La mayoría de las personas suele guardar los cuchillos de cocina en el cajón con los demás cubiertos, tijeras y utensilios, pero esta práctica no es del todo correcta. En ese sentido, los especialistas aconsejan guardarlos afuera por distintos motivos.
Cada vez que se abre o cierra el cajón, las hojas de los cuchillos pueden golpearse y rozarse con otros objetos metálicos. Con el paso del tiempo, estos golpes afectan progresivamente el filo y provocan que corten peor.
Por qué recomiendan no guardar los cuchillos sueltos en un cajón
De acuerdo con Victorinox, fabricante especializado en cuchillos, la “regla de oro” es no guardarlos sueltos en un cajón. Según la compañía, las hojas sin protección rozan entre sí, perdiendo filo y dañando progresivamente los bordes.

Como si fuera poco, dejarlos mezclados con otros utensilios aumenta considerablemente el riesgo de accidentes. Al abrir el cajón y buscar algún elemento sin ver claramente dónde están los cuchillos, existe la posibilidad de tocar accidentalmente una hoja afilada y sufrir cortes en la mano.
Por esta razón, utilizar un sistema específico para guardarlos puede aportar varios beneficios:
- Protege el filo: evita golpes y roces constantes contra otros utensilios.
- Reduce el riesgo de cortes: las hojas quedan ubicadas en un lugar definido y fácilmente identificable.
- Facilita el acceso: permite encontrar rápidamente el cuchillo necesario mientras se cocina.
- Mantiene el orden: evita tener cuchillos mezclados con cubiertos y otros elementos pequeños.
Cuál es la mejor forma de guardar los cuchillos
Para guardar los cuchillos, la alternativa más utilizada es una barra magnética colocada sobre la pared. Este accesorio los mantiene separados, con las hojas visibles y accesibles. Otra posibilidad es usar un taco o bloque específico sobre la mesada.
Wüsthof, marca de cuchillos, también recomienda estos sistemas, ya que señala que los soportes magnéticos permiten aprovechar el espacio de la cocina y mantener los cuchillos que se usan con frecuencia al alcance de la mano.

De todas maneras, esto no significa que el cajón esté prohibido. Si se van a guardar los cuchillos ahí, puede usarse un organizador específico que mantenga cada hoja separada y protegida del roce con otros utensilios.
En definitiva, la clave no está solo en guardarlos afuera, sino en evitar que permanezcan sueltos y rozando constantemente con otros utensilios. Así, se conserva mejor el filo, se ordena la cocina y es posible reducir los cortes accidentales.




