
Turismo para silvers no exige bajar el ritmo, sino elegir destinos donde moverse resulte más sencillo y el viaje combine confort, seguridad, accesibilidad y disfrute. Bajo esa premisa, un análisis de 175 ciudades trazó un mapa de referencias y situó a Valencia al frente de la clasificación mundial.
El estudio evaluó ocho indicadores: caminabilidad, seguridad, acceso y calidad de la atención médica, niveles de ruido y contaminación lumínica, calidad de los espacios verdes, acceso a la cultura, confort climático y proporción de hoteles accesibles. Con esos parámetros, Europa concentró más de la mitad de los 20 primeros puestos y colocó un podio íntegramente europeo con Valencia, La Haya y Ámsterdam.
Valencia obtuvo 74,2 puntos sobre 100 y quedó primera por el equilibrio entre una geografía llana, abundantes zonas verdes, alta comodidad climática y una oferta urbana pensada para recorrer sin apuros. Su puntuación de 14,8 sobre 15 en clima reforzó ese liderazgo.

La Haya quedó segunda con 73,4 puntos y destacó, sobre todo, por su nota de 12,9 en acceso y calidad sanitaria. A eso sumó parques tranquilos, canales y una oferta cultural que encaja con un turismo de pausas largas y recorridos serenos.
Ámsterdam, tercera con 71,4 puntos, completó el dominio neerlandés entre los primeros lugares. Su trazado llano y compacto, junto con la cercanía entre grandes atracciones culturales, la consolidó como una capital fácil de recorrer para viajeros mayores.

El peso de los Países Bajos no terminó ahí: Róterdam fue cuarta y reforzó la presencia neerlandesa con tres ciudades entre las cinco primeras. En el quinto puesto apareció Copenhague, mientras que Oporto, Múnich, Helsinki, Ginebra y Lisboa cerraron el top 10.
La clasificación también dejó una lectura amplia sobre los factores que definen un destino apto para adultos mayores. Ya no se trata de itinerarios cargados o vida nocturna, sino de calles transitables, entornos amables y facilidad para hacer turismo sin desgaste innecesario.

En ese marco, Buenos Aires apareció en el puesto 18 con 59,9 puntos y se convirtió en la ciudad latinoamericana mejor ubicada dentro del tramo destacado de la tabla. Sus fortalezas se apoyaron en caminabilidad, acceso a la cultura, confort climático y oferta de alojamientos accesibles.
La capital argentina alcanzó 11,1 puntos en caminabilidad, 10,6 en acceso a la cultura, 14,2 en confort climático y 8,4 en alojamientos accesibles. Esos registros la situaron por delante de destinos con mayor presencia internacional en otros rubros.
Frente a Vancouver, que quedó 19.ª con 59,3 puntos, Buenos Aires la superó en acceso a la cultura, con 10,6 frente a 10,5, y también en confort climático, 14,2 contra 4,9. También quedó por encima de Tokio, 26.ª con 57,9 puntos, en cultura, 10,6 frente a 8,0, y en clima, 14,2 frente a 12,8.
El listado de 30 ciudades incluyó además a Sacramento, Taipéi, Viena, Perth, Washington, Madrid, Sídney, Adelaida, Tallin, Boston, Orlando, Jacksonville, Tampa, Singapur, Hamburgo, Estocolmo y Atlanta. En el caso de Singapur, el estudio destacó que cerca del 27% de sus hoteles son accesibles y que la ciudad reúne 173 museos y 31 teatros.

La metodología tomó los datos disponibles hasta diciembre de 2025 y aplicó una ponderación sobre los ocho indicadores para comparar ciudades de distintas regiones. La idea de fondo fue sencilla: la edad no cancela el deseo de viajar; apenas cambia las condiciones con las que un destino invita a seguir en movimiento.
El informe fue elaborado por AllClear Travel Insurance, una compañía británica especializada en seguros de viaje para personas mayores y con condiciones médicas preexistentes, que para este estudio contó además con aportes conceptuales del Transamerica Institute y la Global Coalition on Aging.





