Durante la madrugada del miércoles 2 de septiembre, la movilidad en el sur de Bogotá se vio afectada tras la congestión por la reciente habilitación parcial del nuevo puente de Venecia. El Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) explicó que los semáforos temporales instalados en la zona tienen los días contados.
Actualmente, la presencia de estos dispositivos responde a la necesidad de regular el flujo de TransMilenio y vehículos mixtos mientras se ejecutan las obras finales del deprimido de la Autopista Sur. La medida busca evitar accidentes en los entrecruces y asegurar el paso de los buses articulados y autos particulares durante esta etapa de transición.
La congestión vehicular reportada a las 6:16 a. m. fue atribuida por el sistema de transporte público a la “alta congestión vehicular sobre la Autopista Sur a la altura del sector de Venecia”. Según el reporte, el servicio troncal puede presentó demoras y el personal en vía trabajó para agilizar el paso de la flota.

Cronograma de retiro de los semáforos y cambios en el tráfico
El director del IDU, Orlando Molano, despejó las dudas de los conductores: “Muchos me preguntan que si los semáforos acá en los puentes de Venecia van a ser definitivos. Quiero contarles que no, no van a ser definitivos”. Añadió que la instalación fue necesaria para garantizar cruces seguros mientras se interviene el deprimido que utilizarán los buses de TransMilenio.
En respuesta directa a las inquietudes ciudadanas, el funcionario detalló que estos semáforos serán retirados antes de finalizar el año, una vez concluyan las obras y los buses retornen a su trazo original. Esta medida temporal permite que los articulados sigan circulando al haber sido trasladados provisionalmente al puente recto durante la reconstrucción.
Mientras tanto, la Secretaría de Movilidad ajusta los tiempos de los semáforos conforme a la demanda de tráfico en las horas pico, buscando mitigar las demoras y mejorar la circulación.
El proyecto de reconstrucción del deprimido implica la demolición de los carriles existentes para construir una estructura renovada, con mayores capacidades y mejor diseño. Cuando finalicen estas obras, el tránsito de TransMilenio volverá al deprimido y los vehículos particulares utilizarán el puente recto, ya sin semáforos.
Detalles de la infraestructura y ubicación de los semáforos
Al concluir las obras, la movilidad en el sector tendrá un nuevo esquema: el deprimido de la Autopista Sur quedará reservado exclusivamente para TransMilenio, permitiendo el flujo en ambos sentidos sin interrupciones semafóricas.
Por su parte, el puente recto contará con dos carriles para tráfico mixto en sentido occidente-oriente. El puente curvo central dispondrá de un carril para TransMilenio y otro para vehículos mixtos en sentido occidente-norte, facilitando la conexión con la Avenida 68. El puente curvo norte, aún pendiente de habilitación, tendrá un carril para cada tipo de tráfico en dirección norte-occidente.
Respecto a los cuatro semáforos, uno está ubicado frente a Alkosto, sobre la Autopista Sur con carrera 53B, permitiendo la subida segura de buses al puente recto. Otro regula la bajada de los articulados al carril exclusivo, y los dos restantes gestionan la conexión de los vehículos con los nuevos puentes curvos hacia la Avenida 68 y corredores cercanos.
Avance de la obra y componente artístico
El intercambiador vial de Venecia, una de las estructuras más representativas de la Avenida 68, pasó de un avance del 12,94 % en enero de 2024 a casi el 99 % en la actualidad. Esta transformación implica la habilitación de tres ramales de aproximadamente 330 metros cada uno, sumando cerca de un kilómetro de infraestructura.
El objetivo del Distrito es que el complejo vial esté completamente habilitado antes de finalizar el año, lo que permitirá la desaparición definitiva de los semáforos temporales y una mejora sustancial en la movilidad de la zona.
El entorno del puente también fue intervenido artísticamente con 3.642 metros cuadrados de murales, realizados por 30 artistas del colectivo Dmental Graffiti Pro. “Trabajamos con muralistas, grafiteros de la zona quienes hicieron unos murales maravillosos que invitamos a apreciar y cuidar”, destacó Molano.
Una vez concluidos los trabajos y retirados los semáforos, el nuevo puente de Venecia está llamado a convertirse en un punto clave para el flujo vehicular y el transporte público en el sur de la ciudad, resolviendo uno de los históricos obstáculos de la movilidad bogotana.




