
Un adolescente de 17 años mató a una mujer de 69 en Cardal, un pequeño pueblo del departamento de Florida en Uruguay. El menor de edad fue imputado este lunes por homicidio muy especialmente agravado por femicidio y estará en prisión en un centro de reclusión del Instituto Nacional de Inclusión Social Adolescente (Inisa).
La víctima era Elvira del Valle. El victimario, en tanto, era el nieto de una ex pareja de la mujer con la que seguía en contacto. El adolescente había llegado a la casa a pedirle dinero y la terminó agrediendo hasta matarla con una piedra y con una vasija de hierro.
Cardal es una localidad en la que viven algo más de 1.000 personas y está ubicada 92 kilómetros al norte de la capital del país, Montevideo. El nombre del pueblo se hizo conocido porque fue el primer lugar en el que se entregó una computadora del Plan Ceibal, el programa instalado por el gobierno de Tabaré Vázquez para que le llegue una PC a cada alumno de la educación pública.
El femicidio fue descubierto el sábado al mediodía aunque el crimen ocurrió en las últimas horas del viernes, según los detalles que informó este lunes el noticiero Telemundo de Canal 12.

Quien descubrió el crimen fue la pareja de la mujer, un hombre que tenía su misma edad y que trabaja en un campo de la zona. Del Valle lo había llamado el viernes de tarde, pero él no alcanzó a contestarle.
Cuando le devolvió la llamada, no le contestó y nunca más lo haría. La pareja de la mujer insistió y lo hizo por última vez el sábado de mañana. Fue entonces que decidió ir hasta la casa. Antes de ingresar vio que había mucho desorden en la vivienda y, como no se animó a entrar solo, llamó a la Policía.
Finalmente ingresó con los efectivos policiales y se encontró con una escena dantesca: la mujer estaba tirada en el piso, con abundante sangrado. Los médicos certificaron su muerte.
En la tarde del sábado el adolescente de 17 años llamó a la Policía de Florida para confesar lo que había hecho.

El asesino era nieto de una pareja que Del Valle tuvo hace muchos años. De hecho, habían vivido juntos. Cuando se separó de este hombre, decidió seguir en contacto con el adolescente: quiso criarlo porque lo veía desamparado. Pero no siguieron viviendo juntos.
El viernes se llegó al peor extremo de la violencia, pero había antecedentes de otras situaciones. Hace cerca de un año, por ejemplo, el joven había aparecido en su casa a buscar dinero y hubo agresiones hacia ella. Fue, prácticamente, un calco de lo que sucedió la semana pasada: el adolescente llegó buscando dinero y la golpeó brutalmente en la cabeza con una piedra y con una vasija de hierro hasta asesinarla.
Tras el crimen, este joven huyó del lugar aunque dejó rastros: quedaron marcadas las huellas de sus zapatillas y un buzo con manchas de sangre.
En la escena comenzó a trabajar la Policía, pero horas después el joven llamó para entregarse.

Este lunes hubo una audiencia en el juzgado de Florida, la capital del departamento que lleva el mismo nombre. La figura del femicidio se caratuló porque existía un vínculo entre ellos, más allá de que no era su nieto de sangre.
La Fiscalía de Florida de primer turno logró la imputación del adolescente, informó el noticiero Subrayado de Canal 10. Se determinó que como medida cautelar esté internado en el Inisa durante 150 días, mientras avanza la investigación y a la espera del juicio.



