
El proceso judicial contra Kevin Thobias sumó una nueva medida en Medellín: la Sociedad de Activos Especiales (SAE) programó una visita de desalojo para confiscar la mansión de El Poblado, después de que el empresario estadounidense, requerido en Puerto Rico por fraude bancario y lavado de activos, pasó de pactar la entrega voluntaria de sus bienes a negarse a abandonarlos.
Los activos afectados por la extinción de dominio fueron avaluados de manera preliminar en más de $17.000000.000 e incluyen cinco inmuebles y cuatro vehículos de alta gama ocupados en diligencias realizadas con apoyo de la Policía Nacional en Medellín, de acuerdo con el expediente citado por El Tiempo. Entre ellos figura una mansión en El Poblado con cancha de tenis, sala de cine, lago, sauna, jacuzzi y otros objetos de lujo.

Thobias, nacido en Chicago en 1993, construyó su fortuna con la comercialización de suplementos a través de Amazon (portal de comercio electrónico y tecnología) por medio de su empresa NutraGroup Holdings. Esa riqueza lo llevó a instalarse en uno de los sectores más exclusivos de Medellín y a ganar notoriedad por la importación de autos de alta gama, entre ellos el primer Bugatti Chiron y la primera Cybertruck de Tesla en la capital de Antioquia.
La SAE pasó de un acuerdo de entrega a programar el desalojo
El mismo día en que se ejecutó la primera parte del operativo sobre sus bienes, la SAE y Thobias habían pactado la entrega voluntaria de todas las propiedades y vehículos afectados por la medida. La entidad le concedió un plazo para adelantar trámites y retirar los bienes que no estaban cobijados por la decisión de la Fiscalía General de la Nación, informó el periódico.

La situación cambió el jueves 3 de septiembre de 2026, cuando funcionarios de la SAE regresaron a la propiedad de El Poblado. En esa visita, el empresario manifestó que no entregaría el inmueble, según una fuente citada por la publicación: “El man les dijo a los funcionarios que no, que no va a entregar”.
Tras esa negativa, la fiscal del caso expidió una resolución de procedencia de la extinción de dominio. En ese documento quedó consignado que Thobias rechazó la entrega voluntaria de sus propiedades y se fijaron los pasos siguientes dentro del procedimiento.
El secretario de Seguridad de Medellín, Manuel Villa Mejía, había explicado que, como el estadounidense reside en la mansión, primero debía cumplirse un trámite administrativo para que la SAE asumiera el control del predio. Ese proceso incluía que la entidad estableciera contacto con él para definir la fecha de salida.
La captura en julio de 2025 abrió el frente judicial en Colombia

El caso tomó forma en Colombia después de la captura de Thobias en julio de 2025 por autoridades federales de Estados Unidos. El influenciador millonario que ostentaba lujos en Colombia, era requerido por cuatro cargos ante la Corte de Puerto Rico: conspiración para cometer fraude bancario, fraude bancario y lavado de activos.
La acusación fechada el 2 de julio de 2025 lo vinculó con un esquema de fraude relacionado con la venta de suplementos en Amazon. A partir de ese expediente, la justicia colombiana activó las medidas patrimoniales sobre los bienes que el extranjero poseía en Medellín.
La notoriedad pública del caso creció cuando se conoció la diligencia de la Fiscalía y, horas después, Thobias publicó en Instagram dos mensajes en los que se burlaba de las autoridades. Ese episodio ocurrió el mismo día en que, según el diario, también había aceptado entregar de manera voluntaria los bienes que ahora serán objeto de una visita de desalojo.
Adicionalmente, el gran jurado lo acusó de haber inflado el valor de su compañía en una transacción comercial por USD 6,6 millones, con lo que se compró el Bugatti de USD 3,2 millones que trajo a Colombia.




