El legendario autobús de Ken Kesey vuelve a San Francisco para una muestra sobre Grateful Dead
Buenos Aires, 7 septiembre (NA) - El legendario autobús psicodélico de Ken Kesey, convertido en uno de los símbolos de la contracultura estadounidense de los años 60, regresó a San Francisco después de seis décadas para convertirse en una de las piezas centrales de una nueva exhibición dedicada a Gr
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Buenos Aires, 7 septiembre (NA) - El legendario autobús psicodélico de Ken Kesey, convertido en uno de los símbolos de la contracultura estadounidense de los años 60, regresó a San Francisco después de seis décadas para convertirse en una de las piezas centrales de una nueva exhibición dedicada a Grateful Dead y al movimiento cultural que transformó la ciudad.
El vehículo, bautizado Furthur (Más Allá), forma parte de Forever Grateful/Golden Gate Park, una muestra que abrió este sábado en el County Fair Building de Golden Gate Park y que busca reconstruir el ambiente de la escena contracultural que tuvo a Grateful Dead como una de sus principales expresiones musicales. La exhibición podrá visitarse hasta el 25 de octubre.
El autobús es un International Harvester de 1939 que Kesey compró y convirtió en una suerte de laboratorio ambulante junto a los Merry Pranksters, el grupo de amigos y artistas que lo acompañó durante su célebre viaje de 1964 desde California hasta la Feria Mundial de Nueva York. Al volante estuvo Neal Cassady, figura central de la generación beat e inspiración del personaje Dean Moriarty de On the Road, de Jack Kerouac.
Aquel viaje, documentado por los propios participantes con cámaras de 16 milímetros, fue mucho más que un recorrido por Estados Unidos. El grupo convirtió al Furthur en un escenario móvil de experimentación artística y psicodélica y, de regreso en California, Kesey comenzó a organizar los llamados Acid Tests, fiestas que combinaban música, luces, imágenes y consumo de LSD.
En ese ambiente comenzó a tomar forma parte de la historia de Grateful Dead. La banda, entonces todavía vinculada a la escena de San Francisco y conocida inicialmente como The Warlocks, participó como grupo musical en varios de aquellos encuentros. El vínculo entre Kesey, los Merry Pranksters y los futuros Dead ayudó a consolidar una comunidad que terminaría siendo fundamental para el desarrollo de la contracultura y de la psicodelia californiana.
Kesey, a su vez, fue un reconocido escritor cuya obra más importante fue One Flew Over the Cuckoo's Nest (traducida al español como Alguien voló sobre el nido del cuco) y que fue llevada al cine en 1975 bajo el nombre de Atrapado sin salida, protagonizada por Jack Nicholson.
El regreso del Furthur tiene, por eso, un fuerte componente simbólico. Durante décadas, el vehículo permaneció prácticamente abandonado en una propiedad de la familia Kesey en Oregón. En 2005 fue recuperado de una zona pantanosa de la granja, donde había quedado cubierto de óxido, vegetación y deterioro. Ahora volvió a la ciudad donde se convirtió en uno de los emblemas más reconocibles de aquella época.
El traslado hasta San Francisco demandó unas 12 horas en un camión. Su estado actual conserva buena parte de las marcas del paso del tiempo: la pintura psicodélica original está descolorida y se mezcla con el deterioro de la carrocería. Sin embargo, los organizadores consideran que justamente esa condición refuerza su valor como objeto histórico.
La muestra también exhibe por primera vez públicamente el BMW 3.0 CS gris de 1973 de Jerry García, líder y guitarrista de Grateful Dead, además de fotografías de los conciertos de la banda en Golden Gate Park, instrumentos, obras gráficas y distintas experiencias inmersivas que buscan recrear la atmósfera de la San Francisco de los años 60. Entre ellas hay una instalación de luces líquidas psicodélicas y espacios destinados a generar encuentros entre los visitantes.
Forever Grateful tiene además una dimensión que excede la nostalgia. El regreso del Furthur forma parte de una campaña para restaurar el autobús y eventualmente encontrarle un lugar de exhibición permanente en el área de la bahía. La iniciativa es impulsada por la organización Furthur Down the Road Foundation, creada por Stephanie Kesey, nuera del escritor.
Más de medio siglo después de aquellos viajes, fiestas y conciertos, el Furthur vuelve a ocupar un lugar en San Francisco. Ya no como vehículo de una aventura psicodélica, sino como una pieza de museo. Su presencia permite reconstruir el momento en que la música, la literatura, las artes visuales y la experimentación se cruzaron para dar forma a una de las transformaciones culturales más profundas de la segunda mitad del siglo XX.
Agencia NA



