Miguel Álvarez
A Coruña, 5 sep (EFE).- ButacaZero, la plataforma creativa de Esther F. Carrodeguas y Xavier Castiñeira, plantea un teatro combativo que lleva al grupo desde la catarsis de 'Iribarne', sobre la vida de Manuel Fraga, a un nuevo tributo al recientemente fallecido Manuel Lourenzo.
El teatro Rosalía de Castro de A Coruña acaba de acoger el estreno de 'A velada de Londres' de ButacaZero, la obra escrita por Manuel Lourenzo (1943-2025) que aborda el retorno a Inglaterra de Jonathan Harker tras su encuentro con el Conde Drácula, protagonizada por Xurxo Cortázar, Sophia Rodal y Teo Piñeiro junto a la voz y el violonchelo de Esperanza Mara.
Xavier Castiñeira, que fue ayudante de dirección de Manuel Lourenzo -conocido por numerosos papeles como el de Terito en 'Fariña- vio necesario hacer este homenaje, según explica a EFE, y más después de los tres años de gira con 'Iribarne', que "fue un éxito enorme".
"Sirve para cerrar puertas, porque hay que cerrar puertas y saber reconocer de dónde vienes y quién te enseñó el camino que luego tú recorrerás. Tendrás tus errores, pero si estoy aquí ahora y soy feliz y tengo una compañía y tengo algo por lo que estoy vivo es gracias a él, por sus enseñanzas. Entonces, para mí es ni siquiera un homenaje, es una deuda. Homenaje y deuda", desgrana.
Junto a la obra, que seguirá por Galicia a lo largo de los próximos meses antes de valorar su salto fuera de la comunidad, hay una exposición sobre la vida de Lourenzo, "para que la gente entienda la magnitud de su figura", puesto que "es uno de los creadores del teatro profesional gallego contemporáneo, con más de 300 obras escritas".
"Manolo creía en Galicia, él trabajó para Galicia, desde Galicia, con mucha referencia hacia el mundo clásico, con todos los mitos griegos, con todo... pero siempre desde la idea de Galicia", prosigue.
Castiñeira anima al público a ver la obra, pues aunque "los textos de Manolo no son fáciles", la obra ofrece una visión del mundo victoriano con un nivel estético, vestuario y música en directo que "es una experiencia que en Galicia, en teatro, no se hace", por lo que defiende que merece la pena.
El mayor éxito de ButacaZero hasta el momento fue 'Iribarne', con tres años de gira por España y Sudamérica, pero Castiñeira asegura que no volverá.
"Para la compañía fue muy importante, pero creo que hay que saber matar bien un espectáculo y tuvo su vida, su impacto, creo que fue un hito cultural en Galicia. La gente joven tenía la necesidad de hablar de Fraga y bueno, creo que realmente fue un espectáculo catarsis para el pueblo gallego. Yo no sabía que había tanta manía. Que había ganas de darle caña", subraya.
Ahora son otros los proyectos que centran la agenda de la compañía, como uno centrado en las manifestaciones que hubo en Vigo en 1972, desarrollado con adolescentes, para abordar "la primera gran huelga" que hubo en el franquismo.
Todo sobre la base de un trasfondo político en "tiempos complicados" en los que Castiñeira alerta sobre el auge del franquismo bajo otros nombres y ante lo que el teatro se alza como muro de contención.
"El teatro es una palestra pública, el teatro es un grito en la plaza que decía Manolo, el teatro desde luego es un compromiso, el teatro es un lugar donde el público y el espectador comparten un mismo tiempo, y me parece de obligado carácter político. Y creo que esas son las razones de ser. De hecho nace... el teatro es un invento de la democracia en Atenas. Era obligatorio para el pueblo ir al teatro, porque ahí se hablaba de lo que pasaba en la ciudad. Entonces creo que el teatro no tiene que ser solo un entretenimiento", detalla.
Sin embargo, nota que "se está tergiversando el concepto de la cultura" para centrarla más en el entretenimiento, cuando él defiende que debe ser una seña de identidad, como ya buscó Churchill cuando mantuvo los escenarios abiertos a pesar de los bombardeos.
"Dijo que era por mantener la cultura. Y es que la cultura es lo que nos hace, lo que somos, nuestra piel, lo que nos distingue", remata. EFE
(foto)


