
El dictador cubano Raúl Castro reapareció el sábado en un acto por el 65 aniversario de la Dirección de Seguridad Personal del Ministerio del Interior, una aparición que desestimó los rumores sobre un deterioro de su salud.
La televisión estatal del régimen difundió imágenes de Castro, de 95 años, que recibió palmadas y vítores de militares durante la ceremonia. Lo acompañaron el dictador de Cuba, Miguel Díaz-Canel, y su nieto, Raúl Guillermo Rodríguez Castro, señalado como interlocutor en las conversaciones con Washington.
La presencia pública respondió a versiones que circularon durante la semana en medios y redes sociales fuera de la isla sobre los rumores de complicaciones en su salud. Castro y su hermano Fidel Castro, fallecido en 2016, participaron en 1961 de la creación de la Dirección de Seguridad Personal. El organismo tiene a cargo la protección física de los principales dirigentes de la dictadura cubana.
Durante el acto, el ministro del Interior, Lázaro Alberto Álvarez Casas, leyó una carta de Raúl Castro, quien reconoció el trabajo de esa dependencia y recordó a los 32 cubanos que murieron el 3 de enero cuando trataban de proteger al ex dictador venezolano Nicolás Maduro.
“La Revolución vive días difíciles bajo la hostilidad del Gobierno de Estados Unidos que continúa empeñado en hacer desaparecer el ejemplo de Cuba en el mundo”, decía un fragmento de la carta. El texto aludió a la crisis económica de la isla, agravada desde enero por el bloqueo petrolero y las sanciones de Washington.
Raúl Castro habló al cierre del acto oficial: “Ha sido para mí muy emocionante este encuentro. Para expresarle todo el cariño que hacia ustedes siento como familia, como hermano. Y a pesar de que me han tenido controlado más de la mitad de la vida, darle desde lo más profundo de mi corazón las gracias”.
El hermano de Fidel Castro fue acusado formalmente en Estados Unidos el 20 de mayo por el derribo, en 1996, de dos avionetas de una organización cubana en el exilio, un hecho que causó la muerte de sus cuatro tripulantes. Washington manifestó su intención de llevarlo ante la Justicia, una situación que alimentó las especulaciones sobre una posible captura similar a la de Maduro en Venezuela.
Al mismo tiempo, Cuba y Estados Unidos mantienen conversaciones bilaterales en las que participa Rodríguez Castro. Esos contactos devolvieron al dictador al centro de la escena política, pese a que relegó el mandato del régimen en 2018 y la conducción del Partido Comunista de Cuba (PCC) en 2021.
La intervención del sábado ocurrió en medio de informaciones publicadas la semana pasada por Diario de las Américas y la cadena WPLG Local 10. El primer medio sostuvo que Castro estaba “gravemente enfermo, asistido con equipos para mantenerlo con vida, afectado al parecer por un accidente cerebrovascular”. WPLG Local 10 citó al profesor jubilado de la Universidad de Miami Andy Gómez, quien atribuyó esa información a “fuentes confiables dentro de Cuba”.
La reaparición de Castro en el acto oficial se sumó a una secuencia de presencias públicas aisladas y períodos de ausencia que alimentan especulaciones sobre su salud. El 26 de julio, faltó por primera vez en al menos tres décadas al acto central por el asalto al cuartel Moncada. Esa ausencia dio lugar a nuevas versiones sobre su situación personal. Semanas después, Castro asistió a la gala por el centenario de Fidel Castro en el Teatro Karl Marx. En aquella ocasión, apareció con uniforme verde olivo y junto a su nieto.
(Con información de EFE)



