
En el occidente de El Salvador, comunidades de Ahuachapán y Sonsonate, y también en el centro del país, los salvadoreños conmemoran y esperan la fecha en que la Iglesia católica celebra el cumpleaños de la Virgen María. La tradición se expresa con farolitos de colores que iluminan vías públicas, templos y otros espacios.
La celebración tiene impacto turístico en el occidente del país, donde esta actividad se realiza desde hace años. La lluvia no fue impedimento para vivir la tradición.
















