este show, para este regreso de la banda a Colombia?
Javier Ramírez “El Cha!”: Suena muy trillado, suena cliché, pero estamos emocionados, estamos contentos, estamos nerviosos. Y siempre preparar un set de festival, sobre todo este festival, que me encanta que sea tan diverso, que haya artistas desde Caifanes hasta Ricky Martin, pasando por todos los demás, incluyéndonos; pues tiene que ser un set donde la gente que vaya pasando por ahí diga: “Ah, mira, yo conozco esta canción, y yo conozco esta otra, y yo conozco esta otra”.
Pero también queremos regalarle algo a los fans de Fobia de hueso colorado que van a estar ahí presentes. Entonces, es como ese fino balance que siempre implica hacer un orden de festival. Nos tiene, como te decía, emocionadísimos. Regresar, vamos a estar por allá unos dos días antes para prueba de sonido, es la excusa para ir a comer, para ir a beber, para ir a pasear.

Un show de Fobia dura más o menos una hora y media, dos horas. Y más que tenemos tantas ganas de tocar siempre, porque como vamos y venimos, siempre que salimos a tocar andamos como el león que sale de la jaula, ¿no? Este set de festival, como te digo, hay que tener este balance ahí listo para que no te quedes detrás de los demás artistas tan buenos que van a estar por ahí.
Ahora estamos con un nuevo baterista. Bueno, nuevo para Fobia, pero es un amigo con el que llevamos tocando más de 20 años, que es Elohim Corona, que era el baterista de Moderatto. Él y yo tenemos otra banda junto con Iñaki de Fobia y una amiga, Sofi Mayen, que se llama Gran Sur. Entonces, es siempre un deleite tocar con él. Le está dando una nueva energía al grupo, a las canciones, que es algo que también tienen que escuchar, tienen que verlo tocar, no sabes lo que es.

¿Recuerda cuál fue la primera visita que hizo Fobia a Colombia?
Si no me equivoco, fue un festival Rock al Parque. Hace muchos, muchos años. Y se me hace bien padre, como te decía hace rato, que los festivales ahora sean tan diversos. En Rock al Parque, y en nuestras épocas, a principios de los 90, mediados de los 90, pues si era de rock, era de rock, ¿no? Y si era un festival de pop, era un festival de pop. Y creo que ahorita se están empezando a mezclar muchas cosas, ¿no?
Como te decía al principio, pues que uno de los headliners sea Ricky Martin y otro sean los Caifanes. O sea, en algún momento era algo impensable. Uno pensaba “Pobre Ricky Martin, lo van a bajar”. Este, y no, ahora no, la gente va, disfruta la música y creo que es un reflejo de los tiempos.
La gente en sus teléfonos, en su momento en su iPod, pues ya empezaban a tener estas listas de reproducción de canciones que eran muy variadas. No están como tan clavados en un solo género. Y eso me gusta mucho porque está haciendo que la música también se vuelva más rica, ¿no? Tiene como unas influencias mucho más diversas y mucho más abiertas.
Ultimamente en redes sociales han estado publicando estas piezas gráficas descritas como un bestiario . ¿Cómo surgió esa idea, sobre todo entendiendo que Fobia siempre tuvo ese tipo de inclinación artística?
Pues surgió porque Paco, el guitarrista, tuvo una gran idea, que es hacernos a nosotros cinco como figuras de lladró [una marca española de porcelana artística de lujo, famosa a nivel mundial por sus esculturas, figuras decorativas y objetos de diseño hechos a mano].
Entonces, eso empezó y con estas figuras, pero los amigos que nos están ayudando a hacer esto son dos fotógrafos, hermanos, los hermanos Montiel Klint, y empezaron a hacer mil cosas y nos empezaron a mandar estas bestias que tienen que ver con las canciones. Y dijeron: “Pero, ¿no se enojan que estemos, este, haciendo tanta cosa?”, y nosotros “No, por favor, hagan más”, [risas] ¿no? Entonces, de ahí surgió la idea de hacer este álbum en nuestra propia app, que se llama Alboom.

La idea es empezar a hacer más cosas. Ahora que vienen los 40 años de Fobia, queremos subir gafetes, queremos subir flyers, queremos subir fotografías, queremos subir demos, queremos subir un chorro de cosas para justamente festejar, pues que llevamos tantos años tocando. Y ahorita estamos arrancando con estos personajes que los hermanos nos han estado haciendo el favor de hacer y que nos sorprende mucho a nosotros, la verdad. Nunca nos imaginamos ponerle cara a todas estas fábulas que de alguna manera ha escrito Paco.
¿Han pensado en volver al estudio?
Por lo pronto, no. Como te decía, vamos y venimos. Entonces, ahorita estamos disfrutando mucho tocar. Estamos disfrutando mucho tocar con Elohim, que es un deleite y un placer tocar con él.
Tal vez ahora lo podríamos hacer por ahí, pero no estamos seguros. La verdad, no hay planes todavía de eso. Ahora para nuestro regreso en el Vive Latino hicimos una nueva versión de una canción del primer disco que se llama Los muñecos. Entonces, pues es algo que vamos a ver qué hacemos con esa canción.
Ahorita, la verdad, sí estamos pasando por una etapa nueva y distinta, que hace mucho que no sentíamos, que es una emoción muy grande de estar juntos. El Unplugged fue muy bonito, pero a fin de cuentas fue revivir canciones y rehacer canciones, pero eran las mismas canciones. Ahorita estamos viendo qué va a pasar. No sabemos. Estamos como en esta etapa de reencuentro, hasta podría usar la palabra reenamoramiento de nosotros mismos con nuestra música, con nuestra historia.
Y también estamos en una etapa de mucho agradecimiento, de poder seguir tocando, ¿no? Que las manos todavía nos funcionan, que nos funciona el cerebro, que nos funciona el corazón y que tenemos el honor de que la gente nos siga yendo a ver. Entonces, ahorita estamos disfrutando mucho eso y ya veremos qué es lo que viene después.
Digamos que al Cordillera llega una persona que nunca ha escuchado Fobia. ¿Qué debería esperar esa persona de Fobia?
Yo creo que Fobia es un grupo que de alguna manera ha sido parte del soundtrack de la vida de alguien que conoces. No necesariamente la tuya, pero alguien conoce canciones de Fobia y a lo mejor besó por primera vez a alguien con una canción, o a lo mejor tiene algunos recuerdos de alguna muy buena fiesta con una canción de Fobia, o tiene algún recuerdo de un pariente que escuchaba Fobia, o de un amigo que escuchaba Fobia.
Entonces, yo creo que Fobia es parte de nuestras vidas por la música y por el tiempo, por los años. Y creo que de alguna manera hemos podido estar con la gente y tocar a las personas. Justamente eso nos emociona mucho. Quien nos vaya a ver va a decir: “Ah, claro, yo conozco esa canción y conozco esta y conozco esta otra”. O a lo mejor al cantante lo he visto en su etapa solista o el guitarrista tenía esta otra banda que se llama Los Odio. O sea, como que a lo largo de tantos años hemos hecho mucha música, porque tenemos esa necesidad de hacer música, estar creando y generando cosas.
Y como decías hace rato, no necesariamente audio, sino también cosas visuales. Yo me dedico mucho al diseño. Ahí andamos todos, trabajando y generando cosas mientras podamos.




