Madrid, 6 sep (EFE).- Al igual que la vendimia, las fiestas vinculadas a esta actividad agrícola se suceden desde hace semanas; los programas, pensados para acercar la cultura del vid a todos los públicos, incluyen rutas en 4x4 en las viñas, catas desde la cuba y desfiles de carros antiguos, entre otras actividades.
Esas fechas coinciden con las que más visitantes registran las diferentes Rutas del Vino de España, con un pico que supera los 335.000 enoturistas en el mes de octubre, de acuerdo a los datos de la Asociación Acevin de la campaña pasada.
En su conjunto y a lo largo de todo el año, el turismo vinculado a la actividad vinícola genera un impacto que supera los 112 millones, según el último informe de este organismo.
Su presidenta, Rosa Melchor, detalla a EfeAgro que, sin duda, la vendimia constituye uno de los atractivos claves en cuanto a la promoción enoturistica.
Para Melchor, estas fiestas recogen la esencia de las celebraciones que se hacían al final de la cosecha y reflejan la identidad de todos estos pueblos y ciudades.
Estas fiestas "expresan la importancia que ha tenido durante siglos la vid, el campo, la viticultura y toda la cultura del vino", concluye.
La ruta del Vino y Brandy de Jerez (Andalucía) es una de las más visitadas anualmente y celebra ya su veinte aniversario.
El responsable de la misma, José Luis Baños, pone el acento en la población local para una fiestas declaradas de Interés Turístico Nacional, porque es "muy importante para concienciar y sensibilizar" sobre un territorio donde se elaboran vinos "que no se pueden hacer en otra parte del mundo".
En el marco de Jerez, hay numerosas actividades propuestas por las bodegas y empresas relacionadas, desde una ruta a las viñas en coche 4x4 a asistir a conferencias, visitas guiadas al consejo regulador y catas hasta el próximo 13 de septiembre.
La Ruta del Vino Penedès (Cataluña) cumple veinticinco años y lo hace en el contexto de las fiestas de la vendimia, cuya programación se alarga todo el mes de septiembre con diferentes experiencias enogastronómicas.
En concreto, se pueden vivir experiencias de vendimia en las bodegas, además de disfrutar como elemento diferenciador de picnics en las viñas, con desayuno, almuerzo e incluso cenas en las propias bodegas.
Además, también ofrecen catas directas de cuba con maridaje, pisada de la uva y, para los más aventureros, se propone la experiencia de convertirse en viticultor por un día.
Se trata de una actividad que cada vez es más común para acercar a los visitantes a la labor de los agricultores.
Del 8 al 12 de octubre, la Ruta del Vino de Toro (Castilla y León) se une a la celebración de esta fiesta que ostenta el título de Interés Turístico Regional.
El responsable de la ruta, Tomás del Bien, señala que en estas fechas el vino y la cultura vitivinícola son protagonistas de la ciudad, con el epicentro en el desfile de carros engalanados.
A través de ese pasacalles liderado por estos carros antiguos con cesta de uvas, indumentaria tradicional y productos de la tierra buscan "recuperar la memoria" de unas vendimias que durante generaciones marcaron el calendario y la forma de vida de una comarca.
Pero esta oda a la historia no se acaba aquí, pues el evento se completa con un mercado medieval, catas, concursos y diferentes propuestas culturales y musicales.
Así, para esta ruta, la vendimia y sus fiestas representan uno de los momentos más importantes del año -desde el punto de vista turístico-, con miles de personas que llegan a Toro y encuentran una puerta de entrada a un territorio con una identidad vinculada al vino. EFE
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