
El plan y las órdenes para el secuestro del empresario Jenss Lara salieron desde un penal de Trujillo, según las primeras hipótesis de la Policía Nacional del Perú (PNP) sobre el caso que mantuvo a la víctima privada de su libertad por más de 24 horas.
La investigación apunta a integrantes de Los Pulpos, organización atribuida a Jhonsson Smit Cruz Torres, alias Jhonsson Pulpo, quien fue capturado este 1 de septiembre en Bolivia, de acuerdo con lo informado por el ministro del Interior, César Astudillo.
Lara pasó la noche en su vivienda junto a su familia tras su liberación. Cinco personas quedaron detenidas durante las diligencias posteriores al secuestro, aunque la Policía Nacional considera que aún hay involucrados por identificar y capturar.
La información recopilada por los agentes plantea que el hecho tuvo una planificación previa, con conexiones entre Chile, Trujillo y establecimientos penitenciarios de distintas regiones del país. El penal El Milagro, ubicado en Trujillo, aparece como uno de los lugares desde donde se habrían mantenido comunicaciones para coordinar el delito.

Alias ‘Crespo’
Según Perú21, el secuestro de Jenss Lara formaba parte de un plan que se concibió ya hace un tiempo en Chile y que tenía como objetivo enviar un mensaje a comerciantes vinculados al traslado de oro ilegal.
La publicación señaló que Jhonsson Pulpo habría encargado a Richard Daniel Briceño Gamboa, alias Crespo, organizar el secuestro de Lara y otras acciones contra La Jauría.
Briceño había llegado desde Chile al Perú antes de su captura, ocurrida el 18 de mayo. El medio indicó que fue detenido por su presunta implicación en el atentado contra la discoteca Dalí y luego internado en El Milagro, al norte de Trujillo.
Desde ese penal, siempre según la información policial citada por Perú21, alias Crespo habría retomado las coordinaciones para ejecutar el secuestro. La PNP sostiene que las condiciones del establecimiento penitenciario le permitieron mantener contacto con lugartenientes que operaban en la zona de El Porvenir.

La investigación también determinó que integrantes de Los Pulpos habrían contado con un informante dentro del equipo de seguridad de Lara. Esa persona habría proporcionado datos sobre sus desplazamientos, mientras que las publicaciones en redes sociales de la víctima y de personas de su entorno habrían permitido conocer lugares que frecuentaba en Trujillo.
La disputa
El secuestro es investigado en el contexto de la disputa entre Los Pulpos y La Jauría, grupo relacionado con Jolín Bazán, alias Jolín. De acuerdo con las versiones recogidas por los medios, ambas organizaciones trabajaron juntas hasta inicios de 2025 en actividades relacionadas con la protección y seguridad de mineros ilegales.
Los grupos integraron una estructura denominada La Gran Alianza, que se encargaba del resguardo del traslado de oro desde Pataz hacia plantas de procesamiento de mineral situadas en la costa de La Libertad. El pacto se rompió y Los Pulpos conservaron gran parte de ese mercado, mientras La Jauría mantuvo operaciones de resguardo con algunos comerciantes de Pataz.
Perú21 informó que el inicio de la división se remonta a enero de 2025, tras el atentado con dinamita contra la sede del Ministerio Público en Trujillo. Los Pulpos atribuyeron a Jolín Bazán Valderrama la responsabilidad por las bajas que sufrió la organización durante 2024.

Para 2026, La Jauría había incrementado su presencia en el mercado del traslado de oro ilegal. Según la información policial difundida por el diario, Jhonsson Pulpo conocía a los clientes de esa organización y buscaba transmitirles el siguiente mensaje: “La Jauría no da protección, solo Los Pulpos”.
La Policía indicó que las operaciones mineras de Jenss Lara estaban bajo custodia de la red de Jolín. La versión citada por el medio sostiene que Jhonsson Pulpo había advertido a Lara antes del secuestro, pero la situación se mantuvo sin cambios.
Las órdenes
El general Víctor Revoredo, jefe de la Dirección de Investigación Criminal (Dirincri), había anunciado el domingo el desplazamiento de equipos especializados hacia diversas regiones para realizar diligencias contra los presuntos autores intelectuales del secuestro.

“Hay un equipo que está yendo a Puno, hay otro equipo que está yendo a Chiclayo para, para hacer las diligencias contra los irrecuperables intelectuales de este secuestro en desarrollo, Los Pulpos”, declaró Revoredo.
Tras las primeras capturas, el comandante general de la Policía, Óscar Arriola, confirmó intervenciones en distintos establecimientos penitenciarios. “En una respuesta inmediata del Gobierno a través de sus instituciones, como lo es el Ministerio de Justicia, Defensa, Interior, se intervinieron los establecimientos penales del Milagro, aquí en Trujillo”, afirmó.
Además de El Milagro, las autoridades intervinieron el penal de Yanamayo, en Puno; el penal de Pixie, en Chiclayo; y el anexo de máxima seguridad de Chorrillos. En Pixie se encuentra recluido Andy Quispe Cruz, quien fue capturado en julio después de un seguimiento tecnológico mediante drones tácticos. En Chorrillos permanece Keisy Salvatierra, pareja de Jhonsson Pulpo, hoy capturado.