El jugador y Mate Pavić buscarán sostener cada turno de saque para ganar confianza, presionar en la devolución y encontrar pronto una ruptura ante Johnson y Sielinski. (Cortesía: Marcelo Arévalo)

El tenista salvadoreño MarceloArévalo llega al US Open con Mate Pavić y una meta explícita: transformar el último Grand Slam del año en una nueva opción de título, después de haber recuperado confianza con una final en Canadá y de cargar todavía con la semifinal que se les escapó en 2024.

Esa cuenta pendiente sigue marcada por un tramo concreto del partido del año pasado: Arévalo recordó en ESPN que la dupla estuvo 4-1 arriba en el tercer set de la semifinal, a un paso de la final, antes de quedar eliminada. Para el salvadoreño, esa derrota sigue siendo “una espina” y una de las razones por las que mantienen el trabajo conjunto.

En la antesala del debut, el jugador explicó que la pareja enfrentará otra vez a Johnson y Sielinski, un cruce que ya tuvo un antecedente en el Abierto de Australia y que terminó con derrota para Arévalo y Pavić. El tenista dijo al medio que ese resultado les dejó una referencia clara sobre los aspectos que deben corregir ante un equipo que describió como fuerte y competitivo.

La dupla apunta a sostener el servicio y atacar con la devolución

Arévalo respondió de forma directa cuál será la base táctica del partido: defender el servicio. Según explicó, en dobles conservar ese turno “a toda costa” cambia la dinámica del encuentro y les permite asumir más riesgos cuando devuelven.

“Va a ser muy importante concentrarnos en nuestro servicio”, afirmó. “Cuando uno va ganando su servicio como equipo, también te da esa motivación y esa seguridad extra de ir por un poquito más en las devoluciones”.

La apuesta, añadió, pasa por llegar al partido con esa sensación de solidez para buscar un quiebre temprano en el set. Esa ventaja, en su descripción, les daría la libertad necesaria para jugar su mejor tenis.

El salvadoreño también descartó que la historia reciente de la dupla agregue presión en Nueva York. Haber ganado torneos importantes y haber ocupado posiciones de privilegio en el circuito, sostuvo, funciona más como una fuente de motivación que como una carga.

Arévalo describe una sociedad basada en energía y experiencia

Al explicar qué distingue a la pareja con Pavić, Arévalo habló de una combinación entre energía competitiva y recorrido en la élite. Dijo que suele construir su juego desde el ánimo propio y el impulso hacia su compañero, y que el croata responde bien a esa dinámica en cancha.

Sobre Pavić, subrayó su trayectoria: señaló que ganó los cuatro torneos de Grand Slam y una medalla de oro olímpica. Arévalo dijo que intenta absorber esa experiencia, mientras él aporta intensidad y empuje emocional durante los partidos.

Marcelo Arévalo y Mate Pavic jugarán la final de dobles masculino del Masters 1000 de Montreal este jueves 13 de agosto.

Esa mezcla, planteó, es una de las razones por las que se consideran un buen equipo. También explicó que su comunicación cotidiana en la cancha se da en inglés, aunque el croata entiende algunas palabras en español por el tiempo que vivió en España cuando era joven.

Entre los hábitos previos a los partidos, Arévalo contó en la señal deportiva que no tienen una cábala fija de equipo más allá de una preferencia: cuando el calendario lo permite, les gusta volver a calentar en la misma cancha en la que lo hicieron antes de una victoria.

En torneos grandes, aclaró, esa posibilidad suele complicarse por la cantidad de encuentros programados entre singles, dobles y cuadros juveniles.

El tenista salvadoreño reivindica su lugar como referencia regional

Más allá del cuadro en Nueva York, Arévalo vinculó su presente con una idea de representación regional. Dijo sentir “muchísimo orgullo” por competir no solo por El Salvador, sino también por Centroamérica, una región con la que asocia buena parte de su formación desde etapa juvenil.

Recordó viajes y torneos en Guatemala, Costa Rica, Honduras y Nicaragua, además de la Copa del Café en territorio costarricense. De esa experiencia, señaló, conserva amistades, recuerdos y una cercanía que hoy refuerza su deseo de ser una referencia positiva para los próximos jugadores.

Tennis - Wimbledon - All England Lawn Tennis and Croquet Club, Londres, Gran Bretaña - 11 de julio de 2026 Marcelo Arévalo de El Salvador y Mate Pavic de Croacia durante un descanso en el juego de su partido final de dobles masculinos contra Harri Heliovaara de Finlandia y Henry Patten de Gran Bretaña. REUTERS/Marko Djurica

Uno de sus objetivos, explicó, es dejar un legado para los niños y jóvenes que empiezan en el tenis y demostrar que desde la región también se puede llegar al alto nivel. “Que vean que hay otro centroamericano que ya lo logró”, dijo al medio, con la expectativa de que en los próximos años sea cada vez más habitual ver tenistas profesionales surgidos de esa parte del continente.

Sobre el debut en el torneo, el mensaje final del salvadoreño fue más mental que estadístico. Aseguró que la pareja saldrá a buscar el partido con el 100% de sus posibilidades, con mentalidad ganadora y positiva, porque eso, remarcó, sí está bajo su control aunque el resultado no lo esté.