
Felipe Pardo volvió a marcarle a Atlético Nacional y su gol de penal al minuto 34 en la derrota parcial de Alianza Valledupar desató una nueva polémica por la celebración frente a la tribuna visitante, un episodio que reavivó sus antecedentes con el club verdolaga y abrió la discusión sobre una posible sanción disciplinaria.
El partido, correspondiente a la fecha 8 de la Liga BetPlay II-2026, ya estaba 0-3 antes del descuento. El árbitro sancionó el penalti al minuto 32, Pardo lo convirtió dos minutos después para el 1-3 y luego se dirigió al sector donde estaban ubicados los aficionados de Nacional para festejarles el gol.
Ese comportamiento provocó de inmediato el reclamo de Edwin Cardona y Alfredo Morelos, que le cuestionaron al delantero el tono de la celebración. La tensión no pasó a mayores dentro del campo, pero el episodio se trasladó enseguida a las redes sociales y al debate sobre si el juez debió amonestarlo o incluso expulsarlo.

La secuencia tuvo dos planos distintos. El atacante hizo primero el gesto conocido como “six seven”, una celebración extendida entre futbolistas y aficionados, y luego realizó otros movimientos que parte de la hinchada interpretó como una provocación directa.
La controversia se amplificó cuando comenzaron a circular repeticiones del festejo. El diario informó que algunos usuarios aseguraron haber identificado un posible insulto en los movimientos de los labios del jugador, pero también señaló que no existe confirmación suficiente para afirmar que haya pronunciado una expresión ofensiva.
La publicación remarcó que, sin audio concluyente, una declaración del futbolista o una fuente que confirme lo ocurrido, esa lectura debe mantenerse en el terreno de la especulación. Bajo ese criterio, lo comprobable es el gesto realizado durante la celebración, no el supuesto insulto.

En la repetición, se entiende y se escucha que Pardo les gritó “putos” a los hinchas verdolagas. En el reglamento, las provocaciones hacia los aficionados pueden ser objeto de amonestación o incluso derivar en una sanción disciplinaria, según la conducta y lo que quede consignado en el informe arbitral.
La reacción de Pardo no surgió solo por lo ocurrido en Valledupar. Durante su etapa en Independiente Medellín, equipo del que ha confesado ser hincha, el delantero ya había protagonizado otra celebración que quedó asociada a su rivalidad con Nacional.
En 2023, después de marcar en el clásico antioqueño, hizo el gesto de “a dormir” dirigido a Dorlan Pabón, un episodio que quedó registrado como uno de los momentos más comentados de esa rivalidad. En marzo de este año, Pardo ya había quedado envuelto en una polémica por gestos provocadores hacia hinchas durante un partido entre Junior y Alianza.
Esto dice el artículo 65. Provocación al público del Código Único Disciplinario de la Federación Colombiana de Fútbol:

1. Toda persona que provoque al público durante un partido será sancionado con una suspensión de dos (2) a cuatro (4) fechas y una multa de dos (2) a ocho (8) salarios mínimos mensuales legales vigentes al momento de la infracción.
2. Si se tratare de conductas obscenas la pena será de seis (6) a diez (10) fechas de suspensión y multa de seis (6) a diez (10) salarios mínimos mensuales legales vigentes al momento de la infracción.
3. En el caso de directivos, miembros del órgano de administración de un club, liga o quien haya actuado o actúe como delegado representante de club en una reunión de asamblea o reunión especial y en general, al oficial, afiliado, accionista, socio o toda persona con influencia manifiesta en un organismo deportivo se impondrá multa de tres (3) a seis (6) salarios mínimos legales mensuales vigentes al momento de la infracción.
4. Si se tratare de gestos obscenos la pena será de siete (7) a doce (12) salarios mínimos legales mensuales de multa.