
La vida de George Desmond Kamurasi ha dado un giro radical hace pocos días. Los fines de semana se pone los guantes, se coloca bajo los palos y arenga a sus compañeros antes del pitido inicial. El capitán de los SE Dons FC, un equipo al sureste de Londres, sin embargo, ha sido elegido como el próximo Omukama (rey) del Reino de Tooro, en el oeste de Uganda.
“Big G”, como le conocen allí, tiene 36 años y compite en la Premier Division de la Southern Counties East Football League, la novena división del fútbol inglés. El pasado fin de semana, sin ir más lejos, paraba los disparos de su rival en la primera ronda clasificatoria de la FA Cup, en una victoria por 2-0 ante el Erith Town.
Días después, su nombre empezaba a sonar a miles de kilómetros de allí como heredero de su primo, el rey Oyo Nyimba Kabamba Iguru Rukidi IV, fallecido a finales de agosto a los 34 años tras recibir tratamiento contra el cáncer en Estados Unidos.

Un comité de 21 miembros escogió a Kamurasi
La elección se produjo el 4 de septiembre, en una reunión celebrada en el Fort Motel de Fort Portal City. Según el periodista ugandés Andrew Mwenda, el comité de sucesión del reino está formado por 21 personas; 18 de ellas participaron en la votación y 15 se decantaron por Kamurasi.
La proclamación, eso sí, todavía debe completar el proceso tradicional. Corresponde al Omusuuga (jefe del clan Babiito) proclamarlo oficialmente, y esa ceremonia llegará después del entierro de Oyo, previsto para el 12 de septiembre, fecha que coincide con el 31.º aniversario de la coronación del monarca fallecido y que pone fin a un periodo de luto de nueve días.
De una celda en prisión a los campos de fútbol
La vida de Kamurasi tampoco responde precisamente al perfil habitual de un futuro rey. Él mismo ha contado que su adolescencia estuvo marcada por un golpe especialmente duro: perdió a su madre cuando tenía 14 años y terminó rodeándose de malas compañías. Aquella etapa acabó incluso por su paso en prisión. “Estaba enfadado. Tomé decisiones equivocadas. Me junté con malas compañías”, relató al medio Pulse Uganda.
Fue en aquella celda donde decidió cambiar el rumbo de su vida: “Me di cuenta de que todo lo que había hecho era culpa mía. Asumí mi responsabilidad”. El fútbol se convirtió entonces en su vía de escape. Kamurasi decidió volcarse por completo en el deporte, y esa apuesta le abrió puertas que en su día parecían inalcanzables. “Me descubrió la Academia Nike y terminé jugando en el Barcelona con Pep Guardiola observándome”, confesó.

Un linaje que explica la elección
La designación de Kamurasi puede resultar insólita desde Londres, pero su relación con la corona de Tooro viene de lejos. Nacido en Uganda y perteneciente a la familia real Babiito, es hijo del príncipe George Desmond “Jimmy” Mugenyi, hermano menor del rey Patrick David Matthew Kaboyo Olimi, padre del propio Oyo, lo que convierte a Kamurasi y al monarca fallecido en primos hermanos. Además, es nieto del rey George Rukidi III, que gobernó Tooro entre 1928 y 1965, y su padre figuraba en la línea de sucesión justo detrás de su hermano mayor, el ya fallecido rey.
Pero Kamurasi tiene otro asunto que resolver antes de pensar siquiera en una corona: su vida en Londres. Está casado con una mujer británica con la que tiene un hijo y, según algunos medios de Uganda, el propio “Big G” se muestra reacio a dejar Londres para asumir el cargo.



