El oficialismo consiguió este miércoles avanzar con el proyecto de modificación de la Carta Orgánica del Banco Central (BCRA). En un plenario de las comisiones de Economía Nacional y de Presupuesto y Hacienda, encabezadas por los senadores Martín Goerling Lara (Pro) y Agustín Monteverde (LLA), dictaminó la iniciativa con la presencia del presidente y vicepresidente del Banco Central, Santiago Bausilli y Vladimir Werning.
El proyecto estará en condiciones de llegar al recinto de la Cámara alta en una semana. En las comisiones, Bausilli defendió la reforma y señaló: “Coincido con que el BCRA debiera estar al servicio del pueblo argentino. El problema es que, en gran parte de su historia, estuvo al servicio de los políticos y no del pueblo”.
La jefa libertaria en el Senado, Patricia Bullrich, por su parte, sostuvo: “Esta reforma no le pertenece a este Gobierno. Le pertenece a cualquier Gobierno que quiera que la Argentina deje de ser un país marginal”.
La senadora oficialista remarcó que la discusión no se limita a la organización interna del Banco Central, sino que busca definir qué institución monetaria necesita el país. En ese sentido, señaló que establecer como misión primaria del Banco Central la preservación del valor de la moneda “no es una abstracción técnica, sino una decisión sobre un estilo de vida”. Según explicó, se trata de preservar el poder de compra de los salarios, evitar que el ahorro pierda valor, mejorar el alcance de las jubilaciones y favorecer la producción y el crecimiento.
Bullrich también advirtió que la inflación permanente afecta especialmente a quienes tienen menos herramientas para protegerse. “Si tomamos al trabajador, al jubilado, al pequeño comerciante, todos están expuestos a la inflación. Estamos defendiendo a quienes no tienen cómo defenderse cuando el valor de la moneda se deprecia todos los días”.
El rechazo del Justicialismo
El jefe de la bancada Justicialista, José Mayans, rechazó la reforma del BCRA impulsada por el Gobierno “Nosotros no podemos estar de acuerdo con un proyecto donde se erige un Banco Central sobre los poderes públicos, por sobre los poderes que la Constitución dicta en su artículo 1°”, afirmó.

Mayans calificó la iniciativa como “inconstitucional” y cuestionó que los cambios concentren la toma de decisiones en el Directorio y limiten casi hasta su extinción la capacidad de control parlamentario. Uno de los principales objetivos del Gobierno con la reforma es reforzar como función central del Banco Central la preservación del valor de la moneda. El proyecto modifica el funcionamiento del organismo, busca limitar los mecanismos de financiamiento del Estado mediante emisión monetaria, establece nuevas reglas para la distribución de las utilidades y apunta a fortalecer la independencia de sus autoridades.
Entre los cambios aprobados por Diputados figura la eliminación de la posibilidad de que el ministro de Economía participe con voz en las reuniones del Directorio del Banco Central. El proyecto también establece nuevas condiciones para la remoción de las autoridades del BCRA.
El presidente, el vicepresidente y los directores solo podrán ser apartados de sus cargos por las causales expresamente previstas en la ley. La destitución, además, deberá contar con la aprobación previa de ambas cámaras del Congreso, con una mayoría de dos tercios de los miembros presentes.
El sistema de designación se mantiene: los integrantes del Directorio serán propuestos por el Poder Ejecutivo y deberán contar con el acuerdo del Senado por mayoría simple.
La Libertad Avanza y sus aliados lograron el dictamen de mayoría y el proyecto será tratado en la próxima sesión, prevista para el 17 de septiembre.



