Barcelona, 1 sep (EFE).- Afrontaba el Barcelona este mercado de verano con el objetivo de dar un paso adelante con el fichaje de jugadores experimentados, algo que ha conseguido con la inesperada incorporación del centrocampista Rodrigo Hernández 'Rodri', y dotar de más recursos a una delantera renovada tras la marcha de Robert Lewandowski y Ferran Torres.
En el primer mercado de fichajes desde 2021 en el que el club puede operar bajo la regla 1:1 del 'fair play' financiero de LaLiga, el director deportivo, Anderson Luis de Souza ‘Deco’, se ha movido con sigilo para firmar a siete futbolistas por algo más de 170 millones de euros, sin contar variables.
La entidad también ha hecho caja con los traspasos del delantero Ferran Torres y una decena de canteranos que no contaban para Hansi Flick, por un valor cercano a los 100 millones de euros, pero no así con el centrocampista Marc Casadó, cedido al Deportivo en el último día de mercado.
Además, el club azulgrana ha aligerado su masa salarial con las cesiones del defensa Ronald Araujo y el portero Marc-André ter Stegen al Liverpool y al Ajax, respectivamente, y la marcha del delantero Robert Lewandowski, que no renovó su contrato y se marchó libre al fútbol estadounidense.
Rodri, el fichaje estrella que nadie vio venir Aunque la gran sorpresa de la ventana de fichajes fue la incorporación del centrocampista Rodrigo Hernández 'Rodri', mejor jugador del pasado Mundial que ganó la selección española.
El mediocentro madrileño tenía también una oferta del Real Madrid, pero finalmente se decidió por la propuesta futbolística de la entidad azulgrana, que pagó al Manchester City 60 millones de euros fijos, a los que se podrían sumar otros 15 en variables, para incorporar al capitán de la selección española.
Con la llegada del Balón de Oro de 2024, la plantilla de Flick gana en experiencia y calidad en la base de la medular, donde cuenta con futbolistas talentosos como Pedro González 'Pedri', Marc Bernal y Pablo Páez Gavira 'Gavi', además de Frenkie de Jong, sin fecha de regreso tras la lesión en la rodilla que sufrió en el Mundial.
Y así fue como Rodri se convirtió en el fichaje estrella del Barcelona, y no un delantero centro diferencial, posición que el club azulgrana pretendía reforzar con Julián Álvarez.
Pero la negativa del Atlético de Madrid a negociar por al internacional argentino, obligó a Deco a lanzarse en los últimos días del mercado a por el brasileño del Arsenal Gabriel Jesus.
La entidad catalana considera al jugador de Sao Paulo como una oportunidad de mercado. Pagó unos diez millones más variables para fichar un contrastado atacante cuyo rendimiento en las últimas temporadas ha sido irregular debido a las lesiones en la rodilla. Pese a la llegada de Gabriel Jesus, el Barça no se olvida de Julián Álvarez con vistas al futuro.
Antes de la inesperada incorporación del ‘9’, Deco reforzó las bandas con el inglés Anthony Gordon y el alemán Karim Adeyemi, dos extremos profundos y verticales que aumentan el nivel de un ataque que ya cuenta con Lamine Yamal y Raphinha, y mediapuntas llegadores como Dani Olmo y Fermín López.
El Barça desembolsó 70 millones de euros por el exjugador del Newcastle, que ha entrado con buen pie en el vestuario azulgrana, mientras que Adeyemi llegó procedente del Borussia Dortmund a cambio de 23 millones.
Además, la dirección deportiva apostó por un extremo prometedor, el belga Jesse Bisiwu, por el que pagó 8,5 millones al Brujas. Jugará con ficha del filial, pero no se descarta que tenga minutos con el primer equipo.
En la retaguardia, el Barça se ha reforzado con el lateral izquierdo portugués Joao Cancelo, que inicia su tercera etapa en el equipo azulgrana, aunque esta vez ya no jugará como cedido.
Su buen rendimiento en la segunda mitad de la pasada temporada convenció a Flick. El internacional luso llegó al Barça como agente libre tras desvincularse con el Al-Hilal saudí y firmó un contrato de tres temporadas, hasta 2029.
Cancelo le arrebató el curso pasado la titularidad a Alejandro Balde en el carril izquierdo, uno de los nombres propios en los últimos días de mercado. Flick le dio un toque de atención público al asegurar que no estaba al 100% centrado en el fútbol y aún no ha debutado este curso tras tres jornadas de Liga.
El Barça no hubiera dicho que no a un traspaso de Balde, quien finalmente seguirá en el primer equipo azulgrana, aunque su rol se prevé que sea secundario. Más todavía tras las irrupción de Xavi Espart, titular en los tres partidos oficiales del curso.
Deco también ha decidido apuntalar la portería con el fichaje del internacional croata Dominik Livakovic, que llega para ser el portero suplente de Joan Garcia junto al veterano Wojciech Szczesny, que afronta su última temporada en Barcelona.
Más allá de las incorporaciones, la dirección deportiva ha cerrado uno de los mercados más prolíficos en cuanto a traspasos. El más sonado fue el del delantero Ferran Torres, héroe de la selección española en la final del Mundial, al Paris Saint-Germain por una cifra cercana a los 50 millones de euros.
Más se resistió la marcha del centrocampista Marc Casadó, que finalmente salió cedido al Deportivo en el último día de mercado.
No ha sido el único jugador formado en La Masia que este verano ha hecho las maletas. La entidad ha sacado tajada del talento de su academia con los traspasos del portero Iñaki Peña al Panathinaikos (3 millones de euros); los defensas Andrés Cuenca al Como (700.000 euros), Álvaro Cortés al Amberes (3) Jofre Torrents al Ajax (6) y Héctor Fort a la Real Sociedad (8,5); el centrocampistas Tommy Marqués al Braga (11); y los delanteros Ansu Fati al Mónaco (11), Toni Fernández al Venecia (4), Guille Fernández al Mallorca (3) y Dani Rodríguez al Dinamo de Zagreb (600.000 euros).
En muchas de estas operaciones, el Barcelona se ha reservado una opción de recompra, así como un porcentaje de una futura venta. EFE
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