
La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) encontró irregularidades en Lacti Lac, producto comercializado en Tiendas 3B, después de revisar 85 leches y productos lácteos ultrapasteurizados disponibles en el mercado mexicano.
El resultado ha vuelto a cobrar relevancia entre consumidores, aunque corresponde a un estudio publicado originalmente en la Revista del Consumidor de septiembre de 2025. La evaluación se realizó entre el 8 de mayo y el 11 de julio de aquel año, mientras que las muestras fueron adquiridas del 8 al 16 de mayo.
Aunque algunas publicaciones se refieren a “85 marcas de leche”, la documentación oficial precisa que fueron 85 productos, agrupados en distintas categorías. Después de practicar 6 mil 460 pruebas, el organismo identificó a Lacti Lac como el único cuya denominación podía confundir al público. El estudio completo puede consultarse en la Revista del Consumidor.
¿Cuál es el producto de Tiendas 3B que reprobó Profeco?
El producto señalado fue Lacti Lac, presentado en un envase de 950 mililitros como una “bebida láctea con grasa vegetal, ultrapasteurizada, adicionada con vitaminas A y D”.

Sin embargo, tras estudiar sus características, la Profeco concluyó que esa denominación no era clara ni veraz. De acuerdo con el organismo, el producto podría corresponder en realidad a una imitación de producto lácteo combinado con grasa vegetal.
La diferencia es relevante porque permite que las personas sepan exactamente qué están comprando. El término “bebida láctea” puede llevar al consumidor a asociar el contenido directamente con la leche, aun cuando su formulación y sus propiedades sean distintas.
Los datos registrados por cada 100 mililitros de Lacti Lac fueron:
- Grasa: 1.4 gramos.
- Proteína: 0.8 gramos.
- Carbohidratos: 6.9 gramos.
- Contenido energético: 44 kilocalorías.
- Precio de referencia: 12 pesos por envase de 950 mililitros.
- Costo aproximado: un peso por cada 100 mililitros.
La evaluación no indica que el producto sea dañino para la salud ni reporta ingredientes peligrosos. El incumplimiento detectado está relacionado específicamente con la manera en la que se presenta y denomina en su etiqueta.
Por ello, decir simplemente que la Profeco descubrió que “no es leche” puede resultar impreciso: Lacti Lac no se ostentaba formalmente como leche, sino como bebida láctea. El problema fue que esa descripción tampoco correspondía claramente con sus características.
¿Qué diferencia existe entre leche y producto lácteo combinado?
La leche debe cumplir parámetros específicos de composición, como niveles mínimos de proteína propia de la leche, grasa, caseína, lactosa, densidad y sólidos no grasos. Estas características están reguladas principalmente por la NOM-155-SCFI-2012.

En cambio, un producto lácteo combinado se elabora a partir de componentes de la leche, pero puede incorporar otros ingredientes, entre ellos grasa vegetal. Su denominación y especificaciones fisicoquímicas están contempladas en la NOM-183-SCFI-2012.
También existen imitaciones que, debido a su composición, no pueden presentarse como si fueran leche o un producto lácteo convencional. La etiqueta debe expresarlo de manera visible para evitar que su apariencia, precio o nombre provoquen una decisión de compra basada en información equivocada.
En el caso de Lacti Lac, la Profeco consideró que las palabras utilizadas en el envase no permitían identificar con certeza la naturaleza del producto. Por ello, fue el único artículo del estudio que recibió una observación de este tipo.
¿Qué revisó Profeco en los 85 productos?
El estudio abarcó distintas clases de leches y derivados ultrapasteurizados. La muestra se distribuyó de la siguiente manera:
- 17 leches enteras.
- 4 leches enteras deslactosadas.
- 11 leches parcialmente descremadas.
- 12 leches parcialmente descremadas deslactosadas.
- 2 leches parcialmente descremadas evaporadas.
- 6 leches semidescremadas.
- 7 leches semidescremadas deslactosadas.
- 6 leches descremadas.
- 6 leches descremadas deslactosadas.
- 9 productos lácteos combinados con grasa vegetal.
- 4 productos lácteos combinados con grasa vegetal y deslactosados.
- 1 bebida láctea con grasa vegetal.
El laboratorio verificó el contenido neto, la información comercial, la denominación, la cantidad de grasa y proteína, la presencia de caseína, la lactosa, los carbohidratos y el contenido energético. También revisó que las declaraciones incluidas en los envases fueran verdaderas y no indujeran a error.

Además de las normas aplicables a la leche y los productos lácteos combinados, se tomó como referencia la NOM-051-SCFI/SSA1-2010, que regula el etiquetado general de alimentos y bebidas no alcohólicas preenvasados.
Las otras leches sí cumplieron con los parámetros analizados
La conclusión general del estudio fue favorable para el resto de los artículos. La Profeco informó que todos cumplieron con el contenido neto declarado.
Asimismo, todas las leches analizadas respetaron los parámetros de proteína, grasa, caseína, densidad, lactosa y sólidos no grasos establecidos en la normativa. Los productos lácteos combinados también cumplieron con las cantidades exigidas de proteína, grasa y caseína.
De esta manera, Lacti Lac fue el único producto observado, pero no por representar un riesgo sanitario ni por contener menos cantidad de la declarada. La irregularidad se concentró en una denominación que, según la autoridad, no explica de forma clara y veraz qué tipo de alimento contiene el envase.
Para realizar una compra informada, la recomendación general de la Profeco es revisar la denominación completa del producto, la lista de ingredientes, la tabla nutrimental, el contenido neto y la fecha de caducidad, en lugar de guiarse únicamente por el diseño del envase o por su precio.


