Ollie Millroy atravesó uno de los momentos más dramáticos de su carrera y, desde el hospital, publicó un mensaje de agradecimiento para quien considera responsable de que hoy pueda contarlo. El piloto británico quedó atrapado en un Ferrari que se incendió durante una carrera del China GT y fue rescatado por Loek Hartog, uno de sus rivales.
“Esta noche sigo vivo exclusivamente gracias a un hombre”, escribió Millroy en Instagram al referirse al neerlandés. El británico explicó que Hartog se detuvo inmediatamente al ver el incendio y arriesgó su propia vida para acercarse al vehículo y ayudarlo a salir: “Algún día les contaré esta historia a nuestros tres hijos y Loek también será el mayor superhéroe de la historia a sus ojos”.
El mensaje fue todavía más contundente por las consecuencias que sufrió el piloto. Millroy contó que no recuerda lo ocurrido entre unos 30 segundos antes del accidente y aproximadamente una hora después, pero aseguró que recordará durante toda su vida lo que hizo Hartog. “Gracias, Loek. Te debo la vida por tu acto desinteresado de hoy”, resumió en su publicación.

Millroy permanece internado con cinco costillas fracturadas, una fractura de clavícula, lesiones en una mano y un dedo y una contusión pulmonar. A pesar de la gravedad del episodio, agradeció también a quienes lo asistieron y destacó la seguridad de su Ferrari, que fue clave para que pudiera sobrevivir al impacto.
El accidente que terminó con un dramático rescate
El episodio ocurrió durante la Carrera 1 del China GT, en el Circuito Internacional de Shanghái. Cuando habían transcurrido cerca de 20 minutos de competencia, una serie de incidentes terminó con el Ferrari de Millroy recibiendo un fuerte impacto lateral y quedando envuelto en llamas. La carrera fue detenida con bandera roja.
Hartog circulaba cerca del lugar y frenó inmediatamente al advertir lo que había ocurrido. El piloto neerlandés bajó de su Porsche y se dirigió hacia el Ferrari. Ante las dificultades para acceder al habitáculo, tomó un matafuegos y finalmente consiguió retirar a Millroy del auto.

El rescate duró menos de un minuto y permitió sacar al británico del habitáculo antes de que la situación pudiera terminar de manera todavía más grave. “Gracias a todos por sus mensajes y muestras de cariño. Ahora intentaré mantenerlos al tanto, ya que tengo unos cuantos días de cama por delante. Esta noche estoy contando mis estrellas de la suerte, eso seguro”, admitió Millroy.
Después del episodio, Hartog intentó quitarle dramatismo a su accionar y aseguró que actuó por instinto al entender que su rival podía no ser capaz de escapar por sus propios medios. Millroy, en cambio, no tuvo dudas sobre la importancia de aquella intervención y dejó una frase que resume lo ocurrido: “Te debo la vida”.




