Algunos sectores crecieron, pero otros muestran claras señales de estancamiento o caída en los últimos meses (Imagen Ilustrativa Infobae)

La industria manufacturera argentina enfrenta un proceso de transformación, marcado en gran medida por los cambios registrados a nivel macroeconómico desde la llegada de Javier Milei al gobierno.

Algunos rubros, como el petróleo, la minería y la industria alimenticia, han logrado aprovechar el nuevo escenario y vienen creciendo con fuerza, pero muchos se encuentran en una situación que los propios actores consideran “crítica”. Empresarios y cámaras alertan por la caída del empleo, aumento de importaciones y la pérdida de competitividad.

La actividad fabril acumuló una caída interanual de 1,9% en el primer semestre de 2026 y de 11,8% frente a enero-junio de 2023.

El uso de la capacidad instalada, otro indicador central para medir el desempeño fabril, alcanzó en junio 59,1%, es decir que 4 de cada 10 máquinas de la industria permanecen sin utilizarse. El guarismo se ubica 9,5 puntos porcentuales por debajo del nivel de junio de 2023.

La crisis en el consumo masivo y la caída en los ingresos de los trabajadores se seguirán agravando si no le ponemos un freno a la ola de embargos y concursos preventivos (Rosatoo)

La dinámica laboral acompañó ese proceso. Según datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, entre noviembre de 2023 y mayo de 2026 se perdieron 97.312 puestos de trabajo registrados en unidades productivas industriales, una caída de 8%. En ese período, la cantidad de empresas manufactureras con trabajadores registrados pasó de 49.622 a 45.602, una reducción de 4.020 firmas.

La mirada de las pyme

Daniel Rosato, presidente de Industriales Pymes Argentinos (IPA), advirtió sobre las consecuencias de esta situación: “La crisis en el consumo masivo y la caída en los ingresos de los trabajadores se seguirán agravando si no le ponemos un freno a la ola de embargos y concursos preventivos que ya azota al entramado pyme. Tenemos que llevar a la Argentina hacia una estrategia en conjunto para encontrar un camino sostenible que nos saque de la recesión y recupere a la clase media de la mejor manera: consensuando y sin que esto signifique generar más inflación”.

Rosato advirtió que la crisis de la industria se podría seguir profundizando

“El dumping es ilegal. Hoy ingresan productos declarados a un menor precio de su valor real porque no hay precios de referencia en la Aduana. Que quede claro: para un industrial pyme argentino que cumple con todas sus obligaciones, el dumping importador es lisa y llanamente evasión de impuestos”, comentó.

El aluvión importador

El Centro de Economía Política Argentina (CEPA) hizo un análisis del impacto que la apertura comercial está teniendo para la industria, por considerar que es “acelerada y sin planificación”.

En los primeros seis meses de 2026, el ingreso de manufacturas alcanzó USD 5.362 millones, el nivel más alto para ese período desde que existe registro. El máximo histórico correspondía a 2018, cuando las importaciones de bienes de consumo habían llegado a USD 4.443 millones.

Diez actividades económicas explicaron el 84,7% del total importado en la primera mitad del año. Los mayores incrementos, respecto del mismo período de 2023, se registraron en electrodomésticos, baterías y lámparas (109,2%), prendas de vestir (86,3%), motos, bicicletas, yates y otros equipos de transporte (67,6%), productos alimenticios (51,9%) y farmacéuticos (27%). Entre esos cinco rubros concentraron el 45,5% del total del segmento.

La apertura de las importaciones impactó directamente sobre varias actividades industriales (EFE)

¿Cuáles fueron las consecuencias? Varias empresas tuvieron problemas para competir. Por citar un ejemplo, el Indec informó que en junio la producción de aparatos de uso doméstico sufrió una baja interanual de 22,9%, debido, principalmente, a la menor producción de heladeras y freezers y de lavarropas.

También la industria textil, que en los primeros seis meses de este año cayó 10,8%, ha expresado que tiene dificultades para competir con los productos importados.

El Gobierno debe tomar medidas contundentes que pasen por recuperar el equilibrio de las importaciones (Rosato)

“El Gobierno debe tomar medidas contundentes que pasen por recuperar el equilibrio de las importaciones, a través de controles estrictos y de una estrategia integral que transparente los flujos de comercio. El verdadero respeto por la producción nacional se demuestra en la práctica, y se basa en controlar la ilegalidad que hoy existe en los procesos de importación”, dijo el presidente del IPA.

