Ellen Burstyn recibirá el León de Oro honorífico en el Festival de Venecia a los 93 años -  REUTERS/Yara Nardi

El Festival Internacional de Cine de Venecia le entregó este martes un León de Oro honorífico a Ellen Burstyn, reconocimiento que la actriz recibió a sus 93 años con dos películas en competición y una anécdota guardada durante décadas: el día en que Marilyn Monroe la miró desde el otro lado de un club nocturno y asintió con la cabeza.

“Yo estaba empezando mi carrera y pensé: ¡Marilyn Monroe me acaba de reconocer! Lo llevo en el corazón”, declaró la actriz ganadora del Óscar en declaraciones recogidas por The Hollywood Reporter.

La anécdota no es solo nostálgica: tiene un vínculo directo con el trabajo que Burstyn presenta en la Mostra. En Flesh Impact, cortometraje dirigido por Maggie Gyllenhaal, interpreta una versión imaginaria de Monroe tal como habría sido si hubiera llegado a los 90 años. Dakota Johnson da vida a la Monroe joven en los flashbacks. La pieza llega a Venecia como una de las dos producciones que protagoniza en esta edición del festival.

En Flesh Impact, Ellen Burstyn interpreta a una Marilyn Monroe imaginada a los 90 años bajo la dirección de Maggie Gyllenhaal -  (Photo by Scott A Garfitt/Invision/AP)

La segunda es Place to Be, drama del director Kornél Mundruczó que se proyecta fuera de competición. Allí encarna a una anciana que construye una amistad con un hombre divorciado de mediana edad interpretado por Taika Waititi.

“Es el ser humano más talentoso, divertido, amable, encantador y adorable con el que he trabajado”, afirmó Burstyn sobre Waititi según el medio estadounidense. “La película trata sobre nuestra relación; no es una relación sexual, sino amorosa, y creo que eso es lo que va a conectar con el público”, añadió.

Al repasar su trayectoria, la actriz señaló que el papel de la mujer en Hollywood cambió de manera radical desde sus primeros años en la industria. “Cuando empecé a trabajar, hace 150 años”, ironizó ante los periodistas, “no había mujeres en el plató. Si había una mujer, era actriz”.

Ellen Burstyn recordó que una mirada de Marilyn Monroe marcó el inicio de su carrera en Hollywood - (Photo by Scott A Garfitt/Invision/AP)

El cambio, describió, llegó de forma progresiva: primero supervisoras de guion, luego asistentes de cámara, hasta que las mujeres pasaron a operar maquinaria pesada sin que eso llamara la atención.

Los papeles tardaron más en transformarse, y la propia Burstyn fue parte de ese proceso. La génesis de Alice Doesn’t Live Here Anymore —la película de 1974 que le valió el Óscar a la mejor actriz— comenzó en el rodaje de El Exorcista, cuando John Calley, entonces director de Warner Bros., le ofreció un nuevo proyecto.

Los guiones que llegaron retrataban, según ella, “una idea anticuada de lo que significa ser mujer”: maridos que salían a salvar el mundo mientras ellas servían el té a su regreso. “Le dije: ‘Me gustaría hacer una película sobre las mujeres tal como yo las conozco’”, relató.

Alice Doesn’t Live Here Anymore nació del rechazo de Ellen Burstyn a guiones con una visión anticuada sobre las mujeres -  (Photo by Scott A Garfitt/Invision/AP)

Para dirigir ese proyecto eligió a Martin Scorsese, entonces un cineasta con un solo largometraje en su filmografía. El método de trabajo que adoptaron resultó tan determinante como el guion: al terminar cada jornada de rodaje, el equipo ensayaba e improvisaba sobre la escena del día siguiente.

“Ese guion se convirtió en una película que, en mi opinión, contribuyó a cambiar la conciencia de las mujeres en todo el mundo”, sostuvo ante The Hollywood Reporter.

La experiencia previa en El Exorcista fue muy distinta. Burstyn reconoció el talento de William Friedkin, pero lo definió como un director dispuesto a “hacer cualquier cosa por conseguir una toma”, lo que le provocó una lesión de espalda que, a su juicio, nunca debió haber ocurrido. “Fue una experiencia que me cambió la vida, pero fue físicamente dolorosa”, señaló.

La actriz señaló que El Exorcista le dejó una lesión de espalda y atribuyó su formación artística a décadas de estudio con Lee Strasberg - REUTERS/Yves Herman

El hilo que une su carrera artística con su desarrollo personal pasa por sus décadas de estudio con Lee Strasberg en el Actors’ Studio de Nueva York. “Cuando estudias con un maestro, te cambia la vida. Cambia tu percepción de ti misma, porque te introduce en ámbitos que van más allá de tu arte”, afirmó. Incluso después de ganar el Óscar, y después de que Strasberg la pusiera frente a un aula como docente, ella siguió asistiendo como alumna.

La actriz evitó en su mayor parte el terreno político durante el encuentro con la prensa, aunque deslizó que su país ofrece “actualmente mucho material para explorar artística y políticamente”. Cerró la charla con el consejo que recibió en sus inicios de Bette Davis: “Lo único importante es tu trabajo. Cualquiera que intente interponerse en tu camino es tu enemigo”.