
El Terminal Pesquero de Chorrillos registra una menor presencia de pejerrey y lorna, dos especies habituales en la mesa de los consumidores, según pescadores y comerciantes. Los trabajadores atribuyeron la escasez al calentamiento del océano Pacífico asociado a los efectos del Fenómeno El Niño, que modifica las condiciones de las aguas donde suelen encontrarse esos recursos.
La situación ya llegó a los puestos de comida ubicados cerca del mercado. Restaurantes que ofrecen pan con pejerrey por S/ 7 informaron una caída de ventas, sobre todo durante los fines de semana, cuando el producto suele tener mayor demanda. Una comerciante afirmó que pasó de vender 350 panes los sábados a alrededor de 100.
“Ahorita no se encuentra el pejerrey, no se encuentra la lorna, el ayanque. Lo único que estamos agarrando es más que chauchilla, nomás. Chauchilla, un poquito de sierra”, refirió uno de los pescadores consultados por RPP.

Calentamiento del mar desplaza especies y altera los precios
El pejerrey, la lorna y el ayanque se vinculan con aguas frías. El aumento de la temperatura marina altera ese entorno y puede desplazar a las especies hacia zonas con condiciones distintas. El Instituto del Mar del Perú (Imarpe), entidad que analiza la temperatura, las corrientes y el impacto del fenómeno, había informado sobre la migración de estos recursos hacia el sur.
El cambio en la disponibilidad se trasladó a los precios de otros pescados que permanecen en los puestos del terminal. Comerciantes indicaron que el perico cuesta S/ 40 por kilo y que la corvina se comercializa a S/ 40 por unidad. El bonito, otra de las alternativas mencionadas, se vende a S/ 10 el kilo.
Los vendedores recordaron que en julio también reportaron problemas de abastecimiento por El Niño. En ese momento, señalaron que los valores del bonito, la lorna y el pejerrey se duplicaron. A la vez, las faenas registraron especies menos frecuentes, entre ellas la sierra y el pez martillo, de acuerdo con los testimonios recogidos en Chorrillos.
El impacto alcanza a quienes dependen de la captura, la venta y la preparación de pescado. El economista Jorge González Izquierdo señaló a Radio Nacional que un episodio climático de gran intensidad puede afectar la pesca y los precios de alimentos.
“Los fenómenos El Niño registrados en 1983 y 1998 significaron pérdidas de cuatro y casi dos puntos porcentuales de crecimiento respectivamente”, sostuvo.
El especialista sostuvo que la agricultura, las pequeñas empresas, la minería y el turismo también podrían enfrentar consecuencias si se producen lluvias, sequías o interrupciones de vías.
“En cuanto a la situación climática actual, va a impactar directamente a sectores como la agricultura y pesca; en consecuencia, habría un aumento en el precio de los alimentos que golpearía el bolsillo de los ciudadanos”, afirmó.
El Comité Multisectorial Encargado del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN) emitirá una actualización el lunes 14 de setiembre para determinar si la tendencia de calentamiento se mantiene o se atenúa.
Ese reporte aportará información sobre la evolución de las condiciones marítimas que inciden en la disponibilidad de especies.




