La triple terapia moduladora del CFTR de producción nacional mostró en niños con fibrosis quística mejoras en la función pulmonar, la calidad de vida y las exacerbaciones respiratorias graves (Imagen Ilustrativa Infobae)

¿Qué más se le puede pedir a la ciencia que cambiar radicalmente el pronóstico de una enfermedad? En este caso la varita mágica tocó a la fibrosis quística, que afecta a niños desde su nacimiento e infancia, con la aparición de una terapéutica que trata la causa de la enfermedad y deja atrás la idea de solo sobrellevar la patología en el tiempo.

La triple terapia moduladora del CFTR producida por el laboratorio Gador en la Argentina mostró en dos estudios argentinos en población pediátrica con fibrosis quística mejoras en función pulmonar, calidad de vida y exacerbaciones respiratorias graves, con un perfil de seguridad que los investigadores describieron como favorable.

Los trabajos, realizados en el Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez y en el Hospital de Pediatría Prof. Dr. Juan P. Garrahan, aportaron datos de vida real sobre una formulación nacional en niños.

Las terapias moduladoras, como la triple combinación aprobada en Argentina, modificaron la calidad de vida y el horizonte de quienes viven con esta afección genética (Imagen Ilustrativa Infobae)

La investigación publicada en la revista científica Pediatric Pulmonology, liderada por el doctor Alejandro Teper, evaluó de forma prospectiva a 71 pacientes de seis años o más durante 12 meses. El estudio separó a 43 niños sin exposición previa a moduladores y a 28 que ya habían recibido otro modulador, una distinción que permitió medir el desempeño del tratamiento en dos escenarios clínicos distintos.

En una entrevista exclusiva con Infobae, Teper, médico neumonólogo, pediatra y jefe del Centro Respiratorio del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, anticipó: “Hay un verdadero antes y después a partir de la aparición de estos medicamentos”. El especialista explicó qué relevancia tiene que exista una formulación de producción nacional.

El estudio publicado en la revista Pediatric Pulmonology analiza la eficacia del tratamiento genérico para la fibrosis quística en pacientes de Argentina (estudio argentino sobre fibrosis quistica)

En el trabajo liderado por el doctor Teper, la función pulmonar aumentó un 20,8% en quienes no habían recibido moduladores antes y un 18,5% en quienes sí los habían usado. La capacidad pulmonar para eliminar secreciones mejoró un 13,3% y un 11,2%, la calidad de vida creció un 66,1% y un 30,4%, y el cloro en la prueba del sudor se redujo entre 53% y 58%.

Ese mismo estudio halló una mejora del estado nutricional en el grupo sin tratamiento previo. También registró una caída del 95% en las exacerbaciones respiratorias graves en ambos grupos y no reportó hospitalizaciones por esa causa durante el año de seguimiento.

Vivir con fibrosis quística: una rutina terapéutica que puede volverse extenuante

Una niña con fibrosis quística recibe tratamiento nebulizador en una cama de hospital mientras sostiene un oso de peluche. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La fibrosis quística es una enfermedad genética, crónica y progresiva que compromete la esperanza de vida de quienes la padecen. Su carácter multisistémico afecta los pulmones, el hígado, el tracto gastrointestinal, el páncreas, entre otros. La causa está en mutaciones del gen regulador de la conductancia transmembrana de la fibrosis quística (CFTR), que producen un defecto o una reducción en esa proteína e impiden un flujo adecuado de sal y agua hacia y desde las células de distintos órganos.

Esa alteración provoca la acumulación de moco espeso en distintas áreas del cuerpo, con obstrucción y daño progresivo en órganos como los pulmones y el páncreas.

En los pulmones, la acumulación de moco puede causar infección e inflamación crónica, con un deterioro que en muchos casos conduce a la muerte prematura. En la vida cotidiana, esa alteración se traduce en una rutina terapéutica extenuante. Para muchos pacientes, el tratamiento habitual incluye nebulizaciones tres veces al día, que pueden durar hasta una hora y media cada una, además de medicación antes de las comidas y cuidados permanentes para evitar infecciones y sostener el estado nutricional.

Si bien aún no existe una cura para la fibrosis quística, en los últimos años se desarrollaron tratamientos dirigidos a la causa de la enfermedad, los moduladores del CFTR. Para los pacientes, esto implica dejar de estar conectados más de cuatro horas diarias a un nebulizador y, en algunos casos, hasta evitar el camino inexorable al trasplante de pulmón.

