
Trenes Argentinos puso en marcha una prueba piloto de sistema integral de supervisión, telemetría y registro continuo en los pasos a nivel de la línea Sarmiento. Se trata de una iniciativa que busca elevar la seguridad operacional y acortar los tiempos de respuesta ante fallas en los cruces ferroviarios del área metropolitana, ya que este ramal fue uno de los que más accidentes ha sufrido en el último tiempo.
El pasado 24 de agosto, los servicios se detuvieron durante horas en la estación Liniers porque una formación arrolló a una mujer de 60 años que cruzaba las vías. Fue trasladada por el SAME al hospital Santojanni con politraumatismos, donde los médicos lograron estabilizarla.
Cuatro días antes, en el barrio porteño de Flores, un repartidor de 35 años aproximadamente que circulaba en bicicleta por la calle Granaderos intentó cruzar la vía con la barrera baja y murió atropellado por una formación de la línea Sarmiento. SAME constató la muerte en el lugar. El cuerpo quedó debajo de la unidad y sufrió la amputación de ambas piernas.

El nuevo dispositivo opera durante las 24 horas y monitorea en tiempo real el estado de los brazos de barrera, la ocupación de los circuitos de vía, la alimentación eléctrica y las señales asociadas a cada paso a nivel. Ante cualquier anomalía, el sistema dispara alarmas automáticas que se envían de manera simultánea al Centro de Control y a las Bases de Señalamiento, que son las áreas operativas responsables de intervenir en esas situaciones.
De esa forma, tanto el personal de mantenimiento como los conductores reciben la alerta en el mismo instante en que se produce la falla, sin depender de reportes manuales ni de recorridas de inspección.
Lo que distingue a esta tecnología de los métodos de detección tradicionales es la incorporación de un registrador histórico, funcionalmente equivalente a una caja negra, que almacena cada cambio de estado con fecha y hora exactas. Esa base de datos genera prueba técnica objetiva para auditorías e investigaciones de incidentes, un recurso con el que los equipos ferroviarios no contaban hasta ahora en ese tramo.
El sistema también modifica la lógica del mantenimiento preventivo. Hasta ahora, las intervenciones se planificaban en función de recorridas periódicas; con esta herramienta, la programación se basa en eventos reales registrados por el dispositivo, lo que permite optimizar recursos y construir estadísticas operativas como tiempos de cierre y niveles de ocupación de vía.
La prueba se lleva adelante en el marco de la Emergencia Ferroviaria decretada por el Gobierno Nacional. Si los resultados son satisfactorios, Trenes Argentinos prevé una implementación progresiva en el resto de las líneas del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), con el objetivo de consolidar un estándar moderno de seguridad ferroviaria en toda la red.

Esta no es la única medida en la que trabajan el Gobierno y Trenes Argentinos para mejorar la seguridad de sus formaciones. En los últimos días avanzó con la adquisición de repuestos para los sistemas de frenos de los trenes Sarmiento, Mitre y Roca.
Se trata de la compra de repuestos originales para el sistema de frenos de más de 700 coches eléctricos. Después de diez años en funcionamiento, estas formaciones requieren mantenimiento total de uno de los sistemas de seguridad más importantes del material rodante. Los insumos que se recibirán harán posible desarrollar esas labores correctamente. La demora en realizar el mantenimiento impacta en uno de los subsistemas de mayor sensibilidad en todo tren: el dedicado a la producción, reparto y uso del sistema de frenos.
Según el comunicado oficial emitido por la empresa estatal, el conjunto incluye válvulas, compresores, grifos, discos, calipers, pastillas, paneles de control y otros componentes.




