En la madrugada, la cuadra cuatro de Eduardo de Habich en San Martín de Porres fue escenario de un doble robo que dejó al menos S/ 60.000 sustraídos de una casa de cambios y provocó la paralización de una notaría vecina. Los delincuentes abrieron un forado en la pared para acceder a ambos locales, evitando forzar los candados de las puertas exteriores y generando alarma entre los vecinos y comerciantes del sector.
Testimonios recogidos en el lugar señalan que los asaltantes lograron llegar hasta la bóveda de la casa de cambios, de donde se llevaron parte del dinero almacenado. La incursión alcanzó también a la notaría adyacente, donde el personal encontró ambientes desordenados, cajones abiertos y documentos esparcidos. El responsable de la notaría describió que la puerta de su oficina apareció abierta y que en la zona de caja y en el despacho había papeles en el suelo y mobiliario fuera de lugar. Aclaró que en el local no se guardaba efectivo, por lo que la afectación se centró en la pérdida de documentos y equipos informáticos.

Ingreso por forado y sistema de vigilancia neutralizado
Uno de los aspectos que más llamó la atención de la policía fue la modalidad de ingreso. Los candados exteriores permanecían cerrados, lo que indicaba que los delincuentes atravesaron la pared para entrar. Imágenes difundidas mostraron el hueco utilizado para acceder primero a la casa de cambios y luego a la notaría. El notario, con 32 años de trayectoria en la zona, indicó que el establecimiento contaba con cerca de 18 cámaras de seguridad. Relató que, tras ser alertado a las 05:30, intentó ingresar al sistema de monitoreo sin éxito, ya que los responsables habrían cortado la conexión y se habrían llevado el DVR, impidiendo la revisión de las grabaciones.
El impacto del robo se extendió más allá de la pérdida económica. El responsable de la notaría informó que la interrupción de actividades afectó a personas que debían casarse ese día, así como a usuarios con firmas de escrituras públicas y trámites documentarios programados. “Probablemente se tenga que postergar o reprogramar”, indicó respecto a un matrimonio civil previsto para las 11:00, ya que la continuidad de la atención dependía de la inspección policial y de la verificación sobre el posible retiro del servidor informático. Si ese equipo no era localizado, la elaboración del acta matrimonial tampoco podría realizarse.
La policía investiga si el robo incluyó la sustracción del servidor, lo que complicaría aún más la reanudación de los servicios y la entrega de documentos pendientes. El desorden hallado en la notaría obligó a una revisión minuciosa por parte del personal y los agentes, a fin de determinar la magnitud de los daños.

Trámites suspendidos y comercios en alerta
El impacto en la notaría no solo fue material, sino que también alteró la agenda de los trámites civiles y notariales. El responsable relató que la suspensión afectó tanto a parejas que planeaban casarse como a usuarios con citas para firmas de escrituras públicas. El desorden encontrado incluía papeles tirados, cajones abiertos y equipos fuera de lugar, lo que derivó en la postergación de los trámites hasta que se completaran las investigaciones y se restauraran los sistemas internos.
En su testimonio, el notario mencionó que en el mismo bloque funciona una panadería con empleados durante toda la noche, aunque nadie reportó movimientos sospechosos ni ruidos inusuales. Esta situación refuerza la hipótesis de que los responsables actuaron con suficiente tiempo para abrir el forado y registrar ambos locales sin ser advertidos.
La cuadra de Eduardo de Habich es considerada una zona comercial, con presencia de distintos negocios y una clínica en las inmediaciones. La policía analiza la posibilidad de obtener imágenes de cámaras de seguridad de establecimientos vecinos para identificar a los autores del doble robo. La revisión de los circuitos cerrados de televisión en la zona es una de las principales líneas de investigación para localizar a los responsables.

Investigación y repercusiones en la zona
La metodología utilizada para el ingreso, sin forzar accesos principales, plantea interrogantes sobre la vulnerabilidad de los sistemas de seguridad en locales comerciales. El hecho de que los delincuentes hayan desactivado el sistema de vigilancia y sustraído equipo informático complica la obtención de pruebas audiovisuales para esclarecer el caso.
El monto sustraído en la casa de cambios asciende a S/ 60.000, mientras que la notaría reporta daños materiales, pérdida de equipos y afectación a la documentación oficial. Las diligencias policiales continúan, con énfasis en la recopilación de testimonios y el análisis de registros de video en la zona.

El incidente ha generado preocupación entre los comerciantes y residentes de San Martín de Porres, quienes esperan el refuerzo de la vigilancia y la pronta identificación de los responsables. La continuidad de los servicios en la notaría dependerá de la reposición de los equipos y la conclusión de las pericias policiales. Mientras tanto, los trámites y firmas programados permanecen suspendidos, a la espera de que se restablezcan las condiciones mínimas de seguridad y funcionamiento.