
A días de que Farath Coronel, conocido como “El Brujo Mexicano” o “La Diabla”, fuera encontrado sin vida en su domicilio de Cuautitlán Izcalli, Estado de México, un exasistente personal acusó al vidente de haberlo drogado para abusar sexualmente de él durante una ceremonia esotérica, además de someterlo a golpes, amenazas de muerte y explotación laboral mientras trabajó a su lado.
Ángel Aguilar, de 21 años, relató en entrevista con el periodista Javier Ceriani, que comenzó a trabajar para Coronel en octubre del año pasado tras responder a una publicación de Facebook en la que el vidente buscaba personal.
Aguilar contó que respondió al anuncio sin muchas expectativas, pues Coronel recibía cientos de mensajes de personas que buscaban el mismo empleo. “Fui de estas quinientas personas que le mandaban mensaje. Jamás pensé que me iba a citar”, relató.

El primer contacto ocurrió el 8 de octubre, cuando un escolta lo recogió en el parque del Deportivo Ana Gabriela Guevara para llevarlo a una entrevista. Ahí, Coronel le explicó que el trabajo consistía en levantarlo por las mañanas, prepararle café, vestirlo, limpiar veladoras, atender a los “ahijados” —como llamaba a sus clientes de consultas esotéricas— y administrar el dinero de esos servicios.
Cuotas, sueldos impagos y explotación laboral
Sobre las condiciones laborales, Ángel Aguilar denunció que Farath Coronel imponía “cuotas” de dinero que debían cobrar a los clientes, y que si no se cumplían, el vidente se negaba a pagarles el sueldo semanal. “Podía pasar semanas, cuatro semanas, cinco semanas y cuando te lo juntaba y nada, luego ni te lo completaba”, relató. Aseguró que de cuatro semanas de trabajo llegó a recibir solo 2,500 pesos.
En una de las conversaciones de WhatsApp difundidas en el programa de Ceriani, Coronel exige a Aguilar presentarse a trabajar en su día de descanso: “Si no vas, voy por ti. Y no te va a gustar cómo te voy a traer”. En otro mensaje le pide conseguir 5,000 pesos de los “ahijados” para enviar de vacaciones a su pareja, bajo amenaza de no pagarle si se negaba.

Aguilar también afirmó que muchas de las oraciones y rituales que ofrecían a los clientes como trabajos esotéricos eran textos sacados de internet o generados con inteligencia artificial. “Se pueden encontrar en Google, se pueden encontrar en ChatGPT. Las imprimía y nos hacía leerlas”, aseguró.
Según Aguilar, buena parte del dinero recaudado en las consultas se destinaba a gastos personales de Coronel, incluidos pagos con trabajadores sexuales. Aguilar también aseguró haber presenciado consumo frecuente de cocaína por parte del vidente, además de gasto constante en ropa y otros vicios.
Golpes, un vidrio clavado y escupitajos
Aguilar relató que en una ocasión, mientras comía con su tía en el cumpleaños de una prima, Coronel lo llamó exigiendo que se presentara de inmediato a trabajar. Ante la negativa, su tía tomó el teléfono para reclamarle directamente.
“Bueno, Farad, te voy a decir una cosa: él es tu empleado. Ni yo le hablo como tú le hablas. Hay derechos y hay respeto, y el respeto no se pide, se gana”, le dijo la mujer, según el relato de Aguilar. Coronel habría respondido pidiendo disculpas en el momento, aunque después reprendió físicamente a su asistente por la confrontación.

El extrabajador también describió episodios de violencia física directa. Relató que en una ocasión Coronel lo golpeó con el puño cerrado en la cara por no acomodar bien una maleta, lo que le dejó una lesión permanente. “No veo bien de un ojo. Veo todo borroso, como si me hubieran echado pintura blanca”, afirmó.
En otro episodio, Aguilar asegura que Coronel le clavó un vidrio en la pierna derecha durante un arranque de furia, después de descubrir que uno de sus escoltas —con quien mantenía una relación sentimental— había embarazado a otra mujer. “Se puso bien loco y hasta empezó a aventar cosas”, relató.
En un video difundido durante la entrevista, se escucha al vidente increpar a Aguilar por no haber retirado las etiquetas de su ropa. “¿Qué pasó? Le quitabas las etiquetas de toda la put* ropa”, se le escucha decir, antes de escupirle. Aguilar explicó que Coronel consideraba las etiquetas visibles como algo “de gente corriente” y por eso lo obligaba a quitárselas a su ropa.
La presunta violación durante una ceremonia
El testigo aseguró que durante una ceremonia religiosa se preparó una bebida para los colaboradores del vidente. Tomó su vaso “sin sospecha” y comenzó a ver todo borroso hasta perder la conciencia.
“Sentía un peso en mi pecho, como si alguien estuviera encima de mí”, narró Aguilar sobre lo que recuerda de esa noche. Al despertar, dijo, tenía rasguños y moretones desde el cuello hasta las piernas.

