
La familia de Rodolfo Augusto Bassi había denunciado su desaparición después de perder contacto con él. Este miércoles por la tarde, la Policía encontró el cuerpo sin vida del hombre de 61 años, en un departamento de su propiedad en el barrio Paraná XIV de Entre Ríos.
El cuerpo de la víctima estaba en el interior de la vivienda y presentaba claros indicios de una muerte violenta. De acuerdo con la información del portal ElOnce, la investigación judicial se abrió de inmediato y descartó en principio que se haya tratado de un accidente o muerte natural.
El operativo para localizar a Bassi se dio cuando desde su entorno formalizaron la desaparición ante la Comisaría Cuarta de Paraná. A partir de allí, las autoridades iniciaron una búsqueda que desembocó en el departamento que el hombre tenía ubicado en inmediaciones de las calles Churruarín y Juan Manuel de Rosas. El inmueble no era su residencia habitual, según informó el mismo medio provincial, pero lo estaba refaccionando con la intención de ponerlo en alquiler.

Dada la naturaleza del hallazgo, se dio intervención de manera inmediata a la División Homicidios, unidad especializada de la Policía de Entre Ríos que quedó a cargo de las primeras actuaciones en el lugar. En esa primera instancia, la escena fue encuadrada por las autoridades como una “muerte dudosa”, mientras recababan información necesaria para determinar las circunstancias del deceso.
Sin embargo, a medida que avanzaba la jornada y observaban más detalles del cuerpo, comenzaron a barajar la posibilidad de que se trate de un crimen. El cuerpo presentaba elementos que permitían inferir que la muerte no se produjo de forma espontánea ni accidental. “Hay claros indicios de una muerte violenta”, sostuvieron aunque no ofrecieron detalles sobre la naturaleza de las lesiones halladas ni sobre la mecánica del hecho, en resguardo de la investigación en curso.
El fiscal Juan Pereyra quedó a cargo de la causa y ordenó las pericias correspondientes sobre el departamento. Al mismo tiempo iniciaron las medidas tendientes a reconstruir los últimos movimientos de Bassi y confirmaron que las actuaciones “se encuentran encaminadan” dado que los ejes centrales será determinar si existió participación de terceras personas en el deceso.

Una situación similar se registró este martes en Neuquén, donde Fabio Alejandro Vallejos, de 56 años, fue encontrado muerto en el departamento que habitaba en el centro de la capital provincial, con golpes y cortes visibles en el rostro. La empleada doméstica del edificio en el que viviía lo halló muerto luego de que los compañeros de trabajo de la víctima, preocupados por su ausencia, decidieran averiguar su paradero tras no poder localizarlo.
El cuerpo estaba sobre la cama de la vivienda ubicada en Diagonal 25 de Mayo al 270. Vallejos, oriundo de Mendoza, residía solo en Neuquén desde hacía un par de años y trabajaba para una empresa de servicios al sector petrolero. Uno de los detalles que llamó la atención de los investigadores fue que la puerta del departamento no presentaba señales de haber sido forzada, y ningún vecino de los pisos contiguos refirió haber escuchado ruidos compatibles con una situación de violencia en las horas previas al hallazgo.
Según informó LM Neuquén, la causa quedó a cargo de la fiscal María Eugenia Inaudi, titular de la Fiscalía de Homicidios de Neuquén, con el respaldo de efectivos de la División Homicidios de la Policía, Criminalística y Medicina Forense. Los equipos trabajaron en la escena para reunir elementos que permitieran reconstruir lo ocurrido dentro del inmueble e identificar a las personas que pudieron haber estado con la víctima antes de su muerte.
El comisario Llaytuqueo confirmó al mismo medio local que “se sospecha que otra persona participó en el hecho”, aunque precisó que la investigación avanza sobre distintas hipótesis a la espera de los resultados de la autopsia.




