
El conflicto armado en Colombia ha dejado muchas secuelas en las familias de distintas regiones, no solo por las víctimas mortales y personas que sufrieron alguna clase de daño o violencia, tanto física como psicológica, sino por quienes nunca volvieron a sus hogares.
El Comité Internacional de la Cruz Roja presentó un informe sobre los desaparecidos en el país, en lo que va de 2026, con cifras alarmantes sobre la cantidad de ciudadanos de los que, por distintas razones, no se tiene reporte de su ubicación ni qué pasó con ellos.
El informe de los desaparecidos por el conflicto
El Comité Internacional de la Cruz Roja documentó 99 desapariciones relacionadas con los conflictos armados en Colombia entre enero y julio de 2026, un registro que incluye a 36 niños y adolescentes y que vuelve a exponer una de las consecuencias humanitarias más persistentes del país en la antesala del Día Internacional de las Personas Desaparecidas, que se conmemora cada 30 de agosto.
El 59% de esos casos se concentró en tres departamentos: Cauca, Norte de Santander y Antioquia. Desde la entrada en vigor del Acuerdo de Paz en 2016 y hasta julio de este año, el CICR ha documentado 2.659 desapariciones vinculadas con los conflictos armados.

Esas cifras, precisó el organismo, corresponden solo a los hechos conocidos directamente por la institución y no reflejan la dimensión total de las desapariciones en el país. El registro difundido por la entidad abarca 14 departamentos.
“La desaparición sigue siendo una de las consecuencias humanitarias más dolorosas de los conflictos armados. Detrás de cada uno de estos casos hay una familia que no sabe qué ocurrió con su ser querido. Por eso, prevenir las desapariciones es tan urgente como avanzar en la búsqueda de las personas que continúan desaparecidas y responder a las necesidades de sus familiares”, señaló Cleber Kemper, coordinador adjunto de Protección de la delegación regional del CICR en Bogotá.
El CICR advirtió que las partes en conflicto deben prevenir la desaparición y esclarecer cada caso
De acuerdo con el derecho internacional humanitario, las partes en los conflictos armados tienen la obligación de prevenir la desaparición, incluso cuando no sea intencional. Si ocurre, deben emprender los esfuerzos necesarios para esclarecer la suerte y el paradero de las personas desaparecidas.
La desaparición puede producirse en circunstancias distintas. Una persona puede ser víctima de desaparición forzada, ser privada de la libertad o reclutada sin posibilidad de comunicarse con sus familiares, o morir durante hostilidades u otros hechos de violencia sin que su entorno conozca lo sucedido.

El CICR también recordó que hay desapariciones en contextos de migración o de desastres. En todos los casos, sostuvo el organismo, la persona desaparecida debe ser buscada y su familia tiene derecho a obtener respuestas.
El Decreto 1029 de 2026 fue presentado como un avance para coordinar la respuesta estatal
La institución reconoció el esfuerzo de la institucionalidad colombiana en la adopción de la Política Pública Integral para la Atención, Prevención, Búsqueda e Identificación de Personas Desaparecidas, establecida mediante el Decreto 1029 de 2026. Según el organismo, esa política representa un avance hacia una respuesta más articulada y coordinada entre las entidades con competencia en la materia.

“Colombia cuenta con diversas entidades y mecanismos para abordar la desaparición. Sin embargo, las dificultades para articular su trabajo y las restricciones para compartir información han limitado el derecho de los familiares a saber qué ocurrió con sus seres queridos. Contar con esta política marca una diferencia importante para brindar respuestas diferenciadas a las múltiples necesidades de las familias de las personas desaparecidas”, agregó Kemper.
En el marco de la conmemoración del 30 de agosto, el organismo expresó su solidaridad con las familias de las personas desaparecidas. También advirtió que las consecuencias de una desaparición pueden prolongarse durante años, incluso décadas, y afectar distintos ámbitos de la vida de quienes siguen esperando una respuesta.