La obra de Norberto Galasso superó los 70 libros e incluyó títulos sobre Perón, Eva Perón, San Martín, Jauretche y la historia argentina. (NA DANIEL VIDES)

Norberto Galasso, uno de los historiadores más prolíficos del revisionismo argentino, murió este lunes en Buenos Aires a los 90 años. Seis décadas de producción intelectual, más de 70 libros y una militancia constante en los márgenes del canon académico lo convirtieron en una figura de referencia para el peronismo, el socialismo nacional y el latinoamericanismo popular.

Las reacciones no tardaron. La expresidenta Cristina Kirchner publicó un mensaje en redes sociales: “Despedimos con mucha tristeza a Norberto Galasso. Gran compañero. Historiador imprescindible de la Argentina”. El historiador Felipe Pigna también lo despidió con palabras que resumieron el sentimiento de buena parte del campo intelectual: “Hasta siempre maestro Norberto Galasso, gran historiador argentino. Gracias por tanto!”.

Hasta pocas semanas antes de fallecer, Galasso seguía publicando artículos y concediendo entrevistas pese a sus dificultades de movilidad. En septiembre de 2025, el presidente Javier Milei firmó el Decreto 692/2025 —junto al jefe de Gabinete Lisandro Catalán— que dejó sin efecto su designación como “embajador de la cultura popular argentina”, cargo que ejercía desde 2014. El argumento oficial fue la revisión de cargos y competencias para reducir el gasto y optimizar recursos públicos. El rol, de carácter honorífico, implica representar y difundir el patrimonio cultural del país mediante conferencias, actos públicos y asesoramiento al Estado en políticas de identidad y memoria colectiva.

Norberto Galasso se formó en la UBA, integró la Izquierda Nacional y desarrolló una mirada de la historia argentina ligada al socialismo nacional y al latinoamericanismo. (Télam)

Ese nombramiento, impulsado en el marco del apoyo de la agrupoación Carta Abierta al kirchnerismo, le había otorgado rango y jerarquía de subsecretario.

Desde la izquierda

Galasso había nacido en Buenos Aires el 28 de julio de 1936. Se graduó como contador público en la Universidad de Buenos Aires en 1961 y fue docente y rector del Instituto Superior de Periodismo José Hernández. En los años 60 se incorporó a la Izquierda Nacional de Jorge Abelardo Ramos, desde donde comenzó a construir una lectura de la historia argentina que combinaba socialismo, cuestión nacional y perspectiva latinoamericanista. Esa mirada buscó desplazar el foco del relato tradicional hacia el pueblo, los trabajadores y los dirigentes que consideraba relegados por la historia oficial.

Su obra abarcó más de 70 libros, como contó Infobae con motivo del estreno del documental Galasso. Pensar en nacional. Entre sus títulos más reconocidos figuran Perón, Seamos libres e Historia de la Argentina: desde los pueblos originarios hasta el tiempo de los Kirchner. También escribió sobre Eva Perón, José de San Martín, Arturo Jauretche, Raúl Scalabrini Ortiz, Enrique Santos Discépolo, John William Cooke y Atahualpa Yupanqui.

Coordinó los cuatro tomos de Los malditos, una serie dedicada a recuperar personajes y movimientos desplazados de los relatos dominantes. Durante la última dictadura, fueron censurados dos de sus libros: Vida de Manuel Ugarte y ¿Qué es el socialismo nacional?. En 1973 trabajó junto a Jauretche en Eudeba, donde se desempeñó como síndico.

La historia por todos lados

Su actividad no se limitó a la página escrita. Entre 2004 y 2010 reunió a cientos de personas en el ND Ateneo con los ciclos La otra historia argentina y Los malditos de la historia argentina. En julio de 2017 comenzó a conducir el programa radial Galasso de Media Cancha en Radio Caput, y hasta su fallecimiento dirigió el periódico en línea Señales Populares.

En 2024 se estrenó en el Cine Gaumont el documental Galasso. Pensar en nacional, dirigido por Federico Sosa. El director explicó que el proyecto había nacido con la intención de darle voz a pensadores nacionales relegados por la academia. “Quería crear algo dinámico, comprensible, que no requiriera un conocimiento previo de la historia argentina para ser disfrutado”, sostuvo Sosa. La película fue estructurada en cuatro actos y narrada con la voz del propio historiador.