
El Ejército de Bolivia suspendió de forma temporal la remoción de escombros y la búsqueda de desaparecidos en el cuartel de Viacha donde el viernes pasado se registraron dos explosiones. La institución militar señaló que la medida continuará hasta que especialistas determinen la existencia de condiciones de seguridad para retomar las tareas.
A su vez, el Ejército informó que la decisión tiene carácter preventivo, debido al riesgo que implican los taladros y otros equipos sobre las estructuras afectadas. “La medida es de carácter preventivo, debido a que el empleo de taladros y otros equipos durante las tareas podría generar un mayor debilitamiento de sectores de la infraestructura afectada”, indicó en un comunicado. En el sector permanecen bienes de la unidad militar.
Las autoridades deberán verificar el estado del área antes de autorizar nuevas intervenciones. Las labores volverán cuando las instancias especializadas ordenen el retiro del material presente en el lugar y concluyan que el terreno reúne las condiciones necesarias para continuar con la remoción y la localización de posibles víctimas.
El fiscal general, Róger Mariaca, informó el martes que el saldo asciendió a nueve muertos, en su mayoría militares, de los cuales ocho ya fueron identificados. Las autoridades buscan a cuatro uniformados que podrían haber estado en el sitio al momento de las explosiones.
La Fiscalía abrió una causa penal por “homicidio culposo, lesiones culposas y otros estragos”. Mariaca indicó que en el cuartel había material bélico, pólvora negra y otros elementos que pudieron haber contribuido a la tragedia, aunque advirtió que sería “irresponsable” anticipar el origen de las detonaciones.
El Senado aprobó una resolución que reclama atención y reparación integral para las víctimas civiles y militares. El texto solicita compensaciones por daños materiales e inmateriales, recursos extraordinarios para atención médica, cirugías, medicamentos y rehabilitación de los heridos. Los reportes consignaron al menos 84 personas heridas. La resolución legislativa también exigió identificar, retirar, neutralizar y disponer de forma segura de cualquier material peligroso que aún permanezca en la zona.
Las explosiones ocurrieron el viernes en el Centro General de Mantenimiento del Regimiento de Artillería Mecanizada RAM-2 “Bolívar”, en Viacha, a unos 35 kilómetros de La Paz. El Gobierno informó que la segunda detonación tuvo una magnitud considerablemente mayor y que su causa todavía no cuenta con una determinación técnica.
El presidente Rodrigo Paz declaró duelo nacional el lunes por las víctimas mortales y ordenó revisar los depósitos de artefactos explosivos de todas las unidades militares del país.

El mismo viernes, el jefe de Estado boliviano expresó su solidaridad con los familiares de las víctimas de la doble explosión en el Regimiento Bolívar, y solicitó una investigación “minuciosa, técnica y transparente” para esclarecer el hecho.
“Expreso mi más profunda solidaridad con las familias de las personas fallecidas, con quienes resultaron heridas y con todos los vecinos afectados por las explosiones registradas en instalaciones del Regimiento Bolívar, en el municipio de Viacha”, escribió el mandatario en la red social X.
Paz afirmó que la prioridad estatal pasó por atender a los afectados y asistir a sus allegados. “Proteger la vida, atender a las víctimas y acompañar a las familias que atraviesan horas de dolor e incertidumbre”, sostuvo.
El presidente indicó que el Ministerio de Defensa activó desde el inicio mecanismos de emergencia, seguridad, evacuación, asistencia médica y resguardo de la zona, en coordinación con otras instituciones.

“He instruido, además, que se realice una investigación minuciosa, técnica y transparente sobre lo sucedido. Debemos establecer con absoluta claridad las causas de este hecho, verificar el cumplimiento de los protocolos de seguridad y determinar las responsabilidades que correspondan”, aseguró Paz.
(Con información de EFE)



