
El vicepresidente de Bolivia, Edmand Lara, presentó este jueves una nueva denuncia penal contra el asesor presidencial Fernando Cerimedo y la esposa del primer mandatario, María Elena Urquidi, por los delitos de tráfico de influencias con agravante, uso indebido de influencias, asociación delictuosa, organización criminal, contratos lesivos al Estado y enriquecimiento ilícito.
La denuncia surge luego de que se difundiera el audio de una supuesta conversación telefónica entre Cerimedo y Urquidi en la que hablan de disputas en la Policía, un supuesto seguimiento ordenado desde inteligencia, cambios en el gabinete de ministros y un operativo del Gobierno.
La grabación fue presentada el lunes por el vicepresidente Lara sin precisar la fecha en la que habría sido registrada. En ella se escucha a Cerimedo decir que solo ellos dos, además de los ministros de Obras Públicas y de la Presidencia, son los únicos que “están luchando para que esto no se caiga”.

También señala que el ministro de Gobierno (Interior), Marco Antonio Oviedo, “tiene que irse”, como se fue el exministro de Defensa, para que “venga alguien con huevos”.
Más adelante, ambos se refieren al excomandante de la Policía, Mirko Sokol, quien renunció a su cargo este lunes. En la grabación, Cerimedo se refiere a él como un “inútil” y sugiere su relevo.
Consultado sobre estos audios, el presidente Rodrigo Paz señaló: “Dejemos a la Justicia que actúe, dejemos que haga su trabajo (…) yo no hago caso a los audios, sí hago caso a lo que la Justicia y a los que hagan el peritaje puedan determinar”, afirmó en un contacto con periodistas locales. “Y no me voy a pronunciar sobre esto en ningún otro aspecto”, agregó.
La denuncia presentada por el vicepresidente solicita el inicio de la investigación y la preservación de la evidencia digital, pericia informática, requerimientos financieros y patrimoniales, entre otros procesos.
Se trata de la quinta denuncia penal que pesa contra Cerimedo, el estratega comunicacional que asesoró a Paz durante la campaña electoral y la gestión del Gobierno. Después de haber sido acusado de tentativa de feminicidio por su expareja, la abogada Nadia Beller, y de que se revelara una serie de fotografías y capturas de conversaciones que sugieren que su influencia en el Gobierno trascendía el ámbito de la comunicación, se abrieron procesos por enriquecimiento ilícito, encubrimiento al narcotráfico y violencia doméstica.
Beller, que sobrevivió al ataque de dos sicarios el 17 de agosto, denunció que el objetivo era silenciarla para evitar que se destapen presuntos casos de corrupción estatal sobre la comercialización de combustible y oro, entre otros casos, que involucran a la esposa del presidente.
En medio del escándalo y tras nueve días de silencio, el mandatario publicó un video en el que minimizó las funciones de Cerimedo en su Gobierno, afirmó que no tenía un contrato con el Estado y calificó a su esposa como una persona “intachable”.
Mientras se desarrollan las investigaciones en Bolivia, la principal fuerza de oposición solicitó la conformación de una comisión de investigación internacional para esclarecer las acusaciones que pesan sobre el “asesor principal” de Paz, según se identificaba en sus tarjetas de presentación.
“De lo contrario, siempre va a haber un manto de dudas”, afirmó el expresidente y líder de Libre, Jorge Quiroga. “El que nada tiene nada teme, que se abra, que venga una comisión internacional para hacer todas las investigaciones que correspondan”, agregó.
Cerimedo está detenido preventivamente en Bolivia por dos casos en los que se lo investiga por tentativa de feminicidio y enriquecimiento ilícito. En declaraciones públicas desde la cárcel, defendió su inocencia de los delitos que se le atribuyen, aseguró que su patrimonio tiene un origen lícito y negó haber ejercido un cargo de poder dentro del Gobierno de Rodrigo Paz.




