El encuentro organizado por la UIA tendrá poca presencial oficial. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Unos 200 industriales se reunirán este miércoles en la planta del laboratorio Elea, en el partido bonaerense de Malvinas Argentinas, para conmemorar el Día de la Industria. La efeméride llega en un escenario en el que la actividad manufacturera acumula una caída del 2,2% en el primer semestre y el sector perdió 52.000 empleos directos en el último año. La Unión Industrial Argentina (UIA) se planta en este acto con un mensaje preparado para el Gobierno y con la expectativa de que la cita sirva para instalar una agenda de cambios.

El acto está previsto para las 10.30 y tendrá como anfitrión a Leonardo Nardini, intendente del municipio bonaerense donde se realiza el evento. Por parte del gobierno nacional, la presencia confirmada es la de Pablo Lavigne, secretario de Coordinación de la Producción y el funcionario con quien los empresarios mantienen el vínculo más directo. También está confirmada la presencia de Mario Lugones, el Ministro de Salud de la Nación. El Jefe de Gabinete, Diego Santilli, no había confirmado su participación al cierre de esta nota. Tampoco estará el ministro de Economía, Luis Caputo, quien estará regresando de su viaje a los Estados Unidos con motivo del G20 y asistirá al evento “Vientos de Cambio” organizado por Fundación Libertad y Progreso. Al encuentro fabril asistirán además representantes del G6, embajadores y referentes de distintas cámaras empresariales.

Rappallini expondrá la situación del sector y reclamará condiciones para competir

El discurso del presidente de la UIA, Martín Rappallini, girará en torno a tres ejes: el diagnóstico sobre la situación actual de la industria, las distorsiones estructurales que el sector arrastra y que aún no fueron resueltas, y las condiciones que se necesitan para que las empresas puedan ser competitivas. “Va a ser una oportunidad para hablar sobre el rol de la industria, tanto de cara a los socios como al Gobierno, y sobre lo que significa la industria para el desarrollo de un país”, señalaron desde la entidad, en una nota que publicó Infobae este fin de semana.

Desde la UIA precisaron que buena parte de esas distorsiones no dependen de decisiones empresariales sino de política pública. Por eso, uno de los puntos centrales del mensaje será “qué necesitamos para poder transformarnos y competir efectivamente”, según agregaron. Entre los reclamos que no faltarán en el discurso figura la carga impositiva, una deuda pendiente que el Gobierno viene prometiendo atender desde que asumió sin avances concretos para la industria que produce -y, en su mayoría, comercializa- en la Argentina.

Martín Rapallini, presidente de UIA, encabezará el discurso de la industria

La industria cayó 2,2% en el semestre y perdió 52.000 puestos de trabajo en un año

Los números que respaldan el malestar son contundentes. Según el Centro de Estudios de la UIA (CEU-UIA), la producción industrial acumula una baja del 2,2% en el primer semestre frente al mismo período de 2025, con la actividad aún un 11% por debajo de los niveles de 2022. Los indicadores adelantados de julio anticipan una suba interanual de alrededor del 1,4%, aunque el organismo advierte que ese dato responde a una base de comparación baja y no implica una recuperación sostenida.

El comportamiento sectorial es variado pero con sesgo negativo. La producción automotriz cayó 6,8% mensual en julio y acumula un retroceso del 18% frente a 2025. Los despachos de cemento bajaron 4,6% en el mes y acumulan una baja del 3% interanual, mientras que el consumo de energía eléctrica de grandes usuarios industriales se ubica 6% por debajo de los registros de 2022. En el primer semestre, los bienes durables y semidurables fueron el principal factor de arrastre negativo, con una contracción del 21% frente a igual período del año anterior.

“La industria perdió 52.000 empleos en un año y 91.000 si se suman los indirectos”, precisó Diego Coatz, economista y ex director ejecutivo de la UIA, en su último informe de actividad. El mismo análisis proyecta una reducción de 105.000 puestos totales para lo que resta del año. En ese marco, Coatz advirtió que “se siguen consolidando dos Argentinas económicas”: la industria, junto con la construcción, el comercio y parte de los servicios, forma parte del segmento que se contrae, mientras que la economía vinculada a los recursos naturales también muestra caídas en los sectores proveedores de petróleo y gas (-5,3%), minería (-4,6%) y agro (-3,7%).

Una relación tensa

El trasfondo político del encuentro es inseparable de lo que ocurrió en el Día de la Industria de 2024, la única vez que el presidente Javier Milei asistió a un evento de la entidad. En esa oportunidad, el mandatario llamó a los industriales “prebendarios” y “adictos al Estado”, lo que generó un quiebre en la relación antes de que esta pudiera consolidarse. Meses después, ningún funcionario concurrió a la Conferencia Industrial.

Mario Lugones, ministro de Salud, confirmó su presencia. Luis Caputo estará regresando al país tras su viaje a Estados Unidos por el G20 Fotografía: Jaime Olivos

Este año, la ausencia de Milei ya era un dato descontado. Tampoco irá Caputo, quien sumó otro episodio de tensión al referirse a quienes hablan de industria como “tarados”. El vínculo con la cartera económica se sostiene principalmente a través de Lavigne. “Hay sectores que han financiado la reconversión, pero estamos teniendo un impacto mucho más grande del esperado. Entre 1991 y 1995 la economía crecía. Ahora tenemos caída de actividad, apertura y baja de precios”, resumió un referente industrial al ser consultado sobre el momento del sector.

Las elecciones de 2027 en el horizonte

Pese a que una parte del empresariado valora los avances en materia de estabilización macroeconómica —baja de la inflación, control del gasto y del déficit, fin del cepo para importar—, la transición hacia una etapa de crecimiento está tardando más de lo previsto. La apertura de importaciones agudiza la presión competitiva sobre sectores que ya operan a baja capacidad, y la escasa demanda interna es hoy la principal preocupación de los industriales.

Muchos apoyan el rumbo y creen que el sector privado tiene que ser el que sostiene el país, pero la mayoría entiende que hay que hacer cambios”, graficó un alto ejecutivo de la UIA. El malestar es generalizado y atraviesa a prácticamente todos los rubros, incluso a los que podrían beneficiarse del auge de la energía y la minería, dado que la competencia de productos importados los vuelve vulnerables. Falta un año para las elecciones y ese calendario empieza a pesar sobre el humor de los empresarios.

El gobernador bonaerense Axel Kicillof no fue invitado al acto de la UIA —primera vez que la máxima autoridad de la provincia sede queda fuera de la convocatoria— aunque tiene previsto su propio festejo: a las 15, en el Parque Industrial Pitam, de Morón, con el lema “Hay otro camino. Con industria, hay futuro”.