Un “milagro de la ciencia”

En el caso de Argentina, el ReNaFQ contabilizó más de 1.800 pacientes con fibrosis quística (Imagen ilustrativa Infobae)

En diálogo con Infobae, Teper puso en perspectiva el cambio de era que atraviesa la fibrosis quística. “Las terapias seguras y eficaces hoy disponibles permiten que ese niño pueda tener una mejor vida”, señaló. Y subrayó el valor del desarrollo local: “Hay un lanzamiento de matriz argentina, una formulación genérica del laboratorio Gador, que es comparable a la formulación original”.

Para el especialista, el salto no es incremental sino estructural. “Cuando en la actualidad doy una conferencia sobre este tema, me refiero básicamente a que esta terapéutica es un verdadero milagro de la ciencia. Hace 40 años que ejerzo medicina y le puedo asegurar que hay un verdadero antes y después a partir de la aparición de estos medicamentos”, afirmó.

—La fibrosis quística parece atravesar un buen momento: entre los avances de la ciencia y una legislación más proactiva, una enfermedad que antes tenía un pronóstico muy malo hoy puede permitir, con diagnóstico preciso, una vida normal.

Doctor Teper: Así es. Las terapias seguras y eficaces hoy disponibles permiten que ese niño pueda tener una mejor vida. Este nuevo tratamiento, una triple terapia moduladora genérica, permite un gran control de la enfermedad y mayores posibilidades de que ese pulmón no llegue dañado, sino más conservado. No hay que olvidar que antes la expectativa de vida de estos chicos no superaba los 15, 20 ó 25 años. Hoy prácticamente pueden tener una expectativa de vida similar a la de una persona sin esta enfermedad.

El doctor Teper lideró el estudio del Hospital Ricardo Gutiérrez halló una caída del 95% en las exacerbaciones respiratorias graves y no reportó hospitalizaciones por esa causa durante el seguimiento

—Usted mismo definió este avance como un “milagro de la ciencia”. ¿Cuáles fueron los hitos de este tratamiento revolucionario?

—Tenemos que saber que los chicos que nacen con fibrosis quística ya desde temprana edad tienen una disfunción de varios órganos del cuerpo, pero básicamente el pulmón es el órgano donde más afección presenta. Y rápidamente estos niños se sobreinfectan con bacterias muy agresivas. Todos los tratamientos que disponíamos hasta hoy eran paliativos: tratábamos los síntomas. Con la aparición de estos medicamentos llamados moduladores del CFTR comienza un capítulo completamente diferente, porque acá estamos tratando la causa de la enfermedad, que es justamente la disfunción de este canal de cloro que produce todas las alteraciones que uno conoce de esta enfermedad.

—¿Qué buscaron evaluar en el estudio publicado en Pediatric Pulmonology y qué observaron en esos pacientes?

—Lo que queríamos ver es si los pacientes seguidos en nuestro centro que recibían este tipo de medicación genérica, de triple acción, tenían una respuesta similar a la de las publicaciones con pacientes tratados con la medicación original. Y realmente todas las variables que utilizamos se equipararon en nuestro estudio a los estudios pivotales, es decir, a los estudios a través de los cuales la FDA y la EMA aprueban nuevos medicamentos.

Teper remarcó además la relevancia pediátrica del hallazgo. En su centro, explicó, se sigue a más de 170 pacientes con fibrosis quística y además se coordina la pesquisa neonatal de la ciudad de Buenos Aires. “Hoy es sumamente importante la detección precoz, porque no falta demasiado tiempo para que aquel niño que nace, se diagnostica con esta enfermedad y en el corto plazo comience a recibir este tipo de medicamento, lo cual hace que su vida sea absolutamente igual a la de un niño que nace sin esta enfermedad”, sostuvo.

Un segundo estudio replicó resultados en niños

La investigación del Hospital Garrahan de Argentina evaluó la respuesta al tratamiento genérico para la fibrosis quística en niños en la revista Journal of Cystic Fibrosis  (estudio argentino sobre fibrosis quistica)

El segundo estudio, publicado en Journal of Cystic Fibrosis, fue encabezado por el equipo del doctor Claudio Castaños y analizó a 55 niños con fibrosis quística que recibieron la triple terapia de producción nacional entre 2022 y 2025. Tras 12 meses, la función pulmonar pasó de una mediana de 80,7 a 101, lo que representó un incremento del 25%.

