
El nuevo ajuste semanal de combustibles en Honduras llegará con una paradoja: las gasolinas bajarán ligeramente, pero el diésel volverá a subir, precisamente el combustible que tiene mayor incidencia sobre transporte de carga, buses, maquinaria y distribución de productos.
La Secretaría de Energía informó que los nuevos precios entrarán en vigencia el lunes 31 de agosto.
En Tegucigalpa, el diésel aumentará L1,95 (US$0.07) y llegará a L143,23 por galón (US$5.33).
En San Pedro Sula, el incremento será de L1,86 (US$0.07), para alcanzar L139,23 (US$5.18).
Aunque el alza individual parece pequeña, su impacto puede multiplicarse cuando se traslada a flotas que consumen cientos o miles de galones cada semana.
El diésel tiene un peso distinto al de las gasolinas dentro de la economía.
Camiones de carga, unidades de transporte, maquinaria agrícola y equipos utilizados en construcción dependen en gran medida de este combustible.
Por eso, un incremento sostenido puede terminar reflejándose en fletes, costos logísticos y eventualmente en los precios de productos que deben trasladarse largas distancias.
El efecto no necesariamente aparece de inmediato en el consumidor final, pero sí aumenta la presión sobre empresas y transportistas que ya operan con márgenes estrechos.

En Tegucigalpa, la gasolina súper disminuirá L0,71 (US$0.03) y quedará en L137,91 (US$5.13) por galón.
La regular bajará L0,29 (US$0.01), hasta L128,31 (US$4.78).
En San Pedro Sula, la súper tendrá una reducción de L0,75 (US$0.03) y costará L133,88 (US$4.98).
La regular disminuirá L0,47 (US$0.02) y se venderá a L124.28 (US$4.63).
Las rebajas representan un alivio para conductores particulares, pero son inferiores al incremento aplicado al diésel.
Así quedan los demás combustibles
El kerosene también tendrá una ligera reducción.
En Tegucigalpa bajará L0,32 (US$0.01) hasta L124,06 (US$4.62), mientras que en San Pedro Sula disminuirá L0,36 (US$0.01) y quedará en L120 (US$4.47).
El GLP vehicular aumentará L0.03, una variación inferior a un centavo de dólar, y se ubicará en L48,46 (US$1.80) en Tegucigalpa y L44.93 (US$1.67) en San Pedro Sula.
El cilindro de GLP doméstico mantendrá su valor: L249,62 (US$9.29) en Tegucigalpa y L228,47 (US$8.51) en San Pedro Sula.

La nueva estructura vuelve a mostrar que no todos los combustibles tienen el mismo efecto económico.
Una reducción en la gasolina beneficia directamente a quienes utilizan vehículos particulares.
Pero un aumento en diésel puede tener consecuencias más amplias porque forma parte del costo de mover alimentos, materiales, mercancías y personas.

Eso explica por qué el verdadero dato de la próxima semana no está en los centavos que bajan las gasolinas, sino en el nuevo incremento del combustible que sostiene buena parte de la cadena logística del país.
Si la tendencia continúa durante varias semanas, el riesgo no será únicamente pagar más al llenar un tanque.
Será que parte de ese aumento termine trasladándose al precio de los productos que llegan hasta los hogares hondureños.
Además, el comportamiento del diésel será especialmente relevante para sectores como el transporte interurbano, la distribución de alimentos, la agricultura y la construcción, donde el combustible representa una parte importante de los costos operativos.