El silencio de Coudet sacude Núñez: ¿fin del ciclo tras la eliminación ante Santa Fe?
EL PESO DEL SILENCIO EN EL MONUMENTAL El fútbol suele explicarse con palabras, pero a veces su ausencia es mucho más elocuente. La madrugada del jueves en el Monumental estuvo marcada por un vacío ensordecedor. Tras la eliminación de River Plate de la Copa Sudamericana en octavos de final, Eduardo "

EL PESO DEL SILENCIO EN EL MONUMENTAL
El fútbol suele explicarse con palabras, pero a veces su ausencia es mucho más elocuente. La madrugada del jueves en el Monumental estuvo marcada por un vacío ensordecedor. Tras la eliminación de River Plate de la Copa Sudamericana en octavos de final, Eduardo "Chacho" Coudet suspendió la conferencia de prensa. Los jugadores desfilaron mudos por la zona mixta y la cúpula dirigencial se recluyó en una reunión hermética con el director técnico que se prolongó hasta pasadas las dos de la mañana. No hubo explicaciones ni declaraciones oficiales, pero la sensación de un ciclo al borde del abismo quedó flotando en el aire de Núñez.
DEL SUEÑO DE DRIUSSI AL GOLPE DE LOS PENALES
La velada había comenzado con esperanzas de redención. Tras empatar sin goles en Bogotá, River se puso en ventaja gracias a un gol de Sebastián Driussi, quien volvía a la titularidad tras superar un desgarro. Sin embargo, el control del partido se desvaneció con las variantes del entrenador en el segundo tiempo, las cuales terminaron desordenando la estructura defensiva del equipo. El golpe definitivo llegó a poco del cierre, cuando una mano de Lucas Martínez Quarta le dio la oportunidad a Independiente Santa Fe de igualar el encuentro desde los doce pasos.
La tanda de penales subsiguiente fue una ruleta dramática de 22 remates. Santiago Beltrán, el joven arquero millonario, pasó de héroe a villano trágico: brilló al contener tres disparos rivales, pero terminó desviando su propio tiro al desfigurado césped de Núñez. Al final, el festejo fue completamente de los hinchas colombianos que coparon la tribuna visitante.
EL PESO DE UNA BILLETERA RÉCORD Y UNA RACHA QUE ASFIXIA
La eliminación continental no es un hecho aislado, sino la punta de un iceberg que erosiona el ciclo de Coudet. Desde su asunción en marzo tras la salida de Marcelo Gallardo, el "Chacho" ha tenido que lidiar con duras caídas como el Superclásico ante Boca y la final del Apertura contra Belgrano. A esto se suma el despido prematuro de la Copa Argentina ante Aldosivi y un inicio desalentador en el Torneo Clausura, donde el equipo marcha 14° en su zona y 11° en la tabla anual, lejos de la zona de clasificación a la Copa Libertadores de 2027.
Todo esto ocurre bajo la sombra de una inversión histórica de cerca de 70 millones de dólares en refuerzos de renombre internacional como Nicolás Otamendi, Thiago Almada y Ángel Correa. Con las manos vacías en el plano internacional, el descontento de los hinchas se tradujo en fuertes silbidos y cantos en el hall del Monumental exigiendo "que se vayan todos" y la vuelta de Ramón Díaz.
LA HORA DE LA VERDAD Y EL COMPROMISO CON LA PALABRA
La dirigencia de River, liderada en las gestiones por Stefano Di Carlo, evaluó los pasos a seguir con el deseo inicial de sostener el proceso, pero la última decisión parece recaer sobre el propio entrenador. Tiempo atrás, Coudet fijó sus propias reglas de juego: "Si las cosas no se dan, no le voy a hacer mal a River". Prometió dar un abrazo a cada uno e irse a su casa si no lograba revertir rápidamente la mala racha. Tras perder nuevamente la brújula táctica en una noche crucial, las próximas horas serán determinantes para saber si el "Chacho" honrará sus palabras o si intentará una última y difícil resurrección en el torneo local.