La misma investigación encontró una reducción de 45 mEq/L en el cloro de la prueba del sudor. La proporción de pacientes con exacerbaciones respiratorias graves cayó del 40% al 7,2%, y los análisis de secreciones pulmonares mostraron una disminución de Pseudomonas aeruginosa del 29% al 15%.

Momento bisagra para la fibrosis quística

La historia de este cambio empezó a tomar forma en 1989, cuando se identificó el gen CFTR, cuya alteración causa la fibrosis quística. Ese hallazgo abrió el camino para desarrollar terapias dirigidas no solo a aliviar síntomas, sino a corregir el defecto básico de la proteína.

En ese recorrido, Vertex Pharmaceuticals desarrolló medicamentos innovadores llamados moduladores del CFTR, diseñados para mejorar la función de la proteína alterada. Entre ellos, la triple combinación de elexacaftor, tezacaftor e ivacaftor marcó un punto de inflexión internacional y redefinió el tratamiento de muchos pacientes con variantes respondedores.

La fibrosis quística (FQ) es una enfermedad hereditaria que representa un desafío constante por su carácter crónico, recesivo y sus efectos sistémicos (Imagen Ilustrativa Infobae)

—En ese contexto, ¿qué importancia tiene que exista una formulación producida en la Argentina?

—Verdaderamente la innovación original fue muy importante, pero la accesibilidad a estos medicamentos era muy parcial. Por lo tanto, estas terapias estaban restringidas a países desarrollados. Y aún hoy hay muchos países, sobre todo de América Latina, donde muchos pacientes, a sabiendas de todos estos adelantos, no pueden acceder a este tipo de medicamentos simplemente por un tema de costos.

En la Argentina, el avance científico se cruza además con otro eje central: el acceso. La disponibilidad de una formulación de producción nacional suma una alternativa en un terreno históricamente condicionado por el altísimo costo de los tratamientos innovadores.

—Justamente cuando se habla de salud, y más aún en enfermedades poco frecuentes como la fibrosis quística, la palabra acceso resulta central. Usted fue uno de los impulsores de la Ley 27.552 de Lucha contra la enfermedad de Fibrosis Quística de Páncreas o Mucoviscidosis. ¿Qué cambió esa norma?

—Así es. Argentina es el único país en el mundo que tiene una ley nacional específica, la Ley 27.552 que verdaderamente permite el acceso universal de todos los niños con fibrosis quística a este tipo de medicamentos.

Teper destacó que, si bien los costos de una formulación genérica son inferiores a los del producto original, siguen siendo elevados. En la Argentina, explicó, esos tratamientos son suministrados a los pacientes a través del sistema de salud, con intervención del Estado en el acceso.

Qué se observó y qué podría implicar

La Ley 27.552 amplió el acceso a los tratamientos para fibrosis quística en la Argentina

Los dos estudios argentinos describieron que la triple terapia moduladora nacional se asoció con mejor función pulmonar, menos exacerbaciones graves y mejores resultados en la prueba del sudor en una población pediátrica con fibrosis quística. Esa combinación de hallazgos sugiere un efecto clínico favorable en indicadores usados para seguir la evolución de la enfermedad.

En el trabajo del Garrahan también se observó una mejora en la calidad de vida y el tratamiento fue bien tolerado, sin efectos adversos graves. Castaños, jefe del Servicio de Neumología Pediátrica del hospital, sostuvo que la formulación estudiada mostró resultados comparables a la triple terapia original en función pulmonar, exacerbaciones y test del sudor.

Ambos trabajos se realizaron de forma independiente en dos centros pediátricos de referencia en fibrosis quística del país. Según el texto difundido, esa evidencia clínica local y de vida real se sumó a los estudios de bioequivalencia y biodisponibilidad con los que ya cuenta el medicamento.

Los moduladores del CFTR cambiaron el tratamiento de la fibrosis quística porque apuntan a la causa de la enfermedad y pueden reducir la dependencia diaria del nebulizador y el riesgo de trasplante pulmonar  (Imagen Ilustrativa Infobae)

La nueva formulación amplió el uso desde los dos años

Gador, el laboratorio que elabora la formulación nacional, anunció además una formulación pediátrica granulada de su triple terapia moduladora del CFTR indicada para niños desde los dos años y con más de 14 kg. Es la primera de este tipo disponible en el país para población pediátrica.

La nueva presentación busca extender esta alternativa terapéutica a edades más tempranas. Con ese lanzamiento, el laboratorio informó que se convirtió en el primer productor nacional de moduladores del CFTR en formulación granulada.