
Eduardo Bustos Pérez, agente de la Guardia Nacional (GN) localizado muerto junto a tres personas en la localidad de Plan de Lima del municipio de Juan R. Escudero, en Guerrero, apareció en un video de manera previa en el que acusó presuntos vínculos de diversos mandos tanto del Ejército Mexicano como de la propia Fiscalía General del Estado.
En el material, difundido en redes sociales, Bustos se identificó como soldado especializado debido a que contaba con un curso de investigación, perteneciente a la 37 coordinación en Iguala y comisionado en el Parque Industrial en Ocotitlán.
Como parte de sus labores, explicó que le fue asignado como superior inmediato al “cabo Medina”, quien dijo le ordenó que vigilara al grupo criminal de Los Ardillos en Xaltianguis. Bustos señaló que el mando militar se encuentra vinculado con un funcionario de la Fiscalía Estatal, a quien identificó como “El Montoro”, asignado al área de delitos graves.
“Están relacionados los dos (Montoro y el cabo Medina) y posteriormente ellos dos están a órdenes de Los Tlacos. Los Tlacos les ordenan a ellos y ellos ordenan a los de la Guardia Nacional, a los verdes. Y como ellos, ‘El Montoro’ y el cabo Medina son de ahí de la Fiscalía, pues básicamente ellos controlan todo, los secuestros, los asesinatos, ellos lo manejan como ellos quieren”, afirmó.

El agente de la Guardia Nacional acusó que fue asignado por el “cabo Medina” a Xaltianguis, Ocotitlán y Colorado para realizar actos de investigación e informar por escrito, con coordenadas, mapear y tomar fotografías del grupo de Los Ardillos con el objetivo de enviárselas al grupo contrario.
“Ya ese güey (cabo Medina) se ponía de acuerdo con ‘El Montoro’ (…) Cuando yo daba la información, ellos daban parte a Los Tlacos”, aseguró.
Labores de investigación en varias regiones y un presunto pago de 100 mil pesos a la quincena
Bustos detalló que los agentes de la Fiscalía del Estado estarían enviando a subordinados de la Guardia Nacional a distintos poblados, además señaló a una persona de nombre “Mecna” como funcionario de servicios especializados que estaría colaborando para recabar información de Los Ardillos.
“Los mandan mínimo uno o dos, no en todos los poblados, pero sí los van cambiando de poblado para que vayan teniendo conocimiento de todo lo que está pasando. A la de cabo Medina con el Montoro les están dando un sueldo neto de aproximadamente 100 mil pesos a la quincena. No se los depositan ni se los dan así con otro, directamente se reúnen en Chilpancingo con Los Tlacos y les pagan en efectivo”, afirmó.
El agente de la Guardia Nacional también dijo que a los “generales” de Chilpancingo, de “El Mecna”, y el de Ocotitlán, estarían recibiendo un pago de alrededor de 300 o 200 mil pesos a la quincena.
“El objetivo de Los Tlacos, de Medina y Montoro es acabar con ellos para que Los Tlacos tomen el control de todo Juan N., Galindo y Xaltianguis. Su próximo objetivo sería Acapulco, pero es conforme ellos van avanzando y van retomando la plaza (…) Uno que es soldado siempre para todo marchamos la tropa, la tropa es la que apaña pa’ todo. Te dicen haz esto, haz lo otro, cooperaciones, corrupción adentro. Adentro ahí es un desmadre. Adentro está más culero porque te dicen: roba, viola, mata, deja que te violen, mata niños, secuestra, haz lo que tengas que hacer, pero tú cumple con lo que te están ordenando porque eres soldado, nada más”, acusó.
Bustos explicó que los cabos y otros altos mandos los alistan bajo malos tratos, algo que se ha denunciado desde hace varios años por cadetes en formación dentro de la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa), a la que también pertenece la Guardia Nacional.
Al respecto, el soldado dijo que en las clases los cabos los ponen en la “posición de la gatilla” o los obligan a cumplir cualquier orden porque “así nos alistaron, nos metieron esa mentalidad de que soldado, tropa y ya”.
Jacinto Verona, el funcionario al que también señaló

Bustos también mencionó a “Jacinto Verona” como un funcionario presuntamente aliado con Los Tlacos, quien correspondería a Jacinto González Verona, Presidente del Comité Ejecutivo Estatal de Morena en Guerrero y diputado local con licencia.
“Jacinto Verona está con Los Tlacos, estuve de escolta de él un mes y él dijo que Los Ardillos le habían secuestrado a una de sus trabajadoras y como que la agarró más contra Los Ardillos por lo que le habían hecho a una de sus trabajadoras. Jacinto dijo que no iba a descansar hasta que acabara con Los Ardillos de ahí. Al Jancito le están pagando Los Tlacos porque desde que empecé a trabajar así de especializado todas las indicaciones que me daba Medina todo era referente pa’ acá y ahorita le decía a Medina que por qué con Los Tlacos no se metía, y no me dice nada, nunca me dijo nada, y era por esa misma razón de que Los Tlacos le pagan a esos güeyes”, afirmó.
Finalmente, el militar dijo que los enviaron a Xaltianguis porque supuestamente Los Tlacos le estarían exigiendo el control de la plaza al gobierno del estado.
“Nos llevan a reorganizar para volver a venir al poblado de Xaltianguis porque les están exigiendo, pues, ya quieren la plaza, Los Tlacos quieren y exigen la plaza de Xaltianguis y Juan R. Escudero, porque ellos no tienen control de ese poblado y lo quieren ellos para agrandar más su plaza y tener más beneficios, tierras, lo que sea que les interese a ellos”, aseguró.

El cuerpo de Eduardo Bustos fue localizado junto a los de tres personas más en el municipio de Juan R. Escudero. Sus restos se encontraban dentro de bolsas negras de plástico y abandonados a un costado de la carretera Tierra Colorada-Plan de Lima.
Al respecto, la Defensa informó que el militar se encontraba en días de descanso en Guerrero, entidad de la que era originario, cuando se cometió su asesinato.
Tras el hallazgo, se llevó a cabo un despliegue interinstitucional de 284 elementos de seguridad, 2 aeronaves y 36 vehículos, el cual será reforzado en los próximos días con un contingente mayor que se quedará de manera permanente.
Respecto a las acusaciones realizadas por el militar, la Defensa solo señaló que se han llevado a cabo resultados “sin distinción alguna” contra las organizaciones criminales, entre ellas Los Tlacos, Los Ardillos y Los Rusos.