Días después notó una lesión en el recto que lo llevó a acudir a una farmacia con servicio médico. “Me dijo: ‘Esto es parte de una violación. Te tienes que meter cargos ante eso’”, contó sobre el diagnóstico que recibió. Aseguró que, al confrontar a Coronel, este respondió: “Ay, ¿qué quieres que haga? Ya está hecho lo que tenía que hacer”.
Capturas de pantalla de conversaciones de WhatsApp difundidas en el programa muestran un mensaje atribuido a Coronel que dice: “Así como fácil te drogué para tenerte, así fácil hago que ya no existas”.
En otro intercambio, el vidente amenaza con enviar a sus escoltas si Aguilar decidía abandonar el trabajo: “Te juro que hago que tu desaparición sea un misterio mandándote a mis escoltas para que sepas quién es la diabla”.
Entre lágrimas, el exempleado confesó que siempre lo amenazaba con asesinar a sus primas, unas niñas de solo 8 años, aprovechándose de que sabía que el trabajador no tenía papás y solo contaba con el apoyo de su tía.
Qué se sabe de la muerte de Farath Coronel y Elías “N”, su escolta detenido
El cuerpo de Farath Coronel, cuyo nombre real era Víctor Manuel Sixtos Vázquez, fue localizado el 4 de septiembre en su domicilio de la colonia Bosques del Lago, en Cuautitlán Izcalli. Un amigo del vidente encontró el cuerpo alrededor de las 11:00 horas, con lesiones provocadas por arma de fuego.
La Comisaría General de Seguridad Ciudadana de Cuautitlán Izcalli confirmó que policías municipales atendieron un reporte por una persona lesionada con arma de fuego en la zona. Al llegar los servicios médicos, se determinó que la víctima ya no contaba con signos vitales. La Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) inició la investigación correspondiente por homicidio.
Antes del ataque, circuló un video de una transmisión en vivo donde Coronel reprende con dureza a dos de sus escoltas por el manejo de un arma larga, y otro material donde exige lealtad absoluta a su personal de seguridad bajo amenaza de despido. Ambos videos alimentaron las especulaciones sobre un posible móvil relacionado con el trato de Coronel hacia sus empleados.
La FGJEM detuvo a Elías “N”, quien se desempeñaba como elemento de seguridad privada de Coronel, como presunto autor material del homicidio. El detenido quedó a disposición del Ministerio Público, que integra la carpeta de investigación y solicitará audiencia inicial ante un juez de control.

Según versiones extraoficiales difundidas en redes sociales, una discusión entre Coronel y sus dos escoltas —identificados como Elías y “Kendal”— habría detonado el ataque.
Otro audio atribuido a un amigo cercano del vidente describe a Elías como una persona de “mecha corta” y con consumo frecuente de drogas. De acuerdo con ese relato no confirmado por la Fiscalía, Coronel envió a ambos escoltas a una tienda tras la discusión; Kendal no regresó al domicilio, mientras que Elías sí lo hizo, y ahí habría cometido el ataque.
Trascendió que tras el homicidio desaparecieron pertenencias del vidente, entre ellas dinero, joyas, armas y una camioneta.
El conductor Javier Ceriani, quien condujo la entrevista con Aguilar, afirmó llevar cinco años investigando a Coronel. Aseguró contar con un video previo, distinto al testimonio de Aguilar, en el que el vidente golpea con un palo y un arma a personas desnudas y atadas.
Según Ceriani, ese material habría motivado la salida de Coronel de Unicable, luego de que directivos del canal le exigieran renunciar ante la posibilidad de que el video se hiciera público. El propio Coronel, en una entrevista previa, reconoció aparecer en un video de agresión, aunque atribuyó los hechos a una reacción contra dos personas que habían intentado robar en su casa.


