
Los datos de Gallup muestran que los demócratas y los independientes con inclinaciones demócratas tienen su mayor ventaja sobre los republicanos desde 2008.
La proporción de estadounidenses que se identifican con el Partido Demócrata ha crecido significativamente durante el último año, según datos de Gallup. Este cambio, que supone la mayor ventaja del partido desde 2008, es la señal más reciente de rechazo hacia los republicanos y el presidente de cara a las elecciones intermedias.
Los últimos datos muestran que los demócratas tienen una ventaja de 10 puntos porcentuales sobre los republicanos cuando se les pregunta a los votantes con qué partido se identifican y cuando se les pregunta a los votantes independientes hacia qué partido se inclinan.
Estos resultados se producen en un momento en que el índice de aprobación del presidente Donald Trump lleva meses por debajo del 40 por ciento y en que las encuestas revelan que los demócratas son competitivos en las principales contiendas por el Senado en estados que apoyaron mayoritariamente a Trump en años anteriores. Sin embargo, los cambios en la identificación partidista no se traducen necesariamente en votos, ya que los independientes --incluidos aquellos que se inclinan por un partido-- suelen estar menos comprometidos políticamente y son menos propensos a votar.
En los últimos años, se ha producido un vaivén entre el Partido Republicano y el Demócrata en cuanto a hacia qué partido se inclinaban más los estadounidenses. Todavía en 2024, los republicanos y los independientes que se inclinaban hacia el Partido Republicano tenían una ligera ventaja sobre los demócratas y los independientes con inclinación demócrata.
Sin embargo, la ventaja actual de los demócratas es mucho mayor que las recientes ventajas republicanas y similar a la que el partido tuvo en 2020, cuando Joseph R. Biden Jr. ganó la presidencia y el partido obtuvo una ligera ventaja en la Cámara de Representantes y en el Senado. Según Gallup, los momentos álgidos de los últimos 35 años se produjeron en 2006 y 2008, cuando el 52 por ciento de los estadounidenses se identificaba como demócrata o se inclinaba hacia ese partido, lo que ayudó a Barack Obama a obtener la presidencia por uno de los márgenes más amplios de la historia reciente.
Los cambios en la identificación partidista son cíclicos, según Jeffrey Jones, editor sénior de Gallup.
"Cuando las cosas van bien en el país, la identificación partidista se inclina hacia el partido en el poder", dijo Jones. "Cuando las cosas van mal, como ocurre actualmente con un presidente republicano impopular y una población descontenta con la situación del país, la gente se aleja del partido en el poder".
Este fenómeno es lo que los politólogos denominan "opinión pública termostática". Al igual que un termostato doméstico, que puede encender la calefacción cuando la habitación se enfría demasiado, las actitudes del público estadounidense cambian a gran escala cuando la gente siente que algo puede haber ido demasiado lejos.
"Lo que estamos viendo ahora es similar a lo que ocurrió al final del gobierno de George W. Bush, cuando era bastante impopular", dijo Jones. "Los demócratas tenían una gran ventaja en cuanto a identificación partidista, lo que supuso entonces el preludio de las elecciones de 2006 y 2008, que se saldaron con grandes victorias para los demócratas".
La proporción de demócratas de este trimestre también es similar a la del último trimestre del ciclo de elecciones intermedias de 2018, cuando casi el 49 por ciento de los estadounidenses se identificaba como demócrata. Ese año, el Partido Demócrata ganó más de 40 escaños en la Cámara de Representantes.
Datos similares del Centro de Investigaciones Pew muestran que este crecimiento de los demócratas viene impulsado en gran medida por grupos que anteriormente se habían decantado de forma significativa por Trump, entre ellos los votantes hispanos, los hombres jóvenes y las mujeres jóvenes. En 2024, los votantes jóvenes mostraban una inclinación republicana de un punto porcentual, la única vez que ese grupo se ha decantado por los republicanos en esta década. Este año, sin embargo, la ventaja demócrata entre ese mismo grupo es de 16 puntos porcentuales. Entre los votantes hispanos, la ventaja demócrata ha aumentado en nueve puntos porcentuales durante el mismo periodo.
Ruth Igielnik es editora de encuestas del Times que conduce encuestas y analiza y reporta sobre los resultados.
Caroline Soler es una investigadora del Times que se enfoca en recolectar y analizar datos electorales y de encuestas.



