
Costa Rica contabilizó 425 personas fallecidas en accidentes de tránsito entre enero y agosto, según datos divulgados por el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT), que además revelan una disminución en la cantidad de muertes durante los últimos cuatro meses analizados.
Las cifras oficiales indican que entre enero y abril murieron 230 personas en las carreteras del país, mientras que entre mayo y agosto se registraron 195 fallecimientos. La diferencia representa 35 víctimas mortales menos durante el segundo período.
Aunque la reducción marca una variación favorable frente al inicio del año, los datos continúan reflejando el impacto de los accidentes viales en Costa Rica, principalmente entre quienes se movilizan en motocicleta.
De las 425 personas fallecidas, un total de 247 eran motociclistas, lo que equivale al 58% de todas las muertes registradas en carretera durante los primeros ocho meses del año.
En otras palabras, prácticamente seis de cada diez víctimas mortales eran usuarios de motocicleta, según las cifras compartidas por el MOPT.
El dato vuelve a colocar a este grupo entre los más vulnerables de la dinámica vial costarricense, especialmente debido a la menor protección física que posee un motociclista frente a una colisión, pérdida de control o impacto con otro vehículo.
El Ministerio aprovechó la divulgación de las estadísticas para insistir en la necesidad de mantener conductas responsables durante los desplazamientos.
“Pórtese bien, es por su bien, nada cuesta”, señaló la institución como parte del mensaje dirigido a los conductores.

Exceso de velocidad lidera las causas de muerte
Entre las conductas asociadas con los accidentes mortales, el exceso de velocidad aparece como el principal factor señalado por las autoridades.
Según los datos divulgados, 146 personas murieron en hechos relacionados con esta conducta, convirtiéndola en la que más vidas cobra en las carreteras del país.
La cifra representa aproximadamente un tercio del total de fallecimientos registrados hasta agosto y refuerza las advertencias institucionales sobre los riesgos de conducir por encima de los límites permitidos o a velocidades que no sean compatibles con las condiciones de la carretera.
El exceso de velocidad no solamente aumenta las posibilidades de sufrir un accidente, sino que también reduce el tiempo disponible para reaccionar ante un obstáculo, un peatón, otro vehículo o un cambio repentino en las condiciones de circulación.
Además, mientras mayor sea la velocidad al momento de un impacto, mayores pueden ser las consecuencias para los ocupantes de los vehículos y para usuarios vulnerables como motociclistas, ciclistas y peatones.
Las autoridades de tránsito mantienen este comportamiento dentro de las prioridades de fiscalización en carretera, junto con otras conductas como adelantamientos indebidos, conducción temeraria y manejo bajo los efectos del alcohol.

Agosto no registró muertes vinculadas con alcohol
Uno de los datos destacados por el MOPT corresponde específicamente a agosto, mes en el que, de acuerdo con las estadísticas divulgadas, no se reportaron personas fallecidas por conducción bajo los efectos del alcohol.
El registro sobresale dentro del balance vial, debido a que conducir después de consumir bebidas alcohólicas ha sido históricamente uno de los comportamientos de mayor preocupación para las autoridades.
Sin embargo, que durante agosto no se registraran fallecimientos asociados con este factor no elimina el riesgo que representa conducir bajo efectos del alcohol.
Los cuerpos policiales mantienen controles en distintos puntos del país para detectar conductores en estas condiciones y prevenir accidentes que puedan ocasionar lesiones graves o muertes.