Competitividad y productividad

El 2 de septiembre se conmemoró el Día de la Industria, fecha que utilizó Emiliano Bonfiglio, CEO de Anclaflex, para plantear la necesidad de que las empresas revisen permanentemente su forma de producir.

Según explicó, el escenario actual llevó a que los márgenes se ajusten y a que las compañías deban repensar sus costos y estructuras: “Frente a esa realidad, producir más ya no alcanza. El desafío ahora es hacerlo mejor, con mayor productividad y principalmente sin resignar calidad”.

Bonfiglio explicó qué hace falta para dar ese salto: “La competitividad se construye, en buena medida, puertas adentro: en la capacidad de innovar, adaptarse y encontrar nuevas formas de hacer las cosas sin perder aquello que distingue al producto”.

Para los empresarios, el desafío es invertir en medio de la rentabilidad ajustada

“Medirse con productos y compañías de otros países obliga a revisar nuestros propios estándares de calidad, precio, productividad y eficiencia. También demuestra que las empresas argentinas que logran desarrollar esas capacidades pueden competir más allá del mercado local”.

Oliver Maltz, presidente del Movimiento Industrial, dijo a Infobae al Regreso que uno de los principales problemas para las empresas es la combinación de costos crecientes, menor consumo y pérdida de rentabilidad. “Hay sectores como energía, minería que están reaccionando y sectores más castigados que dependen más del consumo interno como el textil, el calzado, los metalúrgicos”, explicó.

Las medidas más relevantes del Gobierno de Milei

El CEPA repasó algunas de las medidas de política económica que impactaron sobre el entramado productivo desde diciembre de 2023. Entre ellas aparece la suba del Impuesto PAIS del 7,5% al 17,5% al inicio de 2024. “Eso tuvo un impacto directo y significativo en los costos de importación de insumos esenciales para la producción, afectando especialmente al sector pyme industrial”. Sin embargo, el 22 de diciembre de 2024 se eliminó.

Uno de los principales problemas para las empresas es la combinación de costos crecientes, menor consumo y pérdida de rentabilidad (Maltz)

CEPA también se refirió a la derogación de la Ley de Compre Nacional a través del DNU 70/2023, una normativa que, según su criterio, “generaba una preferencia por los productores locales por sobre los extranjeros”, además de la baja de aranceles de importación para productos de línea blanca, neumáticos e insumos plásticos, y la posterior reducción al 12,6% de los aranceles para 29 bienes de capital.

Desde el CEPA destacaron que hubo una suba muy marcada de los costos de la luz y el gas para la industria en el comienzo de la gestión Milei (Imagen Ilustrativa Infobae)

Asimismo, el CEPA aseguró que hubo un “aumento de tarifas de luz y gas de forma indiscriminada al inicio de la actual administración, y sin un abordaje estratégico considerando el mundo pyme industrial”.

La expectativa por la minería

Roberto Cacciola, presidente de la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM), planteó durante una conferencia titulada “Minería e Industria Nacional: proveedores, tecnología y valor agregado” la oportunidad que representa el sector para la generación de empleo en la industria: “La minería no va a resolver todos los problemas de empleo, pero puede ser importante para que las personas que están fuera del sistema se incorporen”.

La minería no va a resolver todos los problemas de empleo, pero puede ser importante para que las personas que están fuera del sistema se incorporen (Cacciola)

Cacciola remarcó que la actividad minera no se limita a la extracción de recursos: “El extractivismo es la primera fase, pero es una industria. Es algo que transforma la piedra en algo comercializable a través de un proceso industrial. Y esto significa que de alguna manera hay mucha gente involucrada en los proyectos mineros”.

El presidente de CAEM sostuvo que las inversiones anunciadas en los últimos meses pueden traccionar a otros sectores productivos: “Se cree que el proceso minero termina en una extracción, pero no. Es terminar un producto que puede generar valor importante al país. La industria nacional, y es para lo que trabajamos, tiene que ser un actor fundamental”.

El avance de la minería impulsado por el RIGI podría impactar directamente sobre la actividad industrial

“Se calcula que, por lo menos, por cada operario que hay en un yacimiento, hay cuatro trabajando indirectamente para la minería. Entonces, sí; la minería está siendo una actividad que genera empleo sistemáticamente también”, contó Cacciola.

Por supuesto, dentro de la ecuación entre minería e industria, aparece en escena el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), que concentra proyectos multimillonarios en minería, petróleo y gas y promete movilizar nuevos desembolsos durante los próximos años. Sin embargo, una encuesta de la Fundación Observatorio PyME reveló que apenas 4,7% de las pequeñas y medianas empresas participa como proveedora directa o indirecta de iniciativas vinculadas con el régimen.