Mateo tiene 24 años y desde hace cuatro meses sostiene una verdulería en San Jerónimo al 300, en pleno Centro de Córdoba. Después de sufrir un nuevo robo, habló en El Show del Lagarto y describió el esfuerzo diario que implica mantener abierto el comercio.

“Es entristecedor, nos levantamos a las 5 de la mañana todos los días, estamos 14,15 horas metidos acá. En cuatro meses ya van dos veces que nos roban”, expresó. Pese al golpe, aseguró que no tiene otra alternativa que continuar trabajando.

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“Uno tiene que seguir laburando porque no queda otra, pero cansa que no haya seguridad, que nadie haga nada”, lamentó. Además, señaló que en la zona observa situaciones vinculadas con personas en situación de calle y con la venta y el consumo de drogas.

“Tuvimos muchos problemas con personas que viven en la calle, porque dormían acá en la puerta del local. Se ven cosas raras en la zona, pero nadie hace nada”, sostuvo el joven comerciante.

Según contó Mateo, las cámaras de seguridad de vecinos registraron el ingreso de dos personas alrededor de las 5, aunque no pudieron determinar por dónde abandonaron el lugar. El comerciante sospecha que pudieron haber salido a través del edificio lindero.

Entre lo robado mencionó una cortadora de fiambre valuada en un millón y medio de pesos, que habían comprado apenas dos semanas antes. También se llevaron mercadería de una heladera, el celular de su novia, ropa, mochilas y distintas herramientas.

En medio de la desolación, encontró al menos un motivo para seguir adelante con el negocio. “Lo bueno es que nos dejaron la balanza, que nos permite seguir laburando”, cerró.