Mientras en Monumento a la Revolución el gobierno de la Ciudad de México lleva a cabo la segunda edición de la Feria del Nopal, a unas calles se escucha el grito de decenas de familias: “¿Dónde están, dónde están? ¿Nuestros hijos dónde están?”.
Con motivo del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, madres buscadoras, colectivos y organizaciones que se han unido a la causa, llevaron a cabo una marcha que partió del Ángel de la Independencia -sobre Paseo de la Reforma-, hasta llegar al Hemiciclo a Benito Juárez, en la capital del país.
Durante la jornada de este 30 de agosto, destacaron los reclamos de las familias hacia la administración federal, ante el reciente anuncio sobre cifras de personas localizadas que dio a conocer la Secretaría de Gobernación (Segob), donde también se adelantó la presentación de 10 acciones para el fortalecimiento de la Estrategia Nacional de Búsqueda de Personas.

Pega de fichas en la Glorieta de las y los desaparecidos
Familiares, colectivos y personas solidarias, llevaron a cabo una misa ecuménica en la Glorieta de las y los desaparecidos, donde recordaron a sus seres queridos que se encuentran ausentes, la ceremonia la encabezó el padre Arturo Carrasco.
En las vallas que se encuentran rodeando la glorieta, fueron colocadas 2 mil 500 fichas de búsqueda, las cuales cubrieron por completo cada espacio, visibilizando la crisis que ya registra 132 mil 836 personas con estatus de desaparición o no localizado en todo el país.
La jornada “Hagámosles Visibles” estuvo conformada por el colectivo “Hasta Encontrarles CDMX” y el “Centro Prodh”, quienes iniciaron actividades en el centro de la capital del país alrededor de las 9:00 de la mañana y culminaran alrededor de las 21:00 horas de este domingo.

Entre la denuncia de indolencia y un llamado a la ciudadanía
Alrededor de las 14:00 horas, inicio la marcha convocada por los colectivos: Luciérnagas Buscadoras, Corazones Robados, Mariposas Buscando Corazones. Al frente de los contingentes iba el Ajolote Buscador, que durante la justa mundialista tomó mayor relevancia como un símbolo de protesta de las familias buscadoras, ante la llamada “ajolotización de la ciudad”, realizada por el gobierno de Clara Brugada.
Las familias caminaron con pancartas, lonas y fichas de búsqueda a lo largo de Paseo de la Reforma y avenida Juárez, para denunciar la problemática de desaparición en el país; también usaron mantas largas para definir los contingentes en los extremos, con las frases “Los desaparecidos son de todos” y con los rostros de los casi 133 mil personas víctimas de desaparición forzada.