Brent Underwood llegó a Cerro Gordo en marzo de 2020 con la intención de quedarse pocas semanas. Seis años después, sigue siendo el único habitante permanente de este pueblo fantasma ubicado en el condado de Inyo, cerca de Lone Pine, en las montañas de California, a 2.499 metros sobre el nivel del mar, sin agua corriente ni señal de celular.

Todo comenzó en 2018, cuando un amigo le envió de madrugada el aviso de venta de una vieja localidad minera del siglo XIX. Lo que arrancó como un reto entre amigos terminó en una compra de USD 1,4 millones. Tenía 30 años, comprometió sus ahorros y sumó capital de inversores con la intención de convertir el lugar en un destino turístico. Nada salió según lo planeado, pero el emprendedor tampoco se arrepiente.

La pandemia lo dejó como único habitante del predio

Cuando el COVID-19 paralizó el mundo, el emprendedor se trasladó a Cerro Gordo para avanzar con la restauración durante la cuarentena. El cuidador del predio se marchó para reunirse con su familia, y el propietario quedó a cargo de las 22 estructuras históricas del lugar. Lo que iba a durar unas semanas se convirtió en seis años de vida en aislamiento.

Las condiciones son extremas. En invierno, la nieve puede dejarlo incomunicado durante días: las cañerías se congelan, el acceso a internet se interrumpe y el abastecimiento de alimentos se complica. La tienda más cercana está a unas dos horas de camino. “Dejé una vida cómoda, con un buen departamento, un gran grupo de amigos y una familia que me apoyaba, para irme al medio de la nada e intentar resolverlo”, declaró Underwood en una entrevista con la revista People.

La vieja mina de California avanza hacia su nueva vida como destino turístico, con obras en marcha, un edificio central reconstruido (@Brentwunderwood)

Cerro Gordo fue el mayor productor de plata de California

El pueblo fue fundado en 1865, cuando se descubrieron yacimientos de plata, plomo y zinc en la cordillera de Inyo. En su época de auge albergó a cerca de 4.000 habitantes y llegó a ser el principal productor de plata de California, con más de USD 17 millones en mineral extraído, según informó la cadena de noticias CNN al momento de la venta en 2018. Con el agotamiento de las minas, la localidad se vació y permaneció abandonada por décadas.

Hoy, él es su único residente permanente, junto a cabras, alpacas y gallinas que cuida a diario. La restauración enfrenta las dificultades propias de un sitio tan remoto: cuando el proyecto del nuevo hotel requirió colada de concreto, ninguna empresa aceptó desplazarse hasta allí. La solución llegó con unos 12 voluntarios de distintas partes del país, que mezclaron y vaciaron unos 30 metros cúbicos de hormigón.

Brent Underwood dejó su vida cómoda en la ciudad para quedarse aislado en un pueblo fantasma de California (@Brentwunderwood)

El edificio central del proyecto es el American Hotel, cuyo original databa de 1871 y se incendió por una falla eléctrica en 2020. La nueva estructura ya tiene la carcasa terminada y contempla ocho habitaciones, un bar y un restaurante. “Ese será el corazón del pueblo, así que estoy muy emocionado de abrirlo”, declaró al New York Post.

El emprendedor trabaja también en la conversión de una antigua dinamitera en biblioteca, en la restauración de la tienda general como museo y en un proyecto junto a la cantautora Haley Dahl para transformar una cabaña de los años 1870 en estudio de grabación.

Tres millones de seguidores siguen la restauración en redes sociales

Lo que empezó como un registro personal de sus días en soledad derivó en una comunidad digital de gran escala. Comenzó a subir videos durante la pandemia y uno de ellos se volvió viral. Desde entonces acumula más de 3 millones de seguidores en TikTok y cerca de medio millón en Instagram, donde documenta la restauración y muestra la vida cotidiana en el lugar. Su canal de YouTube, Ghost Town Living, también cuenta con una audiencia consolidada.

El propietario ya levantó la nueva estructura del edificio más simbólico del sitio, que sumará habitaciones, bar y restaurante como pieza clave (@Brentwunderwood)

Esa visibilidad le permitió atraer voluntarios y generar recursos para la obra. Underwood creó además Friends of Cerro Gordo, una organización sin fines de lucro destinada a sostener el proyecto a largo plazo.

Cerro Gordo abre al público de 9 a 17 horas. Las visitas autoguiadas son gratuitas y los recorridos guiados por el edificio principal de la mina cuestan USD 20 los fines de semana. A futuro, Underwood proyecta sumar cabañas y campamentos con vista al Valle de la Muerte. “Espero trabajar en Cerro Gordo por el resto de mi vida”, afirmó al New York Post.