Una de los históricos del Atlético de Madrid le envió un mensaje directo a Julián Álvarez luego del cierre del mercado de pases europeo, en el que el delantero argentino terminó por continuar en el club colchonero pese a su intención de salir rumbo al Barcelona. A través de un video publicado en sus redes sociales, el histórico futbolista buscó tender un puente entre el atacante y la hinchada, después de las semanas de tensión que generó el intento de traspaso frustrado.
En la grabación, el exjugador recurrió a su propia trayectoria en el club para trazar un paralelismo con la situación de Álvarez. Recordó que él tampoco nació hincha del Atlético y que, sin embargo, con el correr de los años, terminó por forjar un vínculo profundo con la institución. Incluso mostró un tatuaje que lo vincula con el club madrileño.
Se trata de Paulo Futre, exfutbolista portugués considerado uno de los ídolos históricos del conjunto rojiblanco. “Julián, yo no nací del Atleti. Yo soy portugués, llegué con 21 años siendo campeón de Europa y más tarde Balón de Plata. Era un potro y este potro se ha enamorado de este escudo único”, expresó en el video.
Futre llegó al Atlético de Madrid en 1987, tras consagrarse campeón de Europa con el Porto, y ese mismo año quedó segundo en la votación al Balón de Oro, detrás de Ruud Gullit. Con la camiseta rojiblanca disputó más de 200 partidos, marcó 52 goles y conquistó dos Copas del Rey, en 1991 y 1992. En la final de aquel último título, ante el Real Madrid en el Santiago Bernabéu, convirtió uno de los goles del triunfo, una de las imágenes más recordadas de su etapa en el club.
El exdelantero le transmitió confianza a Álvarez respecto de que atravesará un proceso similar al suyo. “Estoy convencido, Julián, de que tú también te vas a enamorar de esta afición única y de este gran club”, sostuvo. El tramo más contundente del mensaje llegó hacia el final, cuando le marcó al delantero argentino cuál es, a su criterio, el único camino posible para recomponer el vínculo con los hinchas.
“El perdón no es con palabras, es con goles”, sentenció Futre. Y agregó: “No tengo dudas de que vas a dar todo y sudar la camiseta hasta la última gota por este escudo. ¡Aúpa Atleti, Julián! ¡Vamos, campeón!”.
El mensaje se produjo después de un mercado de pases marcado por la tensión entre Álvarez y la dirigencia del Atlético de Madrid. Durante la Copa del Mundo 2026, disputada en Estados Unidos, México y Canadá, el delantero expresó su deseo de jugar en el Barcelona, lo que generó un conflicto con el club español, que sostuvo en todo momento que no negociaría con su rival directo en La Liga.
El principal accionista de la entidad, Miguel Ángel Gil Marín, fijó una postura pública sobre el conflicto: “Nuestra intención y mi sueño personal es que siga con nosotros, que siga en el Atlético”. Añadió, además, que si el delantero consideraba incompatible su continuidad con su situación deportiva, el club evaluaría una salida, aunque aclaró: “Nunca, nunca será el Barcelona”.
El propio Álvarez rechazó una oferta del Arsenal que había sido aceptada por el Atlético, debido a su negativa a regresar a la Premier League inglesa. Con esa vía también cerrada, y sin opción de sumarse al Barcelona, la continuidad en Madrid quedó como la única alternativa posible una vez finalizado el libro de pases.
La tensión generada durante el mercado tuvo su correlato en el vínculo con la afición. Hasta el momento, el único partido en el que Diego Simeone convocó al ex River Plate fue ante el Villarreal, encuentro en el que recibió fuertes silbidos por parte del público local. Después quedó relegado de la nómina frente al Sevilla y no pudo entrenarse a la par de sus compañeros por una indisposición física.
Una vez despejado el futuro inmediato del delantero, Álvarez retomó los trabajos con el plantel y comenzó un proceso de reinserción deportiva de cara a la convocatoria del próximo sábado, frente al Athletic Bilbao. El cuerpo técnico que encabeza Simeone apunta a que recupere ritmo competitivo y vuelva a sumar minutos, aunque la previsión más probable es que ocupe, en principio, un lugar entre los suplentes.